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viernes, 1 de agosto de 2014

EL MESIAS DEL MAL (Messiah of evil, 1973)




Ejercicio de estilo y terror underground

 

Posiblemente muchos de los que aquí leeis no hayáis oido hablar de esta película a pesar de vuestro gusto incondicional por el género retro. Yo mismo no supe de la existencia de esta película hasta hace apenas 24 horas, momento en el que casualidades de la vida leí de pasada sobre ella. Y como cinéfilo curioso que soy busqué más información sobre ella y logré encontrarla mediante métodos... Ejem... Poco ortodoxos. Claro que, hablando en plata, SOLO es posible verla en España de manera ilegal ya que jamás fue estrenada en nuestro país y mucho menos tiene una edición de dvd. Ni si quiera se llegó a doblar al castellano por lo que los afortunados que den con ella deberán visionarla en V.O.S.E, que a fin de cuentas es como más se disfruta una buena película. ¿Sabés como es cuando uno despierta tras una pesadilla angustiosa e inquietante y al cabo de un rato apenas recuerda detalles, solo esbozos y escenas inconexas pero continúa teniendo esa sensación de peligro y terror por lo que ha soñado? Pues ver "El mesías del mal" es una experiencia similar a tener una pesadilla.

Una mujer joven y atractiva acude hasta un aislado pueblecito de la costa californiana buscando a su padre. El buen señor, un pintor surrealista y excéntrico ha desaparecido sin dejar rastro tras enviarle a su hija unas cartas de lo más extrañas. A su llegada al pueblo nuestra protagonista descubre un diario en la casa de su padre lleno de notas perturbadoras que parecen salidas de la mente de un loco. Sin embargo, los escasos habitantes del lugar se muestran reacios a ayudarla y nadie parece haber visto nunca a su padre. Investigando la joven conocerá a un misterioso y seductor aristócrata coleccionista de arte que viaja acompañados de dos guapas prostitutas (Porque aunque nunca digan claramente que lo son TODOS sabemos que son putas jajaja). Los cuatro se instalan en el chalet del pintor desaparecido y es cuando poco a poco se va desatando el terror, dando lugar a un argumento loquísimo, tan iverosímil como escalofriante y bizarro. "El mesías del mal" no es una película de terror al uso, al menos no desde un punto de vista comercial. No es un film que vaya a gustarle a cualquier buen amante del género porque no está pensado para grandes masas y posee un estilo muy particular y una visión del "mundo zombie" totalmente atípica que se aleja del concepto popular. Porque sí, podría considerársele una película de zombies. Pero el director no se vuelca en mostrar excesivas escenas de ataques, ni a unos muertos andantes putrefactos; sino que el enfoque es diferente y más cercano al terror psicológico que al físico. Olvidaros de ver casquería (Hay un par de escenas en las que asoma la sangre pero nada impresionable) y prepararos para un espectáculo donde los aspectos técnicos, el diseño de producción y la dirección son los protagonistas principales. Tal y como mencioné antes "El mesías del mal" es comparable a un mal sueño, a una paja mental capaz de incomodarnos y de provocarnos mal rollo. A pesar de su bajo presupuesto, de su estética sucia, con una fotografía 100% Grindhouse, la atmósfera oscura y tenebrosa que logra imprimir el director es sencillamente brutal. Hay veces que no se ve el peligro pero lo sientes, sabes que está ahí, que va a ocurrir algo. Y ese es un detalle que no todos logran, por lo que se agradece que ese aura onírica e inquietante traspase la pantalla y nos contagie como espectadores. A ello hay que añadirle una exquisita B.S.O. muy adecuada en todo momento y que consigue poner los pelos de punta en ciertos tramos gracias a una partitura pesimista muy acorde con el tono triste, desesperanzado y lunático que tiene "El mesías del mal". A la película podemos achacarle que el guión realmente hace aguas, la historia está cogida con pinzas, el personaje del aristócrata y sus sensuales acompañantes femeninas están metidos con calzador y hay algunos puntos que quedan completamente inconclusos. También se le puede acusar de tener un ritmo pausado y de ciertos altibajos narrativos. Pero reitero que su cuidada atmósfera pesadillesca y su psicodélica estética undreground convierten la película en una (des) agradable experiencia para los nostálgicos y para aquellos que deseen ver una interesante propuesta de terror algo atípica. Salvando las distancias y sin querer caer en comparaciones fáciles, podrias decirse que "El mesías del mal" tiene influencias de "La noche de los muertos vivientes" de Romero y sobre todo me recordó en varios aspectos a "El carnaval de las almas". También incluye guiños y homenajes al terror europeo y concretamente a los giallis italianos (Véase como ejemplo la estética colorista en el chalet del pintor desaparecido y el abuso de tonos rojos y azules; muy propios del cine de Argento). De hecho la casa del padre de la protagonista es un personaje más gracias a su moderna y extraña decoración y sobre todo a los murales que hay pintados y que nos introducen aun más si cabe en un mundo onírico y siniestro. A nivel argumental podemos encontrar incoherencias y tener la sensación de estar viendo escenas que poco tienen que ver entre sí una detrás de otra, algo similar a lo que hacía Fulci a comienzos de los 80 (con "El más allá" comparte ciertos paralelismos); pero como experiencia visual merece mucho la pena. El uso del suspense es magistral y sin llegar a ver gore ni caer en el susto fácil el director logra ponernos en tensión; amén en dos gloriosas escenas (La del supermercado y la del cine) que sin usar grandes artificios funcionan perfectamente como muestras de lo que es crear inquietud en pantalla. Tras las cámaras se encuentra el matrimonio Huyck, colaboradores habituales de George Lucas y quienes trabajaron en la saga "Indiana Jones" como guionistas de la imprescindible "Indiana Jones y el templo maldito". Este fue su debut tras las cámaras y su única experiencia en el terror, sin embargo y a pesar de sus limitaciones, de la inconsistencia de la historia y de un presupuesto ínfimo; lograron componer una inolvidable película de terror. "El mesías del mal" es un título maldito, desconocido por muchos y que su condición de serie B y de película independiente le han negado un mayor reconocimiento. Pero merece la pena buscarla y darle una oportunidad, no es una obra maestra y está lejos de estarlo pero tiene un noseque que la hace especial y para aquellos que busquen disfrutar de una experencia psicológica donde lo sugerente prima por encima de lo gráfico y donde el suspense y la estética psicodélica ganan a la visceralidad. Extraña, bizarra, pesimista, retorcida y perturbadora. Asi es "El mesías del mal", difícil de digerir para algunos quizás; pero bajo mi punto de vista interesante y muy curiosa.


