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jueves, 31 de julio de 2014

LA TORRE DEL MAL (Tower of evil, 1972)



Infravalorada precursora del slasher moderno

 

Mucho, muchísimo, se ha escrito acerca del origen del slasher adolescente siendo este un tema que ha hecho correr ríos de tinta y que generalmente da como caballo ganador a "La noche de Halloween" (1978) como la gran precursora y a "Viernes 13" (1980) como la que estabilizó y popularizó las reglas básicas de este subgénero. Los hay que se remontan a 1974 y señalan a "La matanza de Texas" y a "Navidades negras" como las que lo iniciaron todo. Sin embargo, mi experiencia como ávido cinéfilo consumidor de cine de terror añejo me ha llevado a descubrir un film dirigido en 1972 y que incluye elementos muy reconocibles para cualquier buen fan del slasher. Su nombre "La torre del mal", película que hoy ocupa estas páginas y que vengo a recomendaros a aquellos que queráis disfrutar de esta pequeña delicatessen británica sin la que estoy seguro que no habrían existido otros titulos posteriores muchísimos más reconocidos y populares. La historia nos cuenta como una bella joven completamente histérica y en shock es encontrada desnuda y ensangrentada por dos pescadores, atacando a uno de ellos e hiriéndolo de muerte. La chica es aparentemente la única superviviente de un grupo de amigos que pasaba unos días de vacaciones en el faro abandonado de una minúscula y siniestra isla rodeada de niebla. Cuando los demás chicos aparecen brutalmente asesinados ella es acusada de los crímenes pero un doctor tratará de demostrar que la chiquilla no mató a nadie y su estado catatónico es fruto de un trauma producido por el terror. Mientras tratan de devolverle la cordura, vemos a través de flashbacks lo que ocurrió en la isla: la llegada de los hippies, sus correrías sexuales y la orgía de sangre que protagonizan a manos de un misterioso maníaco. A su vez y paralelamente conocemos a los protagonistas principales, un grupo de arqueólogos (Creo que eran arqueólogos, nunca me quedó demasiado claro jajaja) que acuden a la isla para esclarecer los asesinatos y buscar un tesoro que supuestamente está oculto en las cuevas subterráneas. Su desembarco en el viejo y tétrico faro no traerá mas que más muertes violentas...

No me digáis que después de haber leído la sinopsis de "La torre del mal" no sentís unas irrefrenables ganas de verla. Ya su argumento es atractivo e interesante y lo mejor de todo es que la película da lo que promete, no cayendo en errores  de venderle humo al espectador sino que sirve en bandeja un curioso y entretenido cóctel que mezcla crímenes sanguinolientos rollo "Viernes 13" (INSISTO, le debe mucho a esta película), aventuras y misterio e intriga. A eso hay que añadir los continuos desnudos (gratuitos, por supuesto que siempre son mejores) y la obsesión del director por recrearse en los cuerpos de las bellas señoritas y de los efebos masculinos que sorprendentemente se atreven a despelotarse sin pudor alguno (Algo extraño en la época donde era común que solamente ellas enseñaran carne). Pero más allá de sus virtudes como divertimento ligero para amantes del terror comercial, "La torre del mal" consigue sumar puntos gracias a otras cualidades que un verdadero fan agradecerá.

La atmósfera y la B.S.O. componen un binomio notable logrando darle a la película un aura oscuro y malrollista que favorece el conjunto final. A pesar de tener una más que correcta fotografía y un escenario magnificamente aprovechado y que el director explota con buenos resultados, no se puede negar que la falta de presupuesto hace demasiado evidente que todo es un decorador de cartón-piedra. Al fin y al cabo no deja de tratarse de una barata producción inglesa (NO, la Hammer esta vez no tuvo nada que ver) y sus limitaciones restan credibilidad a la historia ya de por sí poco verosímil. Igualmente, más allá de sus defectos propios de la época, de un reparto irregular (a pesar de contar con un buen plantel de scream queens la protagonista principal flojea en su interpretación) y de un par de ligeros baches narrativos; "La torre del mal" cumple con creces su cometido y acaba volviéndose una obra menor pero igualmente muy disfrutable. El guión logra combinar muy bien pasado y presente, dando a ambas partes el protagonismo que requieren y haciendo que la segunda tanda de crimenes no resulten repetitivos ni una fotocopia de lo anteriormente visto. La historia logra enganchar al espectador y alinear inteligentemente las historias paralelas de los hippies y de los arqueólogos. Respecto a mi insistencia sobre su influencia en slashers de principios de los 80, simplemente vedla y me daréis la razón. Como muestra decir que la mayoría de víctimas son promiscuos que mueren asesinados tras practicar el sexo y que la chica sensata y de aspecto virginal es la que llega a un intenso clímax cargado de tensión. Si queréis más detalles dadle la oportunidad y comprobaréis que este título desgraciadamente muy desconocido fue todo un soplo de aire fresco y de originalidad en su época. Vista hoy en día resulta tópica hasta la saciedad y ausente de sorpresas, pero para poder divertirse con ella en todo su esplendor hay que dejar a un lado los prejuicios y establecerse 42 años atrás cuando fue concebida y estrenada. Los amantes del terror clásico sabrán apreciar sus virtudes y encontrarán una propuesta muy amena y distraída, con algunase muertes gores, buen suspense, escenas picantonas muy sexys y una atmósfera opresiva y claustrofóbica que logra que empaticemos con los personajes y suframos por ellos. El toque british le da una calidad extra, ya que los inglesitos tenían buena mano a la hora de hacer terror y a pesar de su ajustado presupuesto "La torre del mal" logra una correcta factura técnica y sobre todo entretener que a fin de cuentas es lo más importante. Una joyita a descubrir, que a pesar de quedar lejos de ser una obra maestra se corona como un completo y notable slasher con todo el encanto de los años 70.


