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viernes, 1 de agosto de 2014

EL MESIAS DEL MAL (Messiah of evil, 1973)




Ejercicio de estilo y terror underground

 

Posiblemente muchos de los que aquí leeis no hayáis oido hablar de esta película a pesar de vuestro gusto incondicional por el género retro. Yo mismo no supe de la existencia de esta película hasta hace apenas 24 horas, momento en el que casualidades de la vida leí de pasada sobre ella. Y como cinéfilo curioso que soy busqué más información sobre ella y logré encontrarla mediante métodos... Ejem... Poco ortodoxos. Claro que, hablando en plata, SOLO es posible verla en España de manera ilegal ya que jamás fue estrenada en nuestro país y mucho menos tiene una edición de dvd. Ni si quiera se llegó a doblar al castellano por lo que los afortunados que den con ella deberán visionarla en V.O.S.E, que a fin de cuentas es como más se disfruta una buena película. ¿Sabés como es cuando uno despierta tras una pesadilla angustiosa e inquietante y al cabo de un rato apenas recuerda detalles, solo esbozos y escenas inconexas pero continúa teniendo esa sensación de peligro y terror por lo que ha soñado? Pues ver "El mesías del mal" es una experiencia similar a tener una pesadilla.

Una mujer joven y atractiva acude hasta un aislado pueblecito de la costa californiana buscando a su padre. El buen señor, un pintor surrealista y excéntrico ha desaparecido sin dejar rastro tras enviarle a su hija unas cartas de lo más extrañas. A su llegada al pueblo nuestra protagonista descubre un diario en la casa de su padre lleno de notas perturbadoras que parecen salidas de la mente de un loco. Sin embargo, los escasos habitantes del lugar se muestran reacios a ayudarla y nadie parece haber visto nunca a su padre. Investigando la joven conocerá a un misterioso y seductor aristócrata coleccionista de arte que viaja acompañados de dos guapas prostitutas (Porque aunque nunca digan claramente que lo son TODOS sabemos que son putas jajaja). Los cuatro se instalan en el chalet del pintor desaparecido y es cuando poco a poco se va desatando el terror, dando lugar a un argumento loquísimo, tan iverosímil como escalofriante y bizarro. "El mesías del mal" no es una película de terror al uso, al menos no desde un punto de vista comercial. No es un film que vaya a gustarle a cualquier buen amante del género porque no está pensado para grandes masas y posee un estilo muy particular y una visión del "mundo zombie" totalmente atípica que se aleja del concepto popular. Porque sí, podría considerársele una película de zombies. Pero el director no se vuelca en mostrar excesivas escenas de ataques, ni a unos muertos andantes putrefactos; sino que el enfoque es diferente y más cercano al terror psicológico que al físico. Olvidaros de ver casquería (Hay un par de escenas en las que asoma la sangre pero nada impresionable) y prepararos para un espectáculo donde los aspectos técnicos, el diseño de producción y la dirección son los protagonistas principales. Tal y como mencioné antes "El mesías del mal" es comparable a un mal sueño, a una paja mental capaz de incomodarnos y de provocarnos mal rollo. A pesar de su bajo presupuesto, de su estética sucia, con una fotografía 100% Grindhouse, la atmósfera oscura y tenebrosa que logra imprimir el director es sencillamente brutal. Hay veces que no se ve el peligro pero lo sientes, sabes que está ahí, que va a ocurrir algo. Y ese es un detalle que no todos logran, por lo que se agradece que ese aura onírica e inquietante traspase la pantalla y nos contagie como espectadores. A ello hay que añadirle una exquisita B.S.O. muy adecuada en todo momento y que consigue poner los pelos de punta en ciertos tramos gracias a una partitura pesimista muy acorde con el tono triste, desesperanzado y lunático que tiene "El mesías del mal". A la película podemos achacarle que el guión realmente hace aguas, la historia está cogida con pinzas, el personaje del aristócrata y sus sensuales acompañantes femeninas están metidos con calzador y hay algunos puntos que quedan completamente inconclusos. También se le puede acusar de tener un ritmo pausado y de ciertos altibajos narrativos. Pero reitero que su cuidada atmósfera pesadillesca y su psicodélica estética undreground convierten la película en una (des) agradable experiencia para los nostálgicos y para aquellos que deseen ver una interesante propuesta de terror algo atípica. Salvando las distancias y sin querer caer en comparaciones fáciles, podrias decirse que "El mesías del mal" tiene influencias de "La noche de los muertos vivientes" de Romero y sobre todo me recordó en varios aspectos a "El carnaval de las almas". También incluye guiños y homenajes al terror europeo y concretamente a los giallis italianos (Véase como ejemplo la estética colorista en el chalet del pintor desaparecido y el abuso de tonos rojos y azules; muy propios del cine de Argento). De hecho la casa del padre de la protagonista es un personaje más gracias a su moderna y extraña decoración y sobre todo a los murales que hay pintados y que nos introducen aun más si cabe en un mundo onírico y siniestro. A nivel argumental podemos encontrar incoherencias y tener la sensación de estar viendo escenas que poco tienen que ver entre sí una detrás de otra, algo similar a lo que hacía Fulci a comienzos de los 80 (con "El más allá" comparte ciertos paralelismos); pero como experiencia visual merece mucho la pena. El uso del suspense es magistral y sin llegar a ver gore ni caer en el susto fácil el director logra ponernos en tensión; amén en dos gloriosas escenas (La del supermercado y la del cine) que sin usar grandes artificios funcionan perfectamente como muestras de lo que es crear inquietud en pantalla. Tras las cámaras se encuentra el matrimonio Huyck, colaboradores habituales de George Lucas y quienes trabajaron en la saga "Indiana Jones" como guionistas de la imprescindible "Indiana Jones y el templo maldito". Este fue su debut tras las cámaras y su única experiencia en el terror, sin embargo y a pesar de sus limitaciones, de la inconsistencia de la historia y de un presupuesto ínfimo; lograron componer una inolvidable película de terror. "El mesías del mal" es un título maldito, desconocido por muchos y que su condición de serie B y de película independiente le han negado un mayor reconocimiento. Pero merece la pena buscarla y darle una oportunidad, no es una obra maestra y está lejos de estarlo pero tiene un noseque que la hace especial y para aquellos que busquen disfrutar de una experencia psicológica donde lo sugerente prima por encima de lo gráfico y donde el suspense y la estética psicodélica ganan a la visceralidad. Extraña, bizarra, pesimista, retorcida y perturbadora. Asi es "El mesías del mal", difícil de digerir para algunos quizás; pero bajo mi punto de vista interesante y muy curiosa.