NOTA: 7/10


 (La sufridora protagonista)








miércoles, 26 de marzo de 2014

APOCALIPSIS CANIBAL (Virus, 1980)



Frikada gore bizarramente divertida

 

El "cineasta" italiano Bruno Mattei (AKA Vincent Dawn) fue uno de los más activos realizadores de la década de los 80.  En aquella época en Italia se volvieron especialistas en copiar lo que se hacía en USA, eran algo así como la productora ASYLUM solo que en ochenteros y aún más divertidos y caraduras. O quizás es la propia nostalgia la que me hace verlo así ¿Quien sabe?. El caso es que en el país trasalpino se especializaron en hacer numerosas producciones de serie B de muy bajo coste llenas de acción y gore y, a ser posible, que se parecieran a alguna película comercialmente mas famosa. En 1978 George Romero estrenó "Zombi: el amanecer de los muertos vivientes" y visto el éxito los italianos se pusieron manos a la obra deprisa y corriendo. Primero fue mi querido Lucio Fulci con la notable "Nueva York bajo el terror de los zombis" en 1979, una peli para mi mejor que la de Romero. Y en 1980 fue el gamberro de Bruno Mattei quien con cuatro duros y en co-producción con España rodó la chusca "Apocalipsis caníbal". ¡Y OJO al dato! No contenta con verse influida por las películas de zombies más recientes también se subió al carro del canibalismo. Que Deodato y Lenzi tenían recientitas y calientes en el horno sus "Holocausto caníbal" y "Comidos vivos" respectivamente así que había que meter también un poco de ese rollo y combinar ambos géneros para atraer aun a más gente al cine. Así que ¿Cual es el resultado de esta "Apocalipsis caníbal" que es hoy protagonista del blog? Pues una extraña mezcla de cine de zombies/infectados con película de aventuras selvática con nativos africanos de por medio. ¡Casi ná! Y todo ello rodado sin salir de España, concretamente en algún descampado de Badalona y alrededores haciendo pasar a la Comunidad Autónoma de Cataluña por... ¡Papúa Nueva Guinea! jajajajajajaja.

La historia narra como una fuga radioactiva en una central nuclear convierte a los trabajadores en infectados caníbales. Este hecho dará lugar a que los muertos resuciten por culpa del virus químico y empiece a propagarse la plaga de muertos vivientes. Un comando formado por cuatro aguerridos solados investigan estos hechos cuando se cruzan con una guapa periodista francesa y con su cámara; quienes han estado a punto de morir devorados por los zombies. El grupo deberá unir fuerzas para sobrevivir en medio del caos y tratar de escapar del país. Mientras tanto visitarán una aldea de índigenas en lo profundo de la selva en la que se están celebrando unos rituales fúnebres que acabarán como el rosario de la aurora. Y huirán de aqui para allá, a lo loco, tratando de resolver la situación y viviendo peligrosas aventuras.

"Apocalipsis canibal" es un verdadero despiporre de principio a fin. Se trata de una de esas viejas películas que rezuman nostalgia, encanto y se ganan un hueco en los corazoncitos de todos esos devoradores de cine ochentero de serie B.  Es un título que incluso visto en DVD apeasta a película VHS o Vídeo Beta y que nos hace rememorar esa gloriosa época en la que había un videoclub en la esquina de cada barrio. Al igual que muchas producciones de la época tiene una flojísima estructura técnica, un guión que es un verdadero disparate y las actuaciones más bochornosas que uno pueda imaginar. Pero incluso con todos esos defectos resulta una divertida y amena propuesta que ningún fanático de la caspa y la sal gorda añeja debe perderse. ¿Que no hay presupuesto para irse a África a rodar en exteriores? No hay problema, se insertan unas cuantas escenas de documentales (monos saltando por los árboles, nativos remando en canoa por un rio, etc) y el resto se rueda en algún parque natural o campo del extraradio de una ciudad  catalana.¿Que la protagonista es una actriz pésima y anti natural? Pues nada, que haga un par de topless gratutitos y salga vestida de "Reina de Africa" con un tanga y pinturas tribales en las tetas, así distrae un poco a la gente. Y todo en ese rollo, para que os hagáis una idea. Mismamente la B.S.O. está compuesta de una mezcla de las mejores composiciones del grupo Goblin para otras películas, algo que me imagino llevó a Mattei a los tribunales por plagio y caradura. Queda claro que la peli contó con un presupuesto muy pequeñito y que se trata de una producción de bajo coste que se rodó a base de copiar, plagiar e invertir algunos euros en sangre falsa y maquillaje cutresalchichero que les da a los zombies un aspecto que parece que se les han cagado en la cara. Porque otra cosa no será pero escenas de guarradas y toques gores hay de sobra para que los fanáticos de la acuarela roja y la casquería se lo pasen bomba con "Apocalipsis caníbal". ¡Incluso vemos a un cadáver destripado de cuyo interior sale un gato corriendo que se estaba comiendo las vísceras! WOW, pura imaginación y bizarradas de la época. La peli es muy chunga, muy cutre, tiene unos diálogos de coña y unas situaciones y reacciones de los personajes totalmente absuradas e iverosímiles. La B.S.O. es plagiada de otras pelis y la fotografía o la puesta en escena son totalmente del montón, a pesar de lo bien que han disimulado no estar en África. Los actores son francamente muy malos y Bruno Mattei un verdadero chapuza. ¡Y a pesar de todo la peli me ha gustado mucho! ¡¿Como es esto posible?! A veces pienso que tengo un criterio de puta pena y que nadie debería tomarse en serio mis recomendaciones cinéfilas. Pero no puedo suspender a una película que tanto me ha divertido y que me ha hecho pasar una entretenida hora y media en la que ha habido de todo: desastre nuclear, cine de terror gore, aventuras por la selva, acción y tiroteos, canibalismo... ¡Joder la película es puro espectáculo! Sucede con ella lo mismo que con La invasión de los zombies atómicos de Umberto Lenzi, uno no puede más que sentir cierta vergüenza ajena viéndola. Pero al igual que pasaba con aquella la falta de complejos de la propuesta, su capacidad de entretener y su toque gamberro la hacen irresistible para cualquier coleccionista de cine ochentero.

"Apocalipsis caníbal" es puro cine Grindhouse: descaro, sangre y violencia gratutita, maquillaje hecho con Plastidecor, actores de saldo, escenarios de producción amateur, diversión absurda, argumento cogido con pinzas, escenas WTF?! por doquier, etc... ¿Es una mala película? Si, francamente es muy mala. ¿Os la recomiendo? ¡SIN LUGAR A DUDAS! Soy tremendamente fan de las exploitations italianas, del cine de serie B y de cualquier divertimento que hayan parido los años 80 con la única intención de que los espectadores pasen un rato ameno de distracción. Evidentemente no puedo darle una alta puntuación porque sus limitaciones técnicas y artísticas son muchas y le hacen un flaco favor a la película. Pero consigue que uno desconecte, provoca carcajadas y brinda un festín de tripas y acción la mar de simpático. No es apta para paladares exquisitos, los más exigentes querrán vomitarla encima. Pero los amantes de las exploits, del Grindhouse y de la serie B italiana gozarán con ella igual que un niño en un parque de atracciones. "Apocalipsis caníbal" es entrañable, asquerosa y divertida; perfecta para ver con amigos y unas cervezas dándose uno un baño de nostalgia.

NOTA: 6/10


(En vez de los SWAT parecen butaneros)


(Si, también hay niños zombies)





(¿No sabes actuar? Bueno, pues enseña pechuga bonita)



lunes, 9 de diciembre de 2013

NO PROFANAR EL SUEÑO DE LOS MUERTOS (Let sleeping corpses lie, 1974)




Zombies hispano-británicos saliendo de sus tumbas

 

¡Que maravilla de película oigan! Sí, empiezo así a lo fuerte; sin medias tintas. "No profanar el sueño de los muertos" es una buenísima muestra de cine de terror de los 70 y además tengo el ORGULLO de proclamar que la dirigió un español y la protagonizó una actriz española (Cristina Galbó, ganadora en Sitges 1975 del premio a la Mejor Acteiz por ésta película). Hay que especificar que ésta película es una triple producción entre España, Italia y Reino Unido y que surgió a raíz del éxito de "La noche de los muertos vivientes"; título dirigido por George A. Romero en 1968. De hecho, el propio Jorge Grau, director de ésta "No profanar el sueño de los muertos" contó en entrevistas que los productores querían una versión a color al título de Romero por lo que ambas películas han sido siempre comparadas. Pero hay que especificar que, salvo la temática de la resurrección de los muertos y una escena que homenajea descaradamente el momento en el que la protagonista es acorralada en su coche por un zombie; son dos títulos diferentes. No me parece que "No profanar el sueño de los muertos" sea una copia de "La noche de los muertos vivientes"; sino una película influenciada por aquella y que a partir de un argumento similar desarrolla una historia original bastante más interesante y rica en matices que la de George Romero. 

La historia narra unos acontecimientos ocurridos en un pequeño pueblo rural de Inglaterra, de la zona de Machester. Una joven mujer que va a visitar a su hermana drogadicta y a su cuñado se cruza con un motorista hippy y por circunstancias diversas acaban metidos en un embrollo cuando la hermana de ella es acusada del asesinato de su marido; quien en realidad ha muerto a manos de un zombie. Todo se debe a las radiaciones por ondas que emite una máquina agrícola de una granja de la zona; una máquina que elimina insectos y acaba resucitando a los muertos de una abadía cercana. Los dos protagonistas deberán convencer a la policía de éste hecho para probar la inocencia de la hermana de la chica y para evitar una masacre por parte de los muertos vivientes.

"No profanar el sueño de los muertos" se sirve de varios puntos fuertes que hacen que la película funcione. Uno de ellos es su argumento, con una buena historia con un par de subtramas perfectamente enlazadas al argumento principal y que hacen que el ritmo no decaiga en ningún momento. Por un lado tenemos el plato fuerte: los zombies. Y por otro una investigación policial con ecos al cine de misterio y suspense de Hitchcock que no desentona en absoluto y que enriquece a la película. Jorge Grau, avispado él, consigue mantener el interés durante hora y media gracias a un montaje dinámico haciendo que los espectadores estén la mar de entretenidos y va de menos a más ofreciendo escenas de tensión y emoción bien distribuidas a lo largo de toda la cinta. Otro punto a favor serían las actuaciones: un reparto en estado de gracia que, sin ser sobresaliente, consigue conectar con el público y se defiende con soltura en sus personajes. Cristina Galbó y Ray Lovelock son unos perfectos héroes de la historia, mientras que el viejo cascarrabias de Arthur Kennedy está impecable en su papel de policía incrédulo, de carácter duro y conservador (Piensa que el personaje de Lovelock está tras los crímenes sólo porque es un hippy pacifista, liberal y defensor de la naturaleza). A todo ésto hay que añadir una buena B.S.O. y una excelente escenografía. La música destaca por tener partituras clásicas del género y sobre todo sonidos chirriantes y suspiros agónicos por parte de los zombies; cuyas expiraciones llegan a incomodar realmente y a crear angustia. Y la fotografía es una verdadera joya, logrando que aumente el clima de suspense de la película. Paisajes rurales, granjas alejadas de la ciudad, noches de niebla espesa y un ambiente frío que traspasa la pantalla y que hace que te den ganas de cubrirte con una manta. Esa sensación de frialdad y de aislamiento juegan a favor de la película, creándose una atmósfera verdaderamente opresiva y muy inquietante; teniendo uno siempre la sensación de que lo peor está por llegar. Siempre digo que una buena atmósfera es imprescindible para que una película de terror funcione y en éste caso está más que bien conseguida. Mención a parte para esa escena terrorífica y angustiosa en el sótano de la abadía con los dos protagonistas encerrados y viendo como los muertos salen de sus tumbas. Una de mis escenas favoritas del cine de terror y que hace que no me quepa la menor duda de que el gran maestro italiano Lucio Fulci se vio ésta película antes de hacer algunos de sus títulos de zombies. Además, sin llegar a ser una película gore, Grau nos regala un par de escenas sangrientas y desagradables en el tramo final de "No profanar el sueño de los muertos"; desatando una violencia que parece contenida durante la primera parte de la película.

Por poner algunos "peros" podría decir que el clímax en el hospital está algo desaprovechado y que podría habérsele sacado más juego. O que es una lástima que ese gore del final no aparezca antes y que se reserven la casquería para la última media hora. Pero son detalles negativos pequeñitos, que se pueden pasar por alto y que no ensombrecen el conjunto final. Para mi gusto una película claramente superior a "La noche de los muertos vivientes", hecha con más medios y con una historia más compleja y entretenida. Quienes sean admiradores del terror clásico de los 70 y 80 y sobre todo del cine de zombies tienen una cita obligatoria con "No profanar el sueño de los muertos". Una pequeña joya realizada hace casi 40 años y un ejemplo digno de admiración de cine de terror patrio, muy recomendable.


NOTA: 8/10











martes, 12 de noviembre de 2013

EL TERROR LLAMA A SU PUERTA (Night of the creeps, 1986)





Babosas asesinas del espacio exterior


Como fan del cine de terror no hay cosa que más me guste que un buen homenaje. Me encanta estar viendo una película y descubrir referencias a otros títulos y pensar "¡Vaya! ésto se lo ha inspirado tal título" porque eso demuestra que dentro de la originalidad uno también tiene la capacidad de rendir tributo al trabajo de otros. Y ese es el caso de ésta delicatessen 100% ochentera llamada "El terror llama a su puerta", un título hecho por y para fans del género, para que todos lo gocemos en compañía.

La película que os recomiendo hoy es una extraña combinación de géneros y subgéneros, algo que siempre me resulta muy grato; sobre todo cuando está bien hecho como es el caso. "El terror llama a su puerta" no es una película de terror al uso: es comedia adolescente típicamente ochentera, es cine de c/ficción con invasores alienígenas, hay pinceladas del subgénero slasher y además es una peli de zombies ¡Casi ná! Sólo con ésto aquellos que aun no la hayan visto deberían darle una oportunidad pero continuaré hablando sobre ella para  contaros mis impresiones. El debutante Fred Dekker, quien carecía de toda experiencia tras las cámaras, demuestra desenvolverse con soltura con un producto hecho para frikis del género y que es toda una declaración de amor hacia el cine de terror adolescente.

La historia comienza con unos extraterrestres que envian a la Tierra una especie de cápsula que se estrella en un bosque cercano a una ciudad universitaria de Usalandia. Entonces vemos a una joven pareja en la década de los 50 investigando lo que ha caído del cielo y es cuando un peligroso demente fugado del psiquiátrico cercano descuartiza a la chica con un hacha. El tiempo pasa y la acción nos sitúa en la actualidad (entiéndase por actualidad 1986, año en el que se desarrolla la película jajaja) y pasamos a conocer a los protagonistas: dos pardillos marginados que deben hacer una novatada para entrar en la fraternidad guay de turno, la chica sexy de la que uno está enamorado y el rudo y experimentado policía que vive traumatizado porque su ex-novia fue la chica asesinada por el loco del hacha. Es entonces cuando por una serie de circunstancias los dos pringados freaks sacan de la morgue un cadáver criogenizado que alberga en su interior a unas babosas extraterrestres que se introducen por la boca de sus víctimas anidando en su cerebro y tranformándolos en zombies. ¡El espectáculo está servido! Todo ésto da lugar a un montón de situaciones emocionantes que gracias a un montaje dinámico se resuelven con gracia y soltura, siendo "El terror llama a su puerta" una entretenida película que combina varios géneros para ofrecer un coctail apto para paladares que busquen un producto de serie B lleno de referencias cinematográficas. "La noche de los muertos vivientes", "La invasión de los ultracuerpos", "La cosa" de John Carpenter y el cine de humor juvenil son explícitamente homenajeados en menos de hora y media. El director incluso toma los apellidos de reputados directores del cine de terror para dar nombre a los protagonistas y secundarios de la película; por lo que nos encontramos con personajes que se apellidan Raimi, Cronenberg, Carpenter, Romero o Landis.

Debo decir en contra de la película que quizás le falte espectacularidad en algunas escenas que podrían haber dado más de si y el director no saca todo el juego que debería. Así como su climax, que termina demasiado pronto y cuando más divertido estaba el asunto. Pero exceptuando un par de "peros" que impiden que sea un film redondo, por lo demás hay mucho que destacar. No porque cinematográficamente sea una película de gran valor, que no lo es, sino por la magia ochentera que desprende y por sus continuos homenajes hacia un género que pasaba por su mejor momento.  El personaje de Tom Atkins (el Detective Cameron) es un tipo carismático, irónico y que suelta una perla detrás de otra haciendo reír al público con sus ingeniosas frases. Y el reparto juvenil, a pesar de caracterizar personajes muy estereotipados, logran resultar entrañables y conectar perfectamente con el público. Además, es innegable la gran influencia de ésta película en la más moderna "Slither: la plaga" y sólo las mejores dejan huella; lo que demuestra que "El terror llama a su puerta" es un reivindicable título de terror y ciencia ficción. Una película algo olvidada ya, no conocida para el gran público, pero sin lugar a dudas un disfrutable título que no pretende más que entretener y hacer que el espectador pase un rato muy ameno. Otra de esas joyitas de culto hecha hace más de dos décadas, recomendable para aficionados al terror adolescente más ochentero.


NOTA: 8/10


 (Alienígenas de cartón-piedra jajaja)








domingo, 10 de noviembre de 2013

POSESION INFERNAL (The evil dead, 1981)




El triunfo del terror independiente

 

De sobra es sabido por todos los que me leeis habitualmente que soy un fan incondicional del cine de terror de la década de los 80. Los más "modernos" quizás se pregunten que vemos algunos en estas viejas películas que comparadas con las de hoy en día, en medios ténicos tienen todas las de perder. Pero la respuesta sería originalidad, frescura, diversión, falta de prejuicios y verdaderas ganas de hacer las cosas bien por encima del interés económico. En 1981 se estrenó un claro ejemplo de éste tipo de cine de terror independiente, hecho por un inexperto equipo que contaba con un presupuesto muy bajo pero unas ganas tremendas de rodar una escalofriante película. Y a base de tesón, esfuerzo y toneladas de ilusión por crear algo verdaderamente bueno nació "Posesión infernal".

La historia de "Posesión infernal" es simple: cinco jóvenes amigos pasan el fin de semana en una vieja cabaña en medio del bosque. Allí descubrirán un libro forrado con piel humana y escrito con sangre, junto a un magnetófono con una extraña grabación que despierta a los violentos y diabólicos espíritus del bosque. Uno a uno los jóvenes irán siendo poseídos y los que aún siguen siendo humanos deberán luchar para salvar su vida.Y ya está, no hay más. Así de sencillo y de directo es el argumento de la película. Y lo mejor de todo es que no le hace falta nada más para mejorar, con esta simpleza un jovencísimo e inexperto Sam Raimi logró crear un título que 32 años después sigue siendo un referente indiscutible en el género de terror y una verdadera joya de culto ochentera. La película tiene dos puntos negativos: uno de ellos es lo envejecidos y verdaderamente cutres que se ven algunos de los efectos especiales. La otra es que a veces las reacciones de los personajes y las actuaciones de los intérpretes son flojas y nada creíbles. Vale, todo ésto tiene excusa. Primero porque el presupuesto era muy bajo, el equipo no era exactamente profesional y además la película tiene tres décadas. Y segundo porque todos los actores eran debutantes y excepto Bruce Campbell, los demás podrían resumir su carrera cinematográfica a ésta película. Pero no es oro todo lo que reluce y "Posesión infernal" delata en bastantes ocasiones que Raimi anda un poco perdido en algunas escenas, hay errores de rácord, maquillaje chapucero... Sin embargo, a pesar de todo eso; a pesar de que en ocasiones uno tiene la impresión de estar viendo una película de corte amateur "Posesión infernal" desprende una atmósfera y una magia que la hace única y que ha provocado que millones de personas de todo el mundo admiren ésta película. Yo me incluyo entre ellos, no puedo negar que éste título me parece una obra imprescindible del cine de terror de los 80 y una película de visionado obligatorio para todos aquellos que quieran dedicarse a la dirección de género. Porque sirve para comprender como compensar la falta de dinero con imaginación y creatividad. Además, "Posesión infernal" funciona gracias a la mezcla que Raimi realiza de diferentes géneros: por un lado tenemos una película de terror oscura, que es inquietante, con escenas de noche en el bosque que ponen los pelos de punta, con una buena atmósfera de suspense... Pero también hay humor negro y toques de comedia políticamente incorrecta y todo ello aderezado con violencia y gore gratuito en escenas de casquería realmente asquerosas. "Posesión infernal" es una película que asusta, que hace reír y que además te revuelve el estómago. Con un montaje dinámico y ameno, que hace que la película resulte bastante entretenida a rasgos generales; Raimi comienza contenido y decantándose por el terror serio y formal para luego desvariar en una orgía de sangre, locura, histeria, risas y casposas posesiones demoníacas. Personalmente he de decir que mi parte favorita de la película es la primera; hasta que la hermana del protagonista revela estar poseída tras ser atacada y violada por el bosque. Creo que durante esos 40 minutos la tensión se palpa a través de la pantalla y me habría gustado que Raimi continuara por esa línea de sobriedad y terror oscuro; donde logra una gran sensación de soledad y aislamiento en esa destartalada cabaña perdida en el bosque. Sin embargo, nadie puede negar que el segundo acto es divertidísimo y lo que verdaderamente ha hecho famosa esta película. Pero también admito que ese segundo acto se me hizo un pelín pesado y cargante, quizás por los excesos del director que pasó de estar contando un aterrador cuento nocturno a mostras una bizarra galería de imágenes sangrientas y pasadas de rosca. Sin embargo, el conjunto final funciona francamente bien y cada "X" tiempo siento que tengo que pegarle un revisionado para disfrutarla de nuevo y retroceder en el tiempo hasta una época en la que el cine de terror se hacía PARA los fans del cine de terror; cuando no era un negocio para grandes masas.

¿Cutre? Pues sí, técnicamente es muy limitada y hay efectos especiales que dan vergüenza ajena de lo obsoletos que han quedado. Ni si quiera tiene un gran reparto (destacan el carismático Bruce Campbell y la actriz Ellen Sandweiss, que interpreta a su sufrida y aterrorizada hermana), hay diálogos de coña y varias meteduras de pata en la dirección y en el rácord. Pero es "Posesión infernal", un título de culto y una buenísima muestra de que el cine de serie B puede ser incluso mejor que el de serie A. Imagino que todos mis lectores la habéis visto ya, pero si alguno aún no se animó a hacerlo que no pierda la oportunidad porque verdaderamente es una joya ochentera y uno de los mejores títulos del cine de terror independiente de todos los tiempos.


NOTA: 8/10





 (We're gonna get you not another peep time to go to sleep) 






martes, 29 de octubre de 2013

LA NOCHE DE LOS DEMONIOS (Night of the demons, 1988)



Una bizarra noche de Halloween ochentero

 

¿Cuál sería el resultado de una ecuación matemática que mezclara a la scream queen ochentera Linnea Quigley con casposa serie B, comedia cafre de adolescentes y homenaje/plagio a "Posesión infernal" y la italiana "Demons"? Pues aquí lo tenéis amigos, la solución a la pregunta es "La noche de los demonios"; una disparatada película de terror de finales de los 80 ideal para ver en éstas cercanas fechas a Halloween. 

La película narra la historia de un grupo de amigos adolescentes que durante la noche de Halloween deciden celebrar una fiesta de disfraces en una vieja y gótica mansión abandonada que sirvió como funeraria años atrás. Sobre el lugar pesa una maldición, una leyenda urbana típicamente local que acaba siendo real. Los jóvenes despiertan por error el espíritu de un peligroso demonio que se transfiere al cuerpo de una de las chicas, lo que da lugar a una sucesión de posesiones diabólicas y a la lucha por la supervivencia de los que no están infectados aún. 

Como veréis "La noche de los demonios" no es una película cuyo argumento destaque por su originalidad. De hecho tiene un esquema muy clásico, muy tópico y la forma de desarrollar la historia sigue a rajatabla los patrones recurrentes del cine de terror sin desmarcarse un poco si quiera. De hecho todos los personajes principales están absolutamente estereotipados: la protagonista guapa y virgen, el putón verbenero, el deportista guaperas, el gamberro, el bromista, la rarita esotérica, los simpáticos... TODOS ellos son representaciones fieles de los personajes comunes en el cine de terror adolescente y todos actúan sin salirse de los patrones arquetípicos. Asumiento ésto y que no vamos a ver nada que no hayamos visto docenas de veces antes pasemos a disfrutar de la película sin prejuicios y sin exceso de expectativas para que no haya desilusiones. "La noche de los demonios" es una producción de bajo coste, destinada a un determinado público, un título de serie B hecho para verdaderos amantes del terror más cachondo de los 80 y no para las grandes masas. No es una buena película: los actores están más cerca de ganar el Razzie que el Oscar, técnicamente es sencilla y sin grandes artilugios (debido a la falta de un gran presupuesto), los diálogos son de coña y a veces sonrojantes y las actitudes de algunos personajes varían entre lo vergonzoso a lo descojonante. ¿Pero por qué hay que ver ésta película? Porque a pesar de todos sus defectos mola muy fuertemente y si uno decide entrar en su juego recibirá en compensación una alta dosis de horterada ochentera en vena. Cierto es que tarda en arrancar un poco, de hecho los primeros 45 minutos se centran en presentar a los chicos y en ver como éstos se divierten, hacen el gamberro, se toquetean y se emborrachan. Parece más una peli de la saga "Porky's" que una de terror jajajaja
Sin embargo, una vez los jóvenes hacen la sesión de espiritismo y comienzan a ser poseídos la historia va creciéndose, transformándose en una versión menos gore y más juvenil de "Posesión infernal". Y es entonces cuando la película pone sus cartas sobre la mesa y mete caña al espectador a través de un montón de escenas que entremezclan humor negrísimo con toques sangrientos y de casquería, algunos sobresaltos (hay un par de sustos buenos), persecuciones, supervivencia y cine de poseídos. Pero todo desde un punto de vista gamberro, hecho para goce y disfrute de espectadores poco exigentes que huyendo de títulos sobrios y formales buscan una válvula de escape para divertirse con el género de terror. Al fin y al cabo una película en la que aparece la incombustible Linnea Quigley es sinónimo de chistes verdes, humor cazurro y sexo. Y la actriz no defrauda a sus fans ya que da todo eso desde su primera e inolvidable aparición en el supermercado hasta que estando ya poséida se introduce un pintalabios por el pezón. Linnea hace reír, baila en plan gogó putorra ochentera, se despechuga y se desbraga ¡Lo de siempre vamos! 

Otro gran momentazo de la película es esa eléctrica, sexy y potente coreografía que se marca la chica gótica a ritmo de heavy delante de la hoguera. Una escena que queda para el recuerdo junto a la del pintalabios de la Quigley. Y también merece la pena destacar los créditos iniciales, muy currados, súper ochenteros, rollo cómic y de los más entretenidos que he visto nunca en una película de terror. 

"La noche de los demonios" es un título apto para coleccionistas de los 80, amantes de la serie B, de la italiana "Demons", del gore gratuito y del cine de terror-comedia adolescente. Está ambientada durante la noche de Halloween y es perfecta para ver ese día, disfrutando de una película sin pretensiones. Hay que ser pacientes el primer rato, ya que lo bueno se hace esperar; pero una vez llega merece la pena por su combinación de bizarrismo, comedia, sustos, poseídos, sangre y sexo. Cine de "harte y ensallo" (Pa' que me entendáis), ideal para ver en una sesión golfa junto a Los humanoides del abismo y a Killbots ¡Disfrutadla si aún no lo habéis hecho! 


NOTA: 7/10



 (La guapa y gritona protagonista)







(Lo típico: follar en un ataud jajaja)