NOTA: 7,5/10


 (Maravilloso escenario para una película de terror)





(Escena post cotio= muerte segura)









martes, 10 de junio de 2014

CUMPLEAÑOS MORTAL (Happy birthday to me, 1981)



Celebraciones pasadas por sangre

 

Que durante los años 80 (sobre todo en su primera mitad) el slasher era el subgénero de terror de mayor éxito es algo incuestionable. En 1978 "La noche de Halloween" abrió la veda y en 1980 "Viernes 13" reafirmó las normas y clichés más característicos. A la sombra de estas dos primas hermanas surgieron numerosas "primas del pueblo" y especialmente Canadá fue una gran exportadora de slasher adolescente: "Noche de graduación", "El tren del terror", "San Valentín sangriento" o el título del que voy a hablaros hoy: "Cumpleaños mortal"

Protagonizada por la ñoña y pastelosa Melissa Sue Anderson (unas de las protagonistas de la telenovela melodramática más almibarada la historia: "La casa de la pradera") la película cuenta como una joven a punto de cumplir los 18 años se ve inmersa en una misteriosa trama  de asesinatos. Años antes, la chica sufrió un grave accidente automovilistico que acabó con la vida de su madre y la dejó a ella en coma durante una temporada; por lo que hay numerosos recuerdos reprimidos y lagunas en su cabeza. Mientras, su grupo de amigos comienza a morir a manos de un psicópata. ¿Tiene todo esto alguna relación entre sí? Cuando más se acerca la fecha de su cumpleaños más crímenes e intriga envuelven todo el argumento. Y eso es básicamente "Cumpleaños mortal", un híbrido de slasher adolescente con telefilme de sobremesa de misterio. Y es que no voy a negar que me sentí decepcionado con esta película y que a pesar de sus aciertos me pareció muy desaprovechada y bastante más floja de lo que me esperaba.

El principal problema que le vi a la película es su excesivo metraje, ya que una historia que se podría haber despachado en 85 minutos perfectamente tardan 110 en contárnosla y me terminó pareciendo demasiado larga y pesada. Sobre todo porque "Cumpleaños mortal" tiene bastantes escenas de relleno y diálogos que no nos llevan a ningún sitio, ralentizando la acción y dándole demasiada seriedad a una historia que con otro enfoque podría haberme sido más amena e interesante. Y no negaré que posee una correctísima atmósfera y hay varias escenas de suspense bien ejecutadas y que logran captar esa esencia 100% ochentera que tienen las mejores películas de género de la época. Incluso puede decirse que funciona muy bien como thriller de intriga y que su tramposo giro final dejará boquiabierto a más de uno, pero me parece un título fallido como slasher. Las muertes (exceptuando un par de ellas bien resueltas y que elevan el listón) son flojitas, escasas y además se resuelven con demasiada rapidez por lo que nos dejan un sabor un tanto agridulce. Tal vez mi decepción se deba a que esperaba encontrarme una película en la misma línea que la anteriormente mencionada "San Valentín sangriento" u otros ejemplos como "El asesino de Rosemary" o "La quema" y nada más lejos de la realidad me encontré con algo claramente inferior a cualquiera de estos tres títulos. Ni si quiera la equipararía a la también ochentera "La iniciación" que a pesar de ser una película del montón resultaba bastante entretenida y además cumplía muy bien los arquetipos del slasher clásico. Pero este no es el caso de "Cumpleaños mortal", donde el guión se estira como un chicle llegando a ser incluso aburrida en algunos tramos y que además le da prioridad por encima de la acción y los asesinatos a una historia que no es tan interesante como para valerse por si sola. A nivel técnico la película aprueba sobradamente: una buena B.S.O. muy adecuada con el tono del filme y una fotografía oscura que le da un aire sobrio y malrollista. Además los actores están correctos y la pavisosa de Melissa Sue Anderson se defiende medianamente bien como scream queen y chica en apuros. Pero la película flaquea en lo más importante: no consigue entretener todo lo que deberia y le falta garra, sangre, crímenes más gráficos (que no imaginativos, que los hay) y sobre todo eché de menos ese espíritu exploit que tenían cualquiera de las películas que he mencionado a lo largo de la reseña. Con un poco más de mala leche, una dirección potente, un par de asesinatos más en el nivel del primero, 15 minutos menos de duración y algunas persecuciones tensas y llenas de acción "Cumpleaños mortal" habria sido un slasher notable. Pero se queda en un quiero y no puedo continuo y a nivel personal la habría hecho muy diferente apostando por otro enfoque y alejándola del thriller de intriga de sobremesa. Correcta, para coleccionistas y nostálgicos de los 80 pero también prescindible y fácilmente olvidable.


NOTA: 5/10













viernes, 23 de mayo de 2014

HALLOWEEN4: EL REGRESO DE MICHAEL MYERS (Halloween 4: The return of Michael Myers, 1988)



Tío Michael vuelve a casa para ajustar cuentas 

 

Es famosa la saga "Halloween" por ser una de las más incoherentes en su especie slasher debido a los saltos de continuidad que hay entre sus secuelas. Para los que estén más perdidos os recomiendo leer este artículo en la web amiga TEENAGE THUNDER y así encontraréis un poco de cordura entre tanta película. Hoy toca hablar de la cuarta parte de la saga, mi secuela favorita de todas y que tiene relación directa con las dos primeras y se desarrolla justamente diez años después. "Halloween 4: el regreso de Michael Myers" tal y como su nombre indica nos narra la vuelta del célebre asesino a su ciudad natal durante una fatídica noche de Halloween.

Para justificar la salida de Jamie Lee Curtis (protagonista de las dos primeras) de la saga los productores decidieron "matar" su personaje y explicarnos que falleció en un accidente de tráfico. Su muerte deja huérfana a su hija de 8 años, Jamie Lloyd (una infante Danielle Harris en su debut cinematográfico), quien es adoptada por la familia Carruthers. Paralelamente vemos como Michael, quien es trasladado de un psiquiátrico a otro, logra escapar matando a los enfermeros que le custodian inmediatamente después de enterarse que tiene una sobrinita. Esto hace que el doctor Loomis, el viejo psiquiatra de Michael, se ponga manos a la obra intentando llegar al pueblo de Haddonfield antes que el psicópata para advertir a los vecinos de que ha escapado y va tras Jamie Lloyd. Pero no llegará a tiempo ya que la noche de Halloween estará pasada por sangre y la pequeña niñita y su hermana adoptiva adolescente (Ellie Cornell, recogiendo el testigo de Jamie Lee Curtis como sufrida heroína y final girl) pasarán por todo un recital de horrores por culpa de Michael Myers. 

Dirigida por Dwight H. Little y nuevamente producida por Moustapha Akkad, "Halloween 4" es una perfecta combinación entre el estilo oscuro y sobrio de la primera película y el slasher adolescente tan de auge en los 80 rollo "Viernes 13" y derivados. Mientras que en el primer film Michael apenas se cobraba cuatro víctimas y la película se apoyaba principalmente en el suspense y en la atmósfera de la historia; esta secuela combina esas escenas de tensión con un gran número de crímenes perpetrados por el invencible Michael Myers. Una de las grandes bazas de la película es su dinamismo y un ritmo que va de menos a más pero manteniendo el interés desde los primeros minutos y logrando entretener durante todo el metraje. Desde las primeras escenas, con una tormenta de fondo, en ese lúgubre psiquiátrico mientras suena el tema compuesto por John Carpenter para la primera película comprobamos que estamos ante un producto que desprende un aroma tétrico y escalofriante. De hecho el director aprovecha muy bien viejos recursos y clichés del género para generar tensión en los espectadores y no le tiembla el pulso a la hora de filmar escenas de suspense muy efectivas y bien hechas. Una de ellas es la perturbadora pesadilla de la niña Jamie Lloyd imaginando que Michael Myers la acecha en la oscuridad de su dormitorio, la angustiosa persecución que sufren ella y el personaje de Ellie Cornell por el tejado de la casa del sheriff, el ataque en los pasillos de la escuela o el final con la dos protagonistas femeninas huyendo en camioneta. Amén de varias escenas "de relleno" que lejos de resultar monótonas logran incomodarnos y transmitirnos la tensión de los personajes gracias al aspecto tétrico con el que director impregna la película. La puesta en escena de "Halloween 4" es una de sus principales virtudes porque a pesar de no contar con demasiados escenarios les saca partido gracias a una atmósfera fría que da muy mal rollo y junto a la clásica B.S.O. de la película y a las apariciones de ese Michael Myers fantasmagórico y despiadado hacen un conjunto verdaderamente destacable. Es cierto que se hecha en falta algo más de gore e imaginación en las muertes pues aunque son muchas algunas suceden fuera de cámara o no tienen toda la violencia necesaria para impresionarnos; pero al menos continuamente vemos al psicópata en acción. También hay que destacar las actuaciones del trío protagonista: Donald Pleasence como el doctor Loomis, Danielle Harris haciendo de Jamie Lloyd y Ellie Cornell como Rachel Carruthers. El actor encarna por tercera vez al psiquiatra y nuevamente se muestra como un duro rival del asesino. Y las dos chicas hacen actuaciones notables, Danielle Harris era muy pequeña y demostró una gran naturalidad frente a la cámara y dio pruebas de que sería en el futuro una gran scream queen. Ellie Cornell, lejos de caer en una vulgar imitación de Jamie Lee Curtis consigue defender muy bien su papel siendo una digna final girl muy sufridora y luchadora.

Realmente los únicos "peros" que podría ponerle a "Halloween 4" es la ausencia de sangre en algunas muertes, algo desaprovechadas y flojas en comparación con otros slashers de la época. Y también la máscara tan fea que le pusieron a Michael Myers que perjudica la imagen del asesino a pesar de que sigue resultando muy intimidante. Por lo demás no entiendo ni entenderé NUNCA las críticas negativas que muchos han escrito sobre esta secuela, personalmente me parece un slasher bastante bueno. Es entretenida, tiene potentes escenas de suspense y tensión y está realizada con mucho respeto por la historia original y además contiene elementos y detalles que los admiradores del cine de terror clásico disfrutaremos. Un gran baño de nostalgia para fans ochenteros.


NOTA: 8/10


(Carnada para Myers)




(La única final girl que se parece a Mª José Campanario)




martes, 20 de mayo de 2014

PHENOMENA (Phenomena, 1985)




La amiga de los bichitos en el internado sangriento

 

Corría el año 1985 cuando el director italiano Dario Argento, en pleno auge tras una década de éxitos y aciertos cinematográficos, decicidió ir un paso más allá en el sugbgénero de horror "giallo"; dándole un enfoque un tanto fantástico y casi onírico con la que es una de sus mejores, sugerentes y más infravaloradas obras: "Phenomena". Y es que, tirando de chiste fácil, he de decir que "Phenomena" es fenomenal. La historia arranca con el brutal asesinato de una adolescente que se encuentra en una excursión turística por una zona rural y boscosa de Suiza. Tras la muerte de la pobre chica (Interpretada por Fiore Argento, hija del director), pasamos a conocer a nuestra protagonista: Jennifer Corvino (una jovencísima Jennifer Connelly). Jennifer es la hija de un famoso actor de Hollywood a la que envían a un estricto y prestigioso internado de señoritas suizo. La chica tiene dos peculiaridades: una de ellas es su sonambulismo y la otra su capacidad telepática para comunicarse con los insectos; algo que tendrá cierto peso en el desarrollo de la historia. A su llegada al colegio se suceden más asesinatos de jovencitas y mientras Jennifer entabla amistad con un entomólogo inválido (El siempre sensacional Donald Pleasence) mientras investiga por su cuenta quien puede ser el sádico perturbado que está acosando a las chicas de la zona. Todo esto aderezado con un aura ligeramente sobrenatural y una atmósfera que nos evoca a un cuento de hadas oscuro y siniestro para adultos.

Podría decirse sin lugar a dudas que "Phenomena" es el último gran giallo de Argento, pero al igual que sucedía con Suspiria no se trata de un giallo al uso de corte clásico y tradicional. A diferencia de sus obras "Rojo oscuro", "El pájaro de las plumas de cristal" o "Tenebre"; donde la investigación criminal y la enrevesada historia de suspense eran primordiales y el eje principal de la trama; en "Phenomena" pasan a un segundo plano. Aquí el director le da protagonismo a la estética, a la puesta en escena y a la creatividad y violencia de las muertes. Y no es que descuide la historia o sus personajes, ya que están bien descritos y la trama consigue crear verdadero interés en el espectador y además se desarrolla con gran dinamismo, sino que tal y como hizo con "Suspiria" prefiere apostar por un giallo de corte fantástico al introducir elementos como la telepatía de la protagonista. Incluso podría decirse también que la película es cercana al slasher tan de moda en EE.UU aquellos años; resultando una correcta y equilibrada combinación entre el cine de terror europeo y el americano.

Tal y como mencioné anteriormente el plato fuerte de "Phenomena" es su puesta en escena, su atmósfera y su aire de cuento aterrador. Argento logra aprovechar al máximo los paisajes de los Alpes gracias a una preciosa fotografía de los escenarios suizos y añade además un toque extraño y onírico en muchas escenas; para sacarle partido al sonambulismo de Jennifer. Inolvidable es una escena en la que nuestra adolescente protagonista camina dormida por los pasillos del internado y es testigo en sueños del asesinato de una compañera que desgraciadamente cae en la afilada arma del asesino. Las muertes, aunque no son demasiadas, si que resultan bastante gráficas y están muy bien filmadas; con altas dosis de tensión y un pequeño toque gore y de violencia explícita. Principalmente la que abre la película, en la que vemos a la hija de Argento sufrir un tormentoso asesinato que nos deja sobrecogidos (¡Que retorcido es este hombre para hacerle eso a su propia hija!). A todo ello ayuda la música de Goblin, quienes nuevamente ponen la B.S.O. (son colaboradores habituales de Argento); apoyándose en melodías casi rockeras y atípicas pero que le dan un toque interesante a la película por lo innovador de la propuesta. No es una de las mejores B.S.O. del grupo italiano pero cierto es que la originalidad de la música acompañada de las inquietantes escenas que filma Argento hacen de "Phenomena" un título a tener en cuenta. Y en el apartado artístico, a parte de destacar a los ya mencionados Jennifer Connelly y Donald Pleasence, también sobresale la actriz italiana Daria Nicolodi (pareja del director y su musa). La verdad es que me cuesta comprender que esta película no tuviera el éxito y la repercusión que se esperaba, ya que a parte de ser bastante entretenida e intrigante logra mantenerse por sí sola gracias a la forma tan peculiar y sugestiva que tiene el director de enfocar la historia. En otras manos habría sido un psychothriller de suspense más, como otro cualquiera. Pero Argento es MUCHO Argento y su forma de rodar, de cuidar los detalles y de exponer el terror y los crímenes en pantalla le dan a la película un toque de calidad extra. Sin querer entrar en spoilers, de los cuales me considero enemigo, la película logra reunir un conjunto de escenas memorables que aunque hayamos podido verlas anteriormente en películas de corte similar aquí ofrecen un aire fresco gracias a la buena labor del director. Si aun no la habéis visto debéis darle una oportunidad, es una de las mejores muestras de cine de terror que se hicieron en los 80 y una de las obras más redondas de su director. "Phenomena" es atrapante, retorcida, curiosa, bien hecha y bien interpretada; un giallo que nos evoca a pesadillas infantiles y con una estética y atmósfera muy cuidada para amantes del cine de terror artístico. Muy recomendable.


NOTA: 8/10


 (Fiore Argento, a punto de palmarla)


(La prota es que es muy mística)

(Jennifer Connelly, "scream queen" quinceañera)





jueves, 8 de mayo de 2014

DEMENCIAL (Unhinged, 1982)




Aisladas por la tormenta

 

¿Recordáis cuando hace unos meses os hablé de las Video Nastys? Pues aunque en el repaso que hice en aquel artículo "Demencial" no estaba incluida, perfectamente podría haber aparecido entonces ya que es uno de los títulos que la Thatcher censuró en Gran Bretaña durante la década de los 80. Así que con estos datos que tenía en mi mano me imaginé que estaría ante una película perturbadora y sobre todo, con altas dosis de violencia explícita y mucho gore gratuito. Pero nada más lejos de la realidad, ya que si uno va buscando un peli potente en sangre se llevará una considerable decepción. Cierto es que existen dos versiones, una muy mutilada por la censura y otra "uncut" y sospecho que yo vi la que está recortada y suavizada ya que el nivel gore era medio-bajo. No obstante, a pesar de este detalle que me decepcionó un poco; logré disfrutar de la película. Aunque vaya por delante que ni de lejos es uno de mis slashers favoritos y le encontré varias pegas, pero iré por partes reseñando "Demencial".

La historia es, a priori, simple y llana: tres jóvenes amigas veinteañeras se disponen a pasar el fin de semana en un festival de música. Mientras atraviesan una zona boscosa y montañosa son sorprendidas por una fuerte tormenta y su coche se sale de la carretera. Al despertar descubren que están en una enorme y lujosa mansión en la que viven una anciana inválida y su agradable pero reservada hija solterona. Las dos mujeres acogen a las chicas y las invitan a pasar allí unos días hasta que terminen de recuperarse las leves heridas del accidente, ya que no disponen de teléfono para llamar a nadie y el pueblo más cercano está a pocos kilómetros atravesando el bosque. Las chicas aceptan, a pesar de lo extrañas que parecen sus anfitrionas pero cuando deciden al día siguiente ir en busca de un teléfono los asesinatos comiezan a sucederse. Ruidos extraños, alguien que las observa a través de agujeros de las paredes y... ¡Un misterio por resolver que esconden las dueñas de la casa!

"Demencial" es una película sencilla, barata, muy influenciada por la estética underground y de serie B que desprendían las peliculas de terror de mediados-finales de los 70 (Aunque se rodara en el 82 parece algo más antigua). Su punto flaco son los tiempos muertos y el exceso de diálogos y escenas de relleno que tiene, quizás por falta de imaginación del guionista o muy posiblemente por falta de presupuesto para contratar más actores e incluir un mayor número de asesinatos y escenas potentes de terror. Tiene un ritmo pausado, lento, muy del gusto de aquella época e imagino que insufrible para los más modernos y aquellos que estén acostumbrados a pelis rollo videoclip alucinógeno. Pero he de admitir que incluso para mi, que soy un nostálgico empedernido y un amante de lo viejo hubo ratos en los que la trama se me hizo algo pesada debido al ritmo tan irregular de "Demencial". Así que lo más impacientes ni os molestéis en darle una oportunidad porque no pasaréis de los primeros 35-40 minutos ya que la trama se desarrolla sin grandes efectos de pirotecnia y muy calmadamente. La película tiene dos grandes aciertos por los que merece la pena ser rescatada del olvido: uno de ellos es su atmósfera oscura, tremendamente inquietante y malrollista. El otro es su giro final, tan demencial como el título y sorprendente y perturbador. No se que tenían estas viejas películas pero muchas de ellas, hasta las peores y más cutres, poseían una atmósfera cojonuda y muy opresiva que realmente conseguía poner en tensión al personal. Y "Demencial" es el claro ejemplo de esto que digo: su fotografía (totalmente Grindhouse, añeja y retro) unida a una B.S.O. chirriante con melodías de piano que ponen los pelos de punta hacen que la película transmita la sensación de peligro, aislamiento y soledad en la que se ven envueltas las jóvenes chicas. Además, el hecho de usar casi como escenario único una enorme casona potencia ese aire claustrofóbico. No obstante se ve que es una película muy limitada, hecha con pocos medios, actores completamente desconocidos, sin presupuesto para mostrar nada espectacular ni meter efectos especiales... "Demencial" es un pseudo-slasher independiente de serie B que se apoya en el suspense y la intriga para captar la atención del espectador. Pero no deja de ser un proyecto de segunda que ni si quiera entretiene todo lo que debería. Tiene influencias y referencias de la majestuosa "Psicosis" (salvando mucho las distancias) y también de "Carrie"; con esa tensa relación entre madre dominante e hija sumisa. Y evidentemente aprovecha el tirón de los "Viernes 13" y similares, aunque con muchísima más modestia y dando protagonismo a la historia por encima de los asesinatos. Quizás con un par de crímenes más habría resultado una propuesta mejor, pero el nivel de violencia no es impresionable y las muertes son poquitas y algo ligeras. A medio camino entre el thriller de suspense, el slasher y las películas de misterio ambientadas en mansiones góticas con secretos; "Demencial" toca todos los palos sin terminar de encajar en ninguno aunque se reserva un par de ases en la manga.

En definitiva, un título típicamente ochentero, apto para coleccionistas, para amantes del cine retro y para aquellos que quieran disfrutar de una propuesta correcta pero que podria haber sido mucho mejor. Gran atmósfera, buen nivel de intriga y algunas escenas de terror bien resueltas (Amén de un final shockeante); pero muy floja en cuanto a gore y algo aburridilla en varios tramos por la parsimonia del director narrando la historia.


NOTA: 5/10





(Desnudos gratuitos)





martes, 6 de mayo de 2014

VISIONES: 13 AÑOS DESPUÉS (Bad dreams, 1988)




Paz, amor... ¡Y suicidios en grupo!

 

Durante la década de los 70, especialmente en Estados Unidos, existieron múltiples de grupos y sectas hippies. Las había de todo tipo, con toda una gran variedad de creencias y cultos; algunas más inofensivas y otras de ellas bastante peligrosas y con tendencia a los suicidios en masa. Y es este el punto de partida de esta propuesta ochentera sobre la que voy a hablaros hoy: "Visiones, 13 años después". La película, dirigida por el irregular Andrew Fleming (realizador en los 90 de "Jóvenes y brujas"), comienza en 1975 relatándonos como un grupo que pertenece a una secta deciden quemarse vivos inducidos por su líder. Durante el incendio de la casa en la que conviven una niña adolescente consigue escapar de las llamas y queda en estado de coma durante trece años. Cuando despierta es una guapa veinteañera que está a finales de los 80 recluida en un hospital psiquiátrico. La chica tendrá que acudir a terapia con otro grupo de pacientes para asimilar su traumática experiencia y recomponer su vida. Sin embargo, comienza a sufrir unas fuertes alucinaciones en las que aparece el líder de la secta; quien vuelve en su busca por haber sido ella la única en escapar con vida. Y a su vez, mientras la pobre chica es atormentada por estas pesadillas (¿O no son pesadillas?), sus compañeros de terapia empiezan a morir aparentemente suicidándose de las formas más horribles. La chica, ayudada por un joven y apuesto psiquiatra tendrá que averiguar que ocurre realmente y si de verdad el líder de la secta ha vuelto desde El Más Allá para llevársela con él.

"Visiones: 13 años después" es una de tantas producciones de terror de segundo nivel que poblaron las carteleras (Y sobre todo los videoclubs) durante la década de los 80. Una de esas producciones simpáticas y vistosas de las que ya solo unos pocos se acuerdan pero que merece la pena reivindicar. No es una película especialmente buena pero tampoco es un título que deba estar en el ostracismo cogiendo polvo ya que se trata de una distraída propuesta con algunos aciertos bastante destacables. Una de las cosas que más valoro cuando veo una película es su capacidad de entretenimiento. Para mi es básico y fundamental que una peli sea entretenida y en este caso "Visiones: 13 años después" cumple con su cometido sobradamente. Se me hizo interesante y muy amena desde el comienzo y a pesar de flaquear un poco en su última media hora puedo decir que me gustó bastante. La combinación de terror psicológico y misterio que hace el director favorecen al conjunto final de la película, la cual navega entre distintos subgéneros ofreciendo un poco de aqui y un poco de allá. Quizás la atmósfera del psiquiátrico no está todo lo bien aprovechada que debería, creo que podrían haber jugado muchísimo más con este escenario y con el hecho de que la protagonista esté internada en un centro mental. En ese aspecto la película cojea ya que no posee una atmósfera tan opresiva o malrollista como debería, algo que la habría beneficiado notablemente. Sin embargo las escenas oníricas y las "visiones" de la chica si están muy bien planteadas y consiguen meternos de lleno en sus alucinaciones, logrando el director imprimir su paranoia y que se refleje en pantalla con gran naturalidad. A esto ayuda la fragilidad y dulzura que transmite la protagonista, Jennifer Rubin, quien sin ser una gran actriz hace un más que correcto papel. Rubin venía de las pasarelas y esta era su segunda película, siendo la primera "Pesadilla en Elm Street 3: los guerreros del sueño"; curiosamente una película con la que "Visiones: 13 años después" tiene bastantes puntos en común. Para empezar porque las pesadillas son el eje principal del argumento. Seguidamente porque el lider de la secta que perturba a la protagonista murió quemado y al igual que Freddy Kruger se le aparece churrascadito. Además todo transcurre en un psiquiátrico con un grupo de personas con problemas en los papeles principales que van muriendo uno a uno, justo igual que en la tercera parte de "Pesadilla en Elm Street". Salvando las distancias y a pesar de que esta producción sale mal parada si nos ponemos a comparar; hay que admitir que siendo una pequeña película hecha en la última hornada del terror ochentero mantiene cierto nivel y sobre todo logra entretener y resultar interesante por si misma. Si hay algo que puede achacársele es su abrupta y desaprovechada resolución final. A pesar del tenso clímax en la azotea del hospital, todo termina como muy de repente; no logrando la efectividad que se podría haber conseguido. Sin embargo el conjunto es bastante positivo: las escenas de alucinaciones y los ataques de pánico que sufre Jennifer Rubin están filmados con buen pulso e incluso el director se permite derrochar algo de sangre en algunas de las muertes de los pacientes. "Visiones: 13 años después" es una película que no destaca por su originalidad pero la extraña combinación de slasher, intriga de sobremesa y thriller paranoide la hacen lo suficientemente distraída como para disfrutar con ella si uno se libera de prejuicios y altas expectativas.

En un papel secundario, interpretando al maquiavélico líder de la secta, se encuentra el actor Richard Lynch; un habitual de este género y que se desenvuelve a la perfección en el papel de villano. Una película con una correcta factura técnica, actores no especialmente grandiosos pero si solventes en sus personajes, un ritmo ameno y entretenido, algunas escenas de suspense y terror bien rodadas y ese toque ochentero que le da a la peli un sello nostálgico que hace que la veamos con mejores ojos.


NOTA: 7/10


(La preciosa Jennifer Rubin, a punto de alucinar)

(Richard Lynch sin maquillaje tambien acojona bastante)





jueves, 24 de abril de 2014

SATANAS, EL REFLEJO DEL MAL (The boogey man, 1980)



Copiando descaradamente con todo el "harte" del mundo

 

Ulli Lommel es un "reputado" alemán con más de cincuenta créditos como director en películas que lleva treinta años ganándose la vida a base de producir y dirigir churros esperpénticos. Sin embargo, dentro de su casposa y chabacana filmografía hay algún que otro (poquísimos) título que a pesar de cierta cutrez pueden ser salvados de la quema. Uno de ellos es "Satanás, el reflejo del mal", la peli que hoy ocupa el blog y una buena muestra de serie B de principios de los 80 en la que lo chusco de la propuesta acaba siendo divertido y disfrutable.

Lacey y Will son dos hermanos pequeños, cuyo padre les abandonó hace mucho tiempo y que viven con su madre que es un grandísimo pendón desorejado. La buena señora, que de buena tiene poco y de señora aun menos, es una morbosa a la que al parecer le pone que sus amantes le quiten las medias y se las pongan en la cara como si fueran ladrones. Una noche está retozando con un tipo súper chungo que tiene pintas de portero de prostíbulo de carretera. El novio de la madre ha atado a la cama al pobre Will para qe no les moleste y su hermanita le desata cortando las cuerdas con un cuchillazo de carnicero. Una vez libre el niño agarra el cuchillo y se cepilla a puñaladas al ligue de su madre mientras este se la está clavando a ella entre muslo y muslo. Veinte años después, la niña es ahora una adorable y guapa mujercita felizmente casada y con un hijo pequeño. Y el hermano, mudo tras la traumática experiencia, vive con ellos en una granja junto a otros familiares como si fueran los de la "Casa de la pradera". Tras recibir una carta de la madre que está recluida en un asilo o psiquiátrico (nunca me quedó claro), Lacey empieza a tener perturbadoras pesadillas sobre el asesinato que su hermano cometió de niño. Aconsejada por un psicólogo, visita la casa de su infancia junto a su marido y... ¡Coño os la estoy contando entera! jajajaja 

"Satanás, el reflejo del mal" no es una película que destaque especialmente por su argumento o historia. La originalidad es nula pero ¡¿A quien le importa?! Lo que hace que este film funcione es la BRUTAL nostalgia que desprende y su intenso aroma a exploit de comienzos de los 80. Tiene magia, tiene encanto, tiene un noseque que la hace especial y para los fanáticos del cine de terror de los 70 y los 80 es una gozada. La película es una chapuza en algunos aspectos y eso no se puede negar: su guión es un disparate, la historia es inconclusa y a veces incluso confusa, los actores están de patio de colegio, hay diálogos de coña, personajes que van y vienen sin pintar demasiado, etc... No se puede negar que su valor artístico es escaso y cualquier cinéfilo de criterio la pondría a caer de un burro. Pero los que entráis a leer aquí sabéis de más que me ABURRE el cine gafapastas (Hello Woody Allen, Hello Sofia Coppola) y admiro muchísimo a gente como Joe D' Amato o Umberto Lenzi así que evidentemente "Satanás, el reflejo del mal" es una peli que me ha molado bastante.Y no, ni si quiera yo puedo decir que sea buena. Pero hay un par de cosas de esta película que me han cautivado bastante y no he podido evitar pasar un agradable rato de diversión con ella. Una es su B.S.O.: potentísima, clasiquísima, mítica, 100% ochentera, escalofriante, chirriante, con abuso de sintetizadores y... ¡Similar a la de "Halloween" de John Carpenter! Porque si, tiene un ramalazo halloweenesco que nadie puede negar pero a pesar de ciertas similitudes esta B.S.O. brilla con luz propia y es una chulada. El otro punto destacable es por supuesto su fotografía y atmósfera que juegan completamente a favor de la película. Ese aire retro, absolutamente Grindhouse, de película vieja y barata, sucia, underground... ¡Puro amor! "Satanás, el reflejo del mal" puede tener un guión que hace aguas y que además es un plagio descarado de otras películas pero su atmósfera malsana es única. No puedes tomártela  demasiado en serio porque sus fallos a veces son risibles y su cutrez y bizarrismo la hacen involuntariamente cómica. Pero uno ve esas imágenes, esos planos tan sugestivos, ese tratamiento de la luz y los colores... La fotografía antigua le da un toque nostálgico y oscuro transmitiendo un ambiente de mal rollo muy bien conseguido. Que la gente vaya a ver cine en 3-D y se compre los blu-rays que le de la gana pero a mi estas joyas casposas con esa atmósfera tan sucia y esa fotografía vintage de película barata me conquistan y me vuelven loco. Sobre el argumento decir que es un refrito entre "Halloween" (copia descaradamente algunos planos en plagios de juzgado de guardia), "El exorcista" y "Terror en Amityville". Y además las muertes "accidentales" de la película (perpetradas por el espectro del amante asesinado de la madre) sirvieron claramente para inspirar a futuros títulos del terror adolescente. Porque nadie puede negar que la saga "Destino final" (de la cual me considero súper fan) homenajea/copia el esquema de "Satanás, el reflejo del mal" en el que un ente todopoderoso, maligno e invisible provoca una serie de accidentes de tipo doméstico para cargarse al personal. A todo esto hay que añadir posesiones que se sacan de la manga cuando más les conviene, un espejo maldito, una familia en grave peligro... La verdad es que se trata de una cinta entrañable que aguanta un par de visionados porque, a pesar de ser bastante chunga los más nostálgicos sabrán encontrarle varias virtudes por las que merece la pena aguantar hasta el final. Tiene un par de altibajos narrativos, en los que la historia (ya de por sí incoherente como ella sola) se estanca un poco pero a rasgos generales se hace medianamente amena y entretenida. Como dato de curiosidad diré que la protagonista, Suzanna Love, es también guionista de la película y la pareja por aquel entonces del director. No es que la chica sea una gran actriz ni mucho menos, pero como scream queen de segunda fila cumple de sobra y está correcta.

"Satanás, el reflejo del mal" es esa mala película que os gustará sin saber muy bien el motivo y aunque podáis sentir vergüenza ajena de ella no tendréis reparos en verla más de una vez porque se trata de un claro caso de placer culpable. Grandisima B.S.O., estética retro y totalmente rollo Grindhouse, atmósfera muy bien conseguida, una fotografía tenebrosa y una historia que bebe del éxito de otros clásicos copiando de aquí y de allá. No es buena ni tampoco recomendable para todo tipo de públicos, pero los amantes de la serie B de los 70 y los 80 lo pasarán muy bien con esta propuesta libre de pretensiones y que hará las delicias de los que añoran aquella época dorada del género de terror. Yo desde luego tengo pensado volver a verla un par de veces más y me lo pienso pasar como los indios otra vez.


NOTA: 6/10