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jueves, 31 de julio de 2014

LA TORRE DEL MAL (Tower of evil, 1972)



Infravalorada precursora del slasher moderno

 

Mucho, muchísimo, se ha escrito acerca del origen del slasher adolescente siendo este un tema que ha hecho correr ríos de tinta y que generalmente da como caballo ganador a "La noche de Halloween" (1978) como la gran precursora y a "Viernes 13" (1980) como la que estabilizó y popularizó las reglas básicas de este subgénero. Los hay que se remontan a 1974 y señalan a "La matanza de Texas" y a "Navidades negras" como las que lo iniciaron todo. Sin embargo, mi experiencia como ávido cinéfilo consumidor de cine de terror añejo me ha llevado a descubrir un film dirigido en 1972 y que incluye elementos muy reconocibles para cualquier buen fan del slasher. Su nombre "La torre del mal", película que hoy ocupa estas páginas y que vengo a recomendaros a aquellos que queráis disfrutar de esta pequeña delicatessen británica sin la que estoy seguro que no habrían existido otros titulos posteriores muchísimos más reconocidos y populares. La historia nos cuenta como una bella joven completamente histérica y en shock es encontrada desnuda y ensangrentada por dos pescadores, atacando a uno de ellos e hiriéndolo de muerte. La chica es aparentemente la única superviviente de un grupo de amigos que pasaba unos días de vacaciones en el faro abandonado de una minúscula y siniestra isla rodeada de niebla. Cuando los demás chicos aparecen brutalmente asesinados ella es acusada de los crímenes pero un doctor tratará de demostrar que la chiquilla no mató a nadie y su estado catatónico es fruto de un trauma producido por el terror. Mientras tratan de devolverle la cordura, vemos a través de flashbacks lo que ocurrió en la isla: la llegada de los hippies, sus correrías sexuales y la orgía de sangre que protagonizan a manos de un misterioso maníaco. A su vez y paralelamente conocemos a los protagonistas principales, un grupo de arqueólogos (Creo que eran arqueólogos, nunca me quedó demasiado claro jajaja) que acuden a la isla para esclarecer los asesinatos y buscar un tesoro que supuestamente está oculto en las cuevas subterráneas. Su desembarco en el viejo y tétrico faro no traerá mas que más muertes violentas...

No me digáis que después de haber leído la sinopsis de "La torre del mal" no sentís unas irrefrenables ganas de verla. Ya su argumento es atractivo e interesante y lo mejor de todo es que la película da lo que promete, no cayendo en errores  de venderle humo al espectador sino que sirve en bandeja un curioso y entretenido cóctel que mezcla crímenes sanguinolientos rollo "Viernes 13" (INSISTO, le debe mucho a esta película), aventuras y misterio e intriga. A eso hay que añadir los continuos desnudos (gratuitos, por supuesto que siempre son mejores) y la obsesión del director por recrearse en los cuerpos de las bellas señoritas y de los efebos masculinos que sorprendentemente se atreven a despelotarse sin pudor alguno (Algo extraño en la época donde era común que solamente ellas enseñaran carne). Pero más allá de sus virtudes como divertimento ligero para amantes del terror comercial, "La torre del mal" consigue sumar puntos gracias a otras cualidades que un verdadero fan agradecerá.