NOTA: 7/10


 (La sufridora protagonista)








lunes, 12 de mayo de 2014

LA CENTINELA (The sentinel, 1977)




Cuando se abran las puertas del infierno...

 

En 1977, tras el éxito que habían tenido películas como "La semilla del diablo (1968)" o "El exorcista (1973)", el subgénero satanista estaba en auge y surgieron algunas películas más enfocadas a este estilo en el que sectas y adoradores del diablo eran protagonistas de historias escalofriantes. Así pues el director Michael Winner decidió adaptar la novela de Jeffrey Konvitz "La centinela" llevándola a la gran pantalla con un lujoso reparto de estrellas y nuevas caras destinadas a triunfar. En la película desfilan un montón de actores de Hollywood y toda una cantera de promesas que acabaron triunfando en los años posteriores así que podemos descubrir a gente como Chris Sarandon, Cristopher Walken, Jeff Goldblum, Ava Gardner, Arthur Kennedy, John Carradine, Beverly D'Angelo, Burgess Meredith y un largo etcétera que hará las delicias de los amantes del cine clásico. Aunque el papel femenino principal está interpretado por la desconocida actriz filipina Christina Raines, quien asume con mucha carisma y naturalidad su rol de protagonista. 

"La centinela" nos cuenta la historia de Alison Parker (Raines), una guapa modelo de Nueva York que decide alquiler un apartamento en un viejo y señorial edificil de Brooklyn. Al poco de instalarse conoce a sus nuevos vecinos, todos ellos bastante extraños e incluso algo siniestros y raritos. También comenzará a sufrir perturbadoras visiones de su padre muerto (Y con quien ella mantenía una tensa relación), pesadillas y hechos aterradores comienzan a sucederse a su alrededor. Solo el sacerdote ciego que habita en la última planta del edificio parece tener respuestas a lo que le pasa a la pobre Alison, pero ante su negativa de colaborar la joven tendrá que contar con la ayuda de su novio (Chris Sarandon) para averiguar porqué todo se ha vuelto tan enrarecido y peligroso en su vida. 

Ya aviso por adelantado que esta es una de mis películas favoritas de la década de los 70 por lo inquietante que resulta la propuesta. Y no es por desmerecer a otros títulos similares y mucho más famosos como los que mencioné antes, pero bajo mi punto de vista "La centinela" le pega mil patadas a cualquiera de ellos.  Es una verdadera lástima que muy pocos la conozcan y que siempre que se habla de terror psicológico de los 70 y de pelis satanistas la gente se olvide de ella, porque verdaderamente es un clasicazo y un título de culto digno de cualquier buena colección que se precie. La historia, a parte de ser atrapante y muy interesante, se desarrolla con bastante soltura siendo "La centinela" una pelicula que logra entretener durante su hora y media. Michael Winner hace una más que correcta labor de realización ofreciéndonos un montaje dinámico y además logrando imprimirle a la pantalla una atmósfera malsana muy adecuada con el tono sobrenatural de la película. A ello hay que añadirle una buena fotografía y una B.S.O. de esas de la época con la clásica música chirriante que te avisa de que algo malo va a suceder. El conjunto es realmente bastante bueno, ya que se trata de una película de calidad tanto en aspectos artísticos (un repartazo en estado de gracia) como en medios técnicos. Se nota que tuvieron un holgado presupuesto y que lo aprovecharon sobre todo en la escenografia y en conseguir que la película desprenda todo el mal rollo que debe dar por la historia que están contando. Una de las más famosas anécdotas de este film es que en la parte final, cuando se abren las puertas del infierno y sale toda una horda de criaturas repulsivas que atacan a la protagonista, usaron a personas reales con deformidades. Lo que vemos en pantalla no son actores maquillados y caracterizados como monstruos, sino gente real sin trampa ni cartón. Una escena angustiosa, sórdida y grotesca; amén de lo inquietante que resulta saber que todos esos "monstruos" son personas de verdad con malformaciones físicas. Sin querer revelar mucho más sobre la trama, pues conviene ver la película libre de spoilers; haré mención especial al momento en el que la protagonista investiga de madrugada los ruidos que vienen del piso de arriba. LOS PELOS COMO ESCARPIAS. Y es que huyendo del susto fácil o del abuso del gore y la violencia explicita, "La centinela" se apoya básicamente en una buena historia de intriga y misterio y en el enfoque psicológico que Michael Winner le da a su película. A medio camino entre "La semilla del diablo" o "Todos los colores de la oscuridad" del italiano Sergio Martino, solo que para mi gusto más perturbadora, más escalofriante y con grandes escenas de suspense que aprovechan muy bien los recursos de la trama; poniéndonos verdaderamente en tensión. Una pedazo de joya del terror setentero, bien rodada, hecha con buenas calidades técnicas, una historia sólida y con una protagonista que encarna a la perfección el papel de mujer atormentada. Reivindico "La centinela" como la gran muestra de terror satanista que es, apta para amantes del cine de género clásico y toda una grata sorpresa para aquellos que le den una oportunidad.


NOTA: 9/10


(Si tus vecinos son raritos ¡Múdate!)









jueves, 24 de abril de 2014

SATANAS, EL REFLEJO DEL MAL (The boogey man, 1980)



Copiando descaradamente con todo el "harte" del mundo

 

Ulli Lommel es un "reputado" alemán con más de cincuenta créditos como director en películas que lleva treinta años ganándose la vida a base de producir y dirigir churros esperpénticos. Sin embargo, dentro de su casposa y chabacana filmografía hay algún que otro (poquísimos) título que a pesar de cierta cutrez pueden ser salvados de la quema. Uno de ellos es "Satanás, el reflejo del mal", la peli que hoy ocupa el blog y una buena muestra de serie B de principios de los 80 en la que lo chusco de la propuesta acaba siendo divertido y disfrutable.

Lacey y Will son dos hermanos pequeños, cuyo padre les abandonó hace mucho tiempo y que viven con su madre que es un grandísimo pendón desorejado. La buena señora, que de buena tiene poco y de señora aun menos, es una morbosa a la que al parecer le pone que sus amantes le quiten las medias y se las pongan en la cara como si fueran ladrones. Una noche está retozando con un tipo súper chungo que tiene pintas de portero de prostíbulo de carretera. El novio de la madre ha atado a la cama al pobre Will para qe no les moleste y su hermanita le desata cortando las cuerdas con un cuchillazo de carnicero. Una vez libre el niño agarra el cuchillo y se cepilla a puñaladas al ligue de su madre mientras este se la está clavando a ella entre muslo y muslo. Veinte años después, la niña es ahora una adorable y guapa mujercita felizmente casada y con un hijo pequeño. Y el hermano, mudo tras la traumática experiencia, vive con ellos en una granja junto a otros familiares como si fueran los de la "Casa de la pradera". Tras recibir una carta de la madre que está recluida en un asilo o psiquiátrico (nunca me quedó claro), Lacey empieza a tener perturbadoras pesadillas sobre el asesinato que su hermano cometió de niño. Aconsejada por un psicólogo, visita la casa de su infancia junto a su marido y... ¡Coño os la estoy contando entera! jajajaja 

"Satanás, el reflejo del mal" no es una película que destaque especialmente por su argumento o historia. La originalidad es nula pero ¡¿A quien le importa?! Lo que hace que este film funcione es la BRUTAL nostalgia que desprende y su intenso aroma a exploit de comienzos de los 80. Tiene magia, tiene encanto, tiene un noseque que la hace especial y para los fanáticos del cine de terror de los 70 y los 80 es una gozada. La película es una chapuza en algunos aspectos y eso no se puede negar: su guión es un disparate, la historia es inconclusa y a veces incluso confusa, los actores están de patio de colegio, hay diálogos de coña, personajes que van y vienen sin pintar demasiado, etc... No se puede negar que su valor artístico es escaso y cualquier cinéfilo de criterio la pondría a caer de un burro. Pero los que entráis a leer aquí sabéis de más que me ABURRE el cine gafapastas (Hello Woody Allen, Hello Sofia Coppola) y admiro muchísimo a gente como Joe D' Amato o Umberto Lenzi así que evidentemente "Satanás, el reflejo del mal" es una peli que me ha molado bastante.Y no, ni si quiera yo puedo decir que sea buena. Pero hay un par de cosas de esta película que me han cautivado bastante y no he podido evitar pasar un agradable rato de diversión con ella. Una es su B.S.O.: potentísima, clasiquísima, mítica, 100% ochentera, escalofriante, chirriante, con abuso de sintetizadores y... ¡Similar a la de "Halloween" de John Carpenter! Porque si, tiene un ramalazo halloweenesco que nadie puede negar pero a pesar de ciertas similitudes esta B.S.O. brilla con luz propia y es una chulada. El otro punto destacable es por supuesto su fotografía y atmósfera que juegan completamente a favor de la película. Ese aire retro, absolutamente Grindhouse, de película vieja y barata, sucia, underground... ¡Puro amor! "Satanás, el reflejo del mal" puede tener un guión que hace aguas y que además es un plagio descarado de otras películas pero su atmósfera malsana es única. No puedes tomártela  demasiado en serio porque sus fallos a veces son risibles y su cutrez y bizarrismo la hacen involuntariamente cómica. Pero uno ve esas imágenes, esos planos tan sugestivos, ese tratamiento de la luz y los colores... La fotografía antigua le da un toque nostálgico y oscuro transmitiendo un ambiente de mal rollo muy bien conseguido. Que la gente vaya a ver cine en 3-D y se compre los blu-rays que le de la gana pero a mi estas joyas casposas con esa atmósfera tan sucia y esa fotografía vintage de película barata me conquistan y me vuelven loco. Sobre el argumento decir que es un refrito entre "Halloween" (copia descaradamente algunos planos en plagios de juzgado de guardia), "El exorcista" y "Terror en Amityville". Y además las muertes "accidentales" de la película (perpetradas por el espectro del amante asesinado de la madre) sirvieron claramente para inspirar a futuros títulos del terror adolescente. Porque nadie puede negar que la saga "Destino final" (de la cual me considero súper fan) homenajea/copia el esquema de "Satanás, el reflejo del mal" en el que un ente todopoderoso, maligno e invisible provoca una serie de accidentes de tipo doméstico para cargarse al personal. A todo esto hay que añadir posesiones que se sacan de la manga cuando más les conviene, un espejo maldito, una familia en grave peligro... La verdad es que se trata de una cinta entrañable que aguanta un par de visionados porque, a pesar de ser bastante chunga los más nostálgicos sabrán encontrarle varias virtudes por las que merece la pena aguantar hasta el final. Tiene un par de altibajos narrativos, en los que la historia (ya de por sí incoherente como ella sola) se estanca un poco pero a rasgos generales se hace medianamente amena y entretenida. Como dato de curiosidad diré que la protagonista, Suzanna Love, es también guionista de la película y la pareja por aquel entonces del director. No es que la chica sea una gran actriz ni mucho menos, pero como scream queen de segunda fila cumple de sobra y está correcta.

"Satanás, el reflejo del mal" es esa mala película que os gustará sin saber muy bien el motivo y aunque podáis sentir vergüenza ajena de ella no tendréis reparos en verla más de una vez porque se trata de un claro caso de placer culpable. Grandisima B.S.O., estética retro y totalmente rollo Grindhouse, atmósfera muy bien conseguida, una fotografía tenebrosa y una historia que bebe del éxito de otros clásicos copiando de aquí y de allá. No es buena ni tampoco recomendable para todo tipo de públicos, pero los amantes de la serie B de los 70 y los 80 lo pasarán muy bien con esta propuesta libre de pretensiones y que hará las delicias de los que añoran aquella época dorada del género de terror. Yo desde luego tengo pensado volver a verla un par de veces más y me lo pienso pasar como los indios otra vez.


NOTA: 6/10














miércoles, 23 de abril de 2014

EL GATO NEGRO (The black cat, 1981)




Mascotas de compañía


Corría el año 1981 cuando ese GRAN MAESTRO del terror italiano que es Lucio Fulci, imagino que inmediatamente después de "Aquella casa al lado del cementerio", decidió adaptar una famosa novela de Edgar Allan Poe para enfocar su nueva película. Y no, no es que "El gato negro" sea un fiel retrato cinematográfico de la historia de Poe ni mucho menos, pero si que se cogieron ciertos elementos básicos que Fulci combinó con sus propias ideas para llevar a cabo esta encantadora y vieja película. Rodada en inglés y ambientada en un pintoresco y precioso pueblo británico, "El gato negro" es una coproducción entre Italia y Reino Unido con reparto internacional. La historia nos narra como un viejo loco, en teoría un clarividente o medium que vive recluido en una enorme y vieja mansión gótica acompañado de su gato negro que parece portar una maldición. Allá por donde el gato pasa suceden desgracias y es que el minino es más peligroso que un orangután con metralleta porque tiene el efecto "Destino final" y como coja a alguien entre ceja y ceja provoca unos accidentes mortales y se carga al personal con solo un meneo de rabo. Al pueblo llega una guapa fotógrafa americana que sin comerlo ni beberlo empieza a sospechar que el gato está maldito e investiga las causas de la extraña oleada de muertes, lo que le llevará a ella a vivir una peligrosa experiencia.

No es "El gato negro" una de las mejores películas de Lucio Fulci pero no porque sea mala ni mucho menos, sino porque él tiene tanta obra maestra en su filmografía que algunas tendrían que ser menos vistosas que las demás. Y es que claro, acostumbrado uno a joyones como "Miedo en la ciudad de los muertos vivientes" o "Nueva York bajo el terror de los zombies" esta película puede resultar algo descafeinada e incluso inocente. Un detalle que me llamó especialmente la atención es cierta factura televisiva que creo que perjudica a la película. A veces tenía la impresión de no estar viendo un producto de cine, sino un telefilm de calidad pero telefilm a pesar de todo. No obstante la película tiene una atmósfera enrarecida y atrapante made in Fulci que se agradece bastante. Las apariciones del inquietante gato, un animalillo de apariencia inofensiva pero que consigue perturbarnos por lo que es capaz de hacer, suelen estar acompañadas de un adecuado uso del suspense. Y vista de manera objetiva podria decirse que "El gato negro" es una más que correcta película de terror psicológico y maldiciones, porque realmente lo es y si se ve sin demasiadas expectativas se disfruta el doble. Pero es de Lucio Fulci, quien venía de dirigir su trilogía maestra con Catriona McColl y a él siempre se le exige más. No puedo evitar sentir cierta decepción, ligera eso si, pero decepción a fin de cuentas. Hay algunas de las muertes provocadas por el dichoso gato que pienso que están algo desaprovechadas, así como una más que evidente falta de sangre y violencia gráfica; detalle que era marca de la casa. Resulta extraño ver una peli de Fulci en su etapa más gore y que apenas haya nada de gore; sino que todo es mucho más sugestivo y psicológico. El director parece que quiso desmarcarse brevemente de su imagen de "Rey de las tripas y la casquería", apostando por una especie de cuento adulto y siniestro que poco o nada tiene que ver con lo que él había rodado en los años anteriores. Y valiente es por su parte alejarse de la fórmula que tanto éxito le estaba dando para involucrarse en un proyecto más cercano al suspense, la intriga y el thriller psicológico que al cine de terror sangriento que le caracterizaba. Pero quizás a la película le faltó garra y fuerza, ya que tiene un ritmo un tanto irregular y sufre un par de altibajos. ¿Aburrida? No, aburrida no es. Se aguanta del tirón sin problemas, a rasgos generales incluso diría que es amena y distraída. Pero no es emocionante, no te engancha como otras, no te atrapa... Es una película correcta, con una buena atmósfera y algunas escenas de suspense/terror bien hechas y muy bien resueltas. Pero tambien es un título menor en la filmografía de su director y una película que se olvida tan rápido como fácil es verla, no deja huella sino que simplemente funciona como entretenimiento ocasional. De hecho la he tenido que volver a ver después de dos años para hacer esta reseña porque apenas recordaba un par de cosas, cuando lo lógico en mi es que retenga la mayoría de detalles. "El gato negro" es una historia sencilla, sin muchas florituras, adecuada para ver en el sofá en una lluviosa tarde. No hay escenas gores y escabrosas, pero Fulci si que se permite ciertos autohomenajes que aquí no diré para que sus incondicionales lo descubran por sí solos. Una película correcta, con una bonita aunque televisiva fotografía, una adecuada atmósfera de tensión, un par de escenas potentes y en general un ritmo correcto. No es imprescindible, Fulci podía haberlo hecho mucho mejor. Pero como curiosidad ochentera no está mal, una peli recomendada sobre todo a aquellos que les guste el rollo animales malditos, para fans de Fulci y para coleccionistas de cine retro.

En el reparto podemos encontrar a rostros habituales del género fantástico en Italia en los años 70 y 80 y a algunos de los actores fetiches del director: están Mimsy Farmer, Dagmar Lassander, Daniela Doria, Al Cliver... ¡Los de casa, los de siempre!


NOTA: 6/10











domingo, 28 de julio de 2013

EXPEDIENTE WARREN: THE CONJURING (The conjuring, 2013)




Bienvenidos a la casa de los espíritus


Antes de comenzar a hablar del nuevo éxito del cine de terror me gustaria hacer un pequeño inciso para presentaros la nueva sección del blog dentro de las críticas a películas. Cine antiguo en el s.XX es la etiqueta que llevarán a partir de ahora aquellas películas realizadas desde el año 2000 en adelante y que por temática, estilo, forma y estética podrían pertenecer perfectamente a otra década. "The conjuring" encaja perfectamente en esta etiqueta ya que está ambientada en el invierno de 1971 y tiene una atmósfera absolutamente clásica que nos evoca al cine de terror de los 70, teletransportándonos en el tiempo y homenajeando sin pudor a títulos como "Terror en Amityville", "El exorcista" o "Poltergeist".

James Wan, director asiático-australiano, revolucionó el género en el año 2004 gracias a "Saw", una vuelta de tuerca al psycho-thriller policíaco que creó una famosísima saga de películas de terror con millones de fans en todo el mundo. Después nos confirmó que había nacido para asustarnos gracias a "Silencio desde el mal", una entretenida película sobre muñecos diabólicos que cambió para siempre nuestro concepto de marioneta infantil. Y hace dos veranos decidió coronarse como la gran promesa del género con "Insidious", una "Poltergeist" moderna y actual en la que nos provocó sobredosis de sustos y mucha tensión. Así cuando se anunció que "The conjuring" sería su nuevo proyecto y que tras la notable "Insidious" seguiría experimentando el género de casas encantadas y espíritus malignos la expectación fue máxima; al menos por mi parte. Y permitid que os diga que el resultado no ha podido ser más satisfactorio y positivo.

No voy a enrollarme hablando de los Warren, matrimonio de parapsicólogos, ya que para eso está Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Ed_y_Lorraine_Warren así que trataré de ir al grano. Estamos en 1971 y un matrimonio de clase media y sus 5 hijas se mudan a una nueva casa en medio del campo. Muy poco después de instalarse comienzan a ser atacados por presencias del Más Allá que convierten sus vidas en una pesadilla, así que recurren al matrimonio Warren para que les ayuden a exorcizar la casa y liberarla de los espíritus que les atormentan. El argumento es simple y sin sorpresas, no hay vueltas de tuerca ni giros inesperados; no hay un contenido original que vaya a ofrecernos algo que no hayamos visto antes en al menos media docena de películas. Sin embargo, es su simpleza lo que lo hace tan efectivo y lo que permite que la película funcione así de bien. Sabes lo que vas a ver, pero no sabes como vas a verlo y James Wan es un magnífico narrador de cuentos de miedo que está perfectamente capacitado para ponernos de punta los vellos de la nuca. A lo largo de casi dos horas asistimos sobrecogidos a una historia presuntamente real (No seré yo quien lo ponga en duda, pero siempre viene bien ser un poco escéptico) que gracias a todos los mecanismos que pone en marcha a la vez el director nos atrapa y nos involucra en el terror que viven los protagonistas. Para empezar me gustaría destacar las interpretaciones de todo el reparto (Las niñas actrices son maravillosas y están muy naturales en sus personajes). Patrick Wilson es un actor que nunca me convence demasiado y aunque nuevamente me dejó con ganas de más pienso que esta vez estuvo más acertado e inspirado en su actuación. Pero quienes verdaderamente se llevan los aplausos en niveles de interpretación son esas dos pedazos de actrices protagonistas llamadas Vera Farmiga ("La huérfana", "Up in the air", la serie de TV "Bates motel") y mi nueva debilidad; Lili Taylor ("La guarida", "Alta fidelidad", la serie de TV "Hemlock Grove"). Ambas están muy correctas y creíbles en sus respectivos personajes y son uno de los platos fuertes de la película. Sin embargo la joya de la corona es la atmósfera opresiva e inquietante que consigue crear James Wan y sobre todo el suspense in crescendo (Siempre he querido usar esa expresión, soy muy pedante jajaja). Porque la película tiene sustos y sobresaltos varios, que los hay ¡Vaya que si los hay! Yo mismo salté en la butaca casi una decena de veces y a menudo alguien gritaba en la sala después de cada aparición fantasmagórica. Pero no son esos sutos típicos en el cine de terror los que hace de "The conjuring" una película destacable, sino la tensión previa y la manera en la que el director juega con nosotros creando expectación y suspense para en algunas ocasiones no mostrar nada. Consigue ponernos de los nervios, que creamos que va a suceder algo malo, imprime la pantalla de una atmósfera malévola y de mal rollo que hace que estés sobrecogido y cuando menos te lo esperas te provoca un sobresalto. Estoy ABSOLUTAMENTE ENAMORADO de este director, de su arte, de su concepto de cine de miedo, de sus formas de desarrollar una historia más vista que el tebeo pero que engancha y resulta efectiva. Hay que ser muy bueno para asustar de verdad en los tiempos que corren, cuando estamos más que hartos de ver de todo tanto en el cine como en los telediarios, donde la gente está curtida en cientos de películas que han intentado asustarnos antes. Hay que ser muy bueno para conseguir eso y James Wan lo consigue, película tras película se ha ido superando a sí mismo y aprovechando muy bien los elementos típicos y tópicos de este género para personalizarlos y provocarnos escalofríos. No hay ninguno mejor que él en la actualidad y la noticia de su retiro del cine de terror espero que sea una broma de mal gusto porque los fans del género NECESITAMOS a James Wan. "The conjuring" no es una película perfecta, pero si es un gran título que mezcla los argumentos de varias películas de terror clásicas y les da un nuevo toque, es un soplo de aire fresco al subgénero de casas malditas a la vez que es un homenaje al terror setentero y vintage. Y aunque tiene un estilo técnico muy actual el director consigue que nos olvidemos que estamos en 2013 y hay momentos en los que uno realmente cree estar viendo algo hecho hace 40 años, porque la estética de la época y las formas de desarrollar la película son muy clásicas y están bastante bien ambientadas. El gran "pero" que le pongo a "The conjuring" es que la historia de la muñeca Annabelle queda un poco desaprovechada. Pienso que James Wan debería haberle dado más protagonismo y haberla explotado como mejor sabe porque esa muñeca en sus manos daba para algo absolutamente terrorífico y se queda en un pequeño y breve spin off que da muy mal rollo y acojona pero no termina de explotarlo. Ojala recuperen la muñeca para la secuela que ya está oficialmente anunciada porque Annabelle podría ser un nuevo icono del cine de terror.

Igualmente, a pesar de sus pequeños defectos (el predecible y almibarado final, muy ñoño para mi gusto) o de ciertos excesos que no benefician a la película (Algunos momentos del exorcismo muy pasados de rosca e innecesarios), "The conjuring" se confirma como una estupenda película de terror. De las que ya cada vez van quedando menos (desgraciadamente) y que se apoya en un gran manejo del suspense y de la tensión constante para incomodarnos y hacernos chillar en las salas de cine. Totalmente recomendable.

NOTA: 9/10









 (Annabelle da muchisimo yuyu)

domingo, 23 de junio de 2013

ELVIRA REINA DE LAS TINIEBLAS (Elvira mistress of the dark, 1988)

 

La peli de terror más divertida de los 80


Casssandra Peterson es una carismática y sensual actriz que desde 1981 es MUCHÍSIMO más conocida (Sobre todo en EE.UU., aquí tenemos poca cultura pop y cinéfila) gracias a su alter ego: Elvira.

Elvira es deslenguada, tiene una verborrea rápida y mordaz, lleva una larga melena negra y siempre viste de negro con ropas ceñidas y vestidos muy ajustados que realzan sus exuberantes curvas. Elvira es una mujer moderna, feminista, sin prejuicios, independiente, que hace y dice lo que quiere, sabe valerse por sí misma, se siente segura con su cuerpo y cuando le gusta un tío se lanza a por él. El personaje de Elvira nació en 1981 y durante un largo período en la década de los 80 presentó el programa de TV “Movie Macabre” en el que emitían viejas y cutres pelis de terror que ella comentaba haciendo críticas muy particulares. Como el personaje tenía bastante tirón comercial y caía muy bien algún avispado productor decidió rodar una película de ficción sobre Elvira para que Cassandra Peterson pudiera lucir el personaje durante hora y media y satisfacer a los fans de esta mujer que parece mitad bruja-mitad vampiresa.

Elvira, la reina de las tinieblas es un producto hecho por y para fans del personaje. Evidentemente tienes que estar familiarizado con ella y ser muy fan para poder disfrutar de la película porque no todo el mundo es capaz de entrar por el aro y entender su humor. Porque si, esto es un COMEDIA en mayúsculas y no de forma involuntaria; sino que se concibió como una película de terror con abundantes dosis humorísticas para el goce de los admiradores de Elvira y para que Cassandra Peterson pudiera explotar lo mejor de este personaje. La película nos cuenta como Elvira, tras la cancelación de su programa televisivo y con el sueño de convertirse en una vedette de Las Vegas, acude hasta un pequeño pueblo para cobrar la jugosa herencia que le deja su tía abuela. Allí descubrirá que lo que ha heredado es una vieja y enorme mansión victoriana y un adorable perrito. Así que enseguida se pone manos a la obra para reformar la casa, venderla y así poder producirse un show en Las Vegas. Sin embargo tendrá que hacer frente a la obsoleta y retrógrada mente de los habitantes del pueblo y a un peligro mayor: su tío Vincent, el malo malísimo de la historia que además es aficionado a las artes esotéricas y a la brujería y usará sus conocimientos en el ocultismo para destruir a Elvira.
La película está llena de personajes entrañables, divertidos y muy peculiares: desde la arpía que es propietaria de la bolera y pelea con Elvira por el mismo hombre hasta la conservadora y católica maruja del pueblo que piensa que nuestra protagonista es una mujer inmoral y demasiado provocativa. Porque evidentemente sus estilismos y modo de vida chocan contra los de los pueblerinos que piensan que Elvira es poco menos que una puta. Solamente el propietario del cine del pueblo y los adolescentes estarán a favor de ella, apoyándola y comprendiendo que por ser distinta no es peor. Mientras estos cruces de ideales dan lugar a situaciones muy cómicas, Elvira tendrá que enfrentarse también a su perverso tío quien acaba convertido en una especie de monstruo que desata el caos y el horror en el pueblo. Elvira, la reina de las tinieblas contiene numerosos elementos del cine de terror pero no es una película que de miedo. Evidentemente el hecho de que el personaje esté tan relacionado con nuestro género favorito juega a nuestro favor para que aparezcan desde libros mágicos, hasta brujos poderosos y malvados, monstruos y situaciones propias de una película de miedo. Pero todos estos clichés están pasados por el filtro de la comedia para hacer de Elvira una película apta para casi todos los públicos. Recuerdo que de niño algunas escenas me acojonaban bastante y me daban muy mal rollo, pero a día de hoy es una película divertidísima y que incluso un crío de 8 o 9 años puede ver y disfrutar.

Las ingeniosas frases de Elvira, su particular sentido del humor, todas sus paridas y repertorio como humorista me resultan bastante más cómicos que cualquiera de las secuelas de Scary Movie. Hay que admitir objetivamente que la película es MALA DE COJONES: pésimas interpretaciones, pobres efectos especiales, personajes súper estereotipados, una realización casi amateur… Sin embargo este producto es uno de los grandísimos petardos imprescindibles de la década de los 80. El personaje de Elvira brilla toda la película y el argumento, aunque es tópico y nada original, resulta tremendamente entretenido. Es de esas películas que puedes ver una y otra vez, sabiendo que es muy mala, pero que tiene un encanto especial que la hace entrañable y muy recomendable. Yo me la se prácticamente de memoria y cada vez que le doy un repaso consigue hacerme reír a carcajadas y que pase una hora y media completamente distraído y ensimismado en la película. No ofrece nada especial ni destacable, técnicamente es floja y artísticamente aún más. Pero es una comedia de terror MUY ENTRETENIDA, muy divertida, llena de encanto típicamente ochentero y en la que Elvira da lo mejor de si misma. Si aún no la habéis visto deberíais darle una oportunidad, risas garantizadas.

NOTA: 8/10