La atmósfera y la B.S.O. componen un binomio notable logrando darle a la película un aura oscuro y malrollista que favorece el conjunto final. A pesar de tener una más que correcta fotografía y un escenario magnificamente aprovechado y que el director explota con buenos resultados, no se puede negar que la falta de presupuesto hace demasiado evidente que todo es un decorador de cartón-piedra. Al fin y al cabo no deja de tratarse de una barata producción inglesa (NO, la Hammer esta vez no tuvo nada que ver) y sus limitaciones restan credibilidad a la historia ya de por sí poco verosímil. Igualmente, más allá de sus defectos propios de la época, de un reparto irregular (a pesar de contar con un buen plantel de scream queens la protagonista principal flojea en su interpretación) y de un par de ligeros baches narrativos; "La torre del mal" cumple con creces su cometido y acaba volviéndose una obra menor pero igualmente muy disfrutable. El guión logra combinar muy bien pasado y presente, dando a ambas partes el protagonismo que requieren y haciendo que la segunda tanda de crimenes no resulten repetitivos ni una fotocopia de lo anteriormente visto. La historia logra enganchar al espectador y alinear inteligentemente las historias paralelas de los hippies y de los arqueólogos. Respecto a mi insistencia sobre su influencia en slashers de principios de los 80, simplemente vedla y me daréis la razón. Como muestra decir que la mayoría de víctimas son promiscuos que mueren asesinados tras practicar el sexo y que la chica sensata y de aspecto virginal es la que llega a un intenso clímax cargado de tensión. Si queréis más detalles dadle la oportunidad y comprobaréis que este título desgraciadamente muy desconocido fue todo un soplo de aire fresco y de originalidad en su época. Vista hoy en día resulta tópica hasta la saciedad y ausente de sorpresas, pero para poder divertirse con ella en todo su esplendor hay que dejar a un lado los prejuicios y establecerse 42 años atrás cuando fue concebida y estrenada. Los amantes del terror clásico sabrán apreciar sus virtudes y encontrarán una propuesta muy amena y distraída, con algunase muertes gores, buen suspense, escenas picantonas muy sexys y una atmósfera opresiva y claustrofóbica que logra que empaticemos con los personajes y suframos por ellos. El toque british le da una calidad extra, ya que los inglesitos tenían buena mano a la hora de hacer terror y a pesar de su ajustado presupuesto "La torre del mal" logra una correcta factura técnica y sobre todo entretener que a fin de cuentas es lo más importante. Una joyita a descubrir, que a pesar de quedar lejos de ser una obra maestra se corona como un completo y notable slasher con todo el encanto de los años 70.


NOTA: 7,5/10


 (Maravilloso escenario para una película de terror)





(Escena post cotio= muerte segura)









martes, 10 de junio de 2014

CUMPLEAÑOS MORTAL (Happy birthday to me, 1981)



Celebraciones pasadas por sangre

 

Que durante los años 80 (sobre todo en su primera mitad) el slasher era el subgénero de terror de mayor éxito es algo incuestionable. En 1978 "La noche de Halloween" abrió la veda y en 1980 "Viernes 13" reafirmó las normas y clichés más característicos. A la sombra de estas dos primas hermanas surgieron numerosas "primas del pueblo" y especialmente Canadá fue una gran exportadora de slasher adolescente: "Noche de graduación", "El tren del terror", "San Valentín sangriento" o el título del que voy a hablaros hoy: "Cumpleaños mortal"

Protagonizada por la ñoña y pastelosa Melissa Sue Anderson (unas de las protagonistas de la telenovela melodramática más almibarada la historia: "La casa de la pradera") la película cuenta como una joven a punto de cumplir los 18 años se ve inmersa en una misteriosa trama  de asesinatos. Años antes, la chica sufrió un grave accidente automovilistico que acabó con la vida de su madre y la dejó a ella en coma durante una temporada; por lo que hay numerosos recuerdos reprimidos y lagunas en su cabeza. Mientras, su grupo de amigos comienza a morir a manos de un psicópata. ¿Tiene todo esto alguna relación entre sí? Cuando más se acerca la fecha de su cumpleaños más crímenes e intriga envuelven todo el argumento. Y eso es básicamente "Cumpleaños mortal", un híbrido de slasher adolescente con telefilme de sobremesa de misterio. Y es que no voy a negar que me sentí decepcionado con esta película y que a pesar de sus aciertos me pareció muy desaprovechada y bastante más floja de lo que me esperaba.

El principal problema que le vi a la película es su excesivo metraje, ya que una historia que se podría haber despachado en 85 minutos perfectamente tardan 110 en contárnosla y me terminó pareciendo demasiado larga y pesada. Sobre todo porque "Cumpleaños mortal" tiene bastantes escenas de relleno y diálogos que no nos llevan a ningún sitio, ralentizando la acción y dándole demasiada seriedad a una historia que con otro enfoque podría haberme sido más amena e interesante. Y no negaré que posee una correctísima atmósfera y hay varias escenas de suspense bien ejecutadas y que logran captar esa esencia 100% ochentera que tienen las mejores películas de género de la época. Incluso puede decirse que funciona muy bien como thriller de intriga y que su tramposo giro final dejará boquiabierto a más de uno, pero me parece un título fallido como slasher. Las muertes (exceptuando un par de ellas bien resueltas y que elevan el listón) son flojitas, escasas y además se resuelven con demasiada rapidez por lo que nos dejan un sabor un tanto agridulce. Tal vez mi decepción se deba a que esperaba encontrarme una película en la misma línea que la anteriormente mencionada "San Valentín sangriento" u otros ejemplos como "El asesino de Rosemary" o "La quema" y nada más lejos de la realidad me encontré con algo claramente inferior a cualquiera de estos tres títulos. Ni si quiera la equipararía a la también ochentera "La iniciación" que a pesar de ser una película del montón resultaba bastante entretenida y además cumplía muy bien los arquetipos del slasher clásico. Pero este no es el caso de "Cumpleaños mortal", donde el guión se estira como un chicle llegando a ser incluso aburrida en algunos tramos y que además le da prioridad por encima de la acción y los asesinatos a una historia que no es tan interesante como para valerse por si sola. A nivel técnico la película aprueba sobradamente: una buena B.S.O. muy adecuada con el tono del filme y una fotografía oscura que le da un aire sobrio y malrollista. Además los actores están correctos y la pavisosa de Melissa Sue Anderson se defiende medianamente bien como scream queen y chica en apuros. Pero la película flaquea en lo más importante: no consigue entretener todo lo que deberia y le falta garra, sangre, crímenes más gráficos (que no imaginativos, que los hay) y sobre todo eché de menos ese espíritu exploit que tenían cualquiera de las películas que he mencionado a lo largo de la reseña. Con un poco más de mala leche, una dirección potente, un par de asesinatos más en el nivel del primero, 15 minutos menos de duración y algunas persecuciones tensas y llenas de acción "Cumpleaños mortal" habria sido un slasher notable. Pero se queda en un quiero y no puedo continuo y a nivel personal la habría hecho muy diferente apostando por otro enfoque y alejándola del thriller de intriga de sobremesa. Correcta, para coleccionistas y nostálgicos de los 80 pero también prescindible y fácilmente olvidable.


NOTA: 5/10













jueves, 5 de junio de 2014

LA GRAN REVANCHA (The new kids, 1985)



Bienvenida de terror

 

Sean S. Cunningham dirigió en 1980 uno de los slashers estrellas no solo de la década sino de la historia del cine de terror: "Viernes 13". Aquella película se convirtió en su mayor éxito y para muchos es únicamente conocido por este célebre título del género de asesinos en serie. Sin embargo, durante la misma década de los 80 desarrolló una discreta pero aceptable carrera como director entre la que merece la pena destacar "La gran revancha".

En esta ocasión el director se aleja de campamentos sangrientos para contarnos una historia de bullying adolescente con un toque muy rollo Charles Bronson y una trama de ajustes de cuentas y venganzas personales. "La gran revancha" lejos de ser original es un cúmulo de tópicos y tiene desde personajes estereotipados hasta un desarrollo carente de sorpresas. Sin embargo la película logra funcionar y resulta una estimable y nostálgica propuesta muy merecedora de al menos un par de visionados. Todo gira en torno a dos hermanos adolescentes que tras perder a sus padres en un trágico accidente de tráfico se mudan a un pueblo a vivir con sus tíos, quienes acaban de comprar un viejo parque de atracciones y están reformándolo para abrirlo de nuevo. Los chicos se habituan enseguida a su nueva vida e incluso hacen amigos y se echan unos rolletes para aliviarse los bajos. Sin embargo, en el instituto hay un grupito de macarras súper kinkis que tienen fijación por estos dos hermanos y por hacerles la vida imposible. Todo comienza cuando la guapa protagonista rechaza salir con el líder de la pandilla y su hermano se enfrente a él para protegerla. Es entonces cuando las "putaditas" y el acoso escolar deriva en algo mucho más grande que da pie a un tenso clímax final en el parque de atracciones en el que los dos hermanos luchan literalmente por su supervivencia a manos de este grupo de delincuentes juveniles.

Protagonizada por Lori Loughlin (actriz famosa en los 80 y en los 90), el desconocido Shannon Presby y con un jovencito y rubísimo James Spader haciendo del malo malísimo y el mítico Tom Atkins apareciendo en un breve papel como el padre de los protagonistas. "La gran revancha" es uno de esos viejos títulos de culto que aquellos que disfrutaron de la era del videoclub pudieron ver en todas las estanterías de estos legendarios establecimientos para cinéfilos. Hay que admitir que la película, a pesar de sus defectos, consigue conectar con el público y ofrece un variado recital de entretenimiento en el que se mezclan los amoríos adolescentes, las peleas de pandilleros y el thriller de suspense y acción. Es cierto que la peli tiene un tufo a serie B considerable pero su condición de exploit de venganzas enfocado al público joven la hace verdaderamente entrañable y muy entretenida. La correcta interpretación de sus protagonistas y el buen ritmo que mantiene la película nos ayudan a sumergirnos en este cóctail 100% ochentero, con una estética muy de la época, una B.S.O. alucinante que le molará mucho a los fans de esta década y un aire retro que la hacen especial. Bien es cierto que la historia es repetitiva y carece de originalidad, no hay nada novedoso que pueda aportar y se echa en falta un mayor nivel de violencia y mala leche. El que los productores decidieran hacerla cercana a un público quinceañero le da a "La gran revancha" cierto toque light en comparación con otros títulos similares (Véase el caso de "Calles salvajes", rodada un año antes y con un argumento parecido pero más sucia, Grindhouse y explícita). Pero no por ello merece menos reconocimiento ya que la película cumple con su cometido: distrae, divierte, entretiene y nos hace pasar un rato de lo más ameno. Además, Cunningham se reserva una parte final cargada de suspense, ofreciendo un giro bastante acertado y convirtiendo "La gran revancha" en un improvisado survival con considerables dosis de tensión y una atmósfera malrollista que hace que la película gane puntos.

No es imprescindible ni una obra maestra, pero cualquier amante del cine ochentero debe darle una oportunidad. Una película correcta, un tanto discreta, pero igualmente muy disfrutable y que encantará a los nostálgicos. Yo además tuve la oportunidad de ver una copia sacada de un auténtico VHS que me hizo amarla aun más ya que me sentí teletransportado al año en el que salió este producto añejo. Recomendable.

NOTA: 7/10









viernes, 23 de mayo de 2014

HALLOWEEN4: EL REGRESO DE MICHAEL MYERS (Halloween 4: The return of Michael Myers, 1988)



Tío Michael vuelve a casa para ajustar cuentas 

 

Es famosa la saga "Halloween" por ser una de las más incoherentes en su especie slasher debido a los saltos de continuidad que hay entre sus secuelas. Para los que estén más perdidos os recomiendo leer este artículo en la web amiga TEENAGE THUNDER y así encontraréis un poco de cordura entre tanta película. Hoy toca hablar de la cuarta parte de la saga, mi secuela favorita de todas y que tiene relación directa con las dos primeras y se desarrolla justamente diez años después. "Halloween 4: el regreso de Michael Myers" tal y como su nombre indica nos narra la vuelta del célebre asesino a su ciudad natal durante una fatídica noche de Halloween.

Para justificar la salida de Jamie Lee Curtis (protagonista de las dos primeras) de la saga los productores decidieron "matar" su personaje y explicarnos que falleció en un accidente de tráfico. Su muerte deja huérfana a su hija de 8 años, Jamie Lloyd (una infante Danielle Harris en su debut cinematográfico), quien es adoptada por la familia Carruthers. Paralelamente vemos como Michael, quien es trasladado de un psiquiátrico a otro, logra escapar matando a los enfermeros que le custodian inmediatamente después de enterarse que tiene una sobrinita. Esto hace que el doctor Loomis, el viejo psiquiatra de Michael, se ponga manos a la obra intentando llegar al pueblo de Haddonfield antes que el psicópata para advertir a los vecinos de que ha escapado y va tras Jamie Lloyd. Pero no llegará a tiempo ya que la noche de Halloween estará pasada por sangre y la pequeña niñita y su hermana adoptiva adolescente (Ellie Cornell, recogiendo el testigo de Jamie Lee Curtis como sufrida heroína y final girl) pasarán por todo un recital de horrores por culpa de Michael Myers. 

Dirigida por Dwight H. Little y nuevamente producida por Moustapha Akkad, "Halloween 4" es una perfecta combinación entre el estilo oscuro y sobrio de la primera película y el slasher adolescente tan de auge en los 80 rollo "Viernes 13" y derivados. Mientras que en el primer film Michael apenas se cobraba cuatro víctimas y la película se apoyaba principalmente en el suspense y en la atmósfera de la historia; esta secuela combina esas escenas de tensión con un gran número de crímenes perpetrados por el invencible Michael Myers. Una de las grandes bazas de la película es su dinamismo y un ritmo que va de menos a más pero manteniendo el interés desde los primeros minutos y logrando entretener durante todo el metraje. Desde las primeras escenas, con una tormenta de fondo, en ese lúgubre psiquiátrico mientras suena el tema compuesto por John Carpenter para la primera película comprobamos que estamos ante un producto que desprende un aroma tétrico y escalofriante. De hecho el director aprovecha muy bien viejos recursos y clichés del género para generar tensión en los espectadores y no le tiembla el pulso a la hora de filmar escenas de suspense muy efectivas y bien hechas. Una de ellas es la perturbadora pesadilla de la niña Jamie Lloyd imaginando que Michael Myers la acecha en la oscuridad de su dormitorio, la angustiosa persecución que sufren ella y el personaje de Ellie Cornell por el tejado de la casa del sheriff, el ataque en los pasillos de la escuela o el final con la dos protagonistas femeninas huyendo en camioneta. Amén de varias escenas "de relleno" que lejos de resultar monótonas logran incomodarnos y transmitirnos la tensión de los personajes gracias al aspecto tétrico con el que director impregna la película. La puesta en escena de "Halloween 4" es una de sus principales virtudes porque a pesar de no contar con demasiados escenarios les saca partido gracias a una atmósfera fría que da muy mal rollo y junto a la clásica B.S.O. de la película y a las apariciones de ese Michael Myers fantasmagórico y despiadado hacen un conjunto verdaderamente destacable. Es cierto que se hecha en falta algo más de gore e imaginación en las muertes pues aunque son muchas algunas suceden fuera de cámara o no tienen toda la violencia necesaria para impresionarnos; pero al menos continuamente vemos al psicópata en acción. También hay que destacar las actuaciones del trío protagonista: Donald Pleasence como el doctor Loomis, Danielle Harris haciendo de Jamie Lloyd y Ellie Cornell como Rachel Carruthers. El actor encarna por tercera vez al psiquiatra y nuevamente se muestra como un duro rival del asesino. Y las dos chicas hacen actuaciones notables, Danielle Harris era muy pequeña y demostró una gran naturalidad frente a la cámara y dio pruebas de que sería en el futuro una gran scream queen. Ellie Cornell, lejos de caer en una vulgar imitación de Jamie Lee Curtis consigue defender muy bien su papel siendo una digna final girl muy sufridora y luchadora.

Realmente los únicos "peros" que podría ponerle a "Halloween 4" es la ausencia de sangre en algunas muertes, algo desaprovechadas y flojas en comparación con otros slashers de la época. Y también la máscara tan fea que le pusieron a Michael Myers que perjudica la imagen del asesino a pesar de que sigue resultando muy intimidante. Por lo demás no entiendo ni entenderé NUNCA las críticas negativas que muchos han escrito sobre esta secuela, personalmente me parece un slasher bastante bueno. Es entretenida, tiene potentes escenas de suspense y tensión y está realizada con mucho respeto por la historia original y además contiene elementos y detalles que los admiradores del cine de terror clásico disfrutaremos. Un gran baño de nostalgia para fans ochenteros.


NOTA: 8/10


(Carnada para Myers)




(La única final girl que se parece a Mª José Campanario)




martes, 20 de mayo de 2014

PHENOMENA (Phenomena, 1985)




La amiga de los bichitos en el internado sangriento

 

Corría el año 1985 cuando el director italiano Dario Argento, en pleno auge tras una década de éxitos y aciertos cinematográficos, decicidió ir un paso más allá en el sugbgénero de horror "giallo"; dándole un enfoque un tanto fantástico y casi onírico con la que es una de sus mejores, sugerentes y más infravaloradas obras: "Phenomena". Y es que, tirando de chiste fácil, he de decir que "Phenomena" es fenomenal. La historia arranca con el brutal asesinato de una adolescente que se encuentra en una excursión turística por una zona rural y boscosa de Suiza. Tras la muerte de la pobre chica (Interpretada por Fiore Argento, hija del director), pasamos a conocer a nuestra protagonista: Jennifer Corvino (una jovencísima Jennifer Connelly). Jennifer es la hija de un famoso actor de Hollywood a la que envían a un estricto y prestigioso internado de señoritas suizo. La chica tiene dos peculiaridades: una de ellas es su sonambulismo y la otra su capacidad telepática para comunicarse con los insectos; algo que tendrá cierto peso en el desarrollo de la historia. A su llegada al colegio se suceden más asesinatos de jovencitas y mientras Jennifer entabla amistad con un entomólogo inválido (El siempre sensacional Donald Pleasence) mientras investiga por su cuenta quien puede ser el sádico perturbado que está acosando a las chicas de la zona. Todo esto aderezado con un aura ligeramente sobrenatural y una atmósfera que nos evoca a un cuento de hadas oscuro y siniestro para adultos.

Podría decirse sin lugar a dudas que "Phenomena" es el último gran giallo de Argento, pero al igual que sucedía con Suspiria no se trata de un giallo al uso de corte clásico y tradicional. A diferencia de sus obras "Rojo oscuro", "El pájaro de las plumas de cristal" o "Tenebre"; donde la investigación criminal y la enrevesada historia de suspense eran primordiales y el eje principal de la trama; en "Phenomena" pasan a un segundo plano. Aquí el director le da protagonismo a la estética, a la puesta en escena y a la creatividad y violencia de las muertes. Y no es que descuide la historia o sus personajes, ya que están bien descritos y la trama consigue crear verdadero interés en el espectador y además se desarrolla con gran dinamismo, sino que tal y como hizo con "Suspiria" prefiere apostar por un giallo de corte fantástico al introducir elementos como la telepatía de la protagonista. Incluso podría decirse también que la película es cercana al slasher tan de moda en EE.UU aquellos años; resultando una correcta y equilibrada combinación entre el cine de terror europeo y el americano.

Tal y como mencioné anteriormente el plato fuerte de "Phenomena" es su puesta en escena, su atmósfera y su aire de cuento aterrador. Argento logra aprovechar al máximo los paisajes de los Alpes gracias a una preciosa fotografía de los escenarios suizos y añade además un toque extraño y onírico en muchas escenas; para sacarle partido al sonambulismo de Jennifer. Inolvidable es una escena en la que nuestra adolescente protagonista camina dormida por los pasillos del internado y es testigo en sueños del asesinato de una compañera que desgraciadamente cae en la afilada arma del asesino. Las muertes, aunque no son demasiadas, si que resultan bastante gráficas y están muy bien filmadas; con altas dosis de tensión y un pequeño toque gore y de violencia explícita. Principalmente la que abre la película, en la que vemos a la hija de Argento sufrir un tormentoso asesinato que nos deja sobrecogidos (¡Que retorcido es este hombre para hacerle eso a su propia hija!). A todo ello ayuda la música de Goblin, quienes nuevamente ponen la B.S.O. (son colaboradores habituales de Argento); apoyándose en melodías casi rockeras y atípicas pero que le dan un toque interesante a la película por lo innovador de la propuesta. No es una de las mejores B.S.O. del grupo italiano pero cierto es que la originalidad de la música acompañada de las inquietantes escenas que filma Argento hacen de "Phenomena" un título a tener en cuenta. Y en el apartado artístico, a parte de destacar a los ya mencionados Jennifer Connelly y Donald Pleasence, también sobresale la actriz italiana Daria Nicolodi (pareja del director y su musa). La verdad es que me cuesta comprender que esta película no tuviera el éxito y la repercusión que se esperaba, ya que a parte de ser bastante entretenida e intrigante logra mantenerse por sí sola gracias a la forma tan peculiar y sugestiva que tiene el director de enfocar la historia. En otras manos habría sido un psychothriller de suspense más, como otro cualquiera. Pero Argento es MUCHO Argento y su forma de rodar, de cuidar los detalles y de exponer el terror y los crímenes en pantalla le dan a la película un toque de calidad extra. Sin querer entrar en spoilers, de los cuales me considero enemigo, la película logra reunir un conjunto de escenas memorables que aunque hayamos podido verlas anteriormente en películas de corte similar aquí ofrecen un aire fresco gracias a la buena labor del director. Si aun no la habéis visto debéis darle una oportunidad, es una de las mejores muestras de cine de terror que se hicieron en los 80 y una de las obras más redondas de su director. "Phenomena" es atrapante, retorcida, curiosa, bien hecha y bien interpretada; un giallo que nos evoca a pesadillas infantiles y con una estética y atmósfera muy cuidada para amantes del cine de terror artístico. Muy recomendable.


NOTA: 8/10


 (Fiore Argento, a punto de palmarla)


(La prota es que es muy mística)

(Jennifer Connelly, "scream queen" quinceañera)





lunes, 19 de mayo de 2014

B.S.O. DE TERROR VOL. VI





Nueva entrega de este especial musical en el que recopilo B.S.O. míticas de pelis de terror de los 70 y los 80 solo para vuestros oídos. A continuación os dejo con la triple selección que hice para esta semana, espero que sea de vuestro agrado y si queréis alguna en especial solo tenéis que pedirlo porque se aceptan sugerencias. ¡Música maestro!


-ZOMBI (1978)

B.S.O. de Goblin: Una de las mejores B.S.O. de la historia del cine de terror, creada por los italianos Goblin (compositores habituales de Dario Argento) para una de las más famosas películas de George A. Romero. Fijaos lo sumamente buena que es que en APOCALIPSIS CANIBAL plagiaron la B.S.O. con todo el morro del mundo. Malrollista, hipnótica, repetitiva, oscura e inolvidable.





-LA COSA (1982)

B.S.O. de Ennio Morricone: Aunque el bueno de John Carpenter acostumbra a hacerse sus propias B.S.O., en esta ocasión le cedió al honor al italiano Morricone (¿Que tendrán estos italianos que son tan buenos?). El resultado fue una inquietante música muy acorde con el tono atrapante y oscuro de la película. Un título de culto con una B.S.O. de culto.






-MUÑECO DIABÓLICO (1988)

B.S.O. de Robert Minkoff: En 1988 surgió este interesante híbrido entre slasher y thriller de corte fantástico que acabó convirtiéndose por méritos propios en un título de culto. MUÑECO DIABOLICO contó con una genial B.S.O. de esas con cánticos infantiles y sonidos típicamente ochenteros que ponen los pelos de punta. Una música a la altura de la película y muy acorde con la historia del muñeco asesino.






jueves, 15 de mayo de 2014

LA MANSIÓN (The nesting, 1981)



La fantasmal casa de putas


 Que películas como "Terror en Amityville" o "Al final de la escalera" asentaron en cierto modo las bases sobre casas encantadas y el cine de fantasmas invasores es un hecho indiscutible. Quizás a dia de hoy la gente solo tenga un vago recuerdo de ellas pero en su época gozaron de cierto éxito y repercusión y a raíz de ello surgieron títulos de serie B imitando el modelo y explotando (de ahí viene "exploit", la palabra que tanto uso) los clichés establecidos por estas películas. "La mansión", título del que os hablaré a continuación, viene a ser un refrito de algunas de estas propuestas de casonas viejas con espectros pululando por allí. A medio camino entre un "Al final de la escalera" chusco y totalmente Grindhouse, con ecos de EL MAS ALLÁ del glorioso Lucio Fulci y ramalazos varios de "El resplandor" en plan copia de videoclub de barrio.

Lauren Cochram (la desconocida actriz Robin Groves) es una novelista de éxito que escribe libros de misterio y terror. La mujer parece "el coño de la Bernarda" porque sufre de todo un poco: neurótica, paranoíca, agorafóbica y además tiene dificultadas para mantener relaciones sexuales y afectuosas con los hombres. Buscando un poco de paz y relajación para superar sus traumas, decide dejar Nueva York y mudarse a un pequeño pueblo rural para escribir su nueva novela. Al llegar encuentra una enorme mansión gótica que es idéntica a una que inventó y describió en su último libro, así que intrigada por esta extraña curiosidad decide alquilar la casa. Al poco de instalarse la pobre Lauren comenzará a sufrir alucinaciones, pesadillas y fenómenos paranormales que se suceden a su alrededor; atormentándola y poniendo su cordura entre la espada y la pared. Y es que resulta que la mansión fue antaño un puticlub en el que hubo una masacre de pilinguis, asi que las prostitutas se le aparecerán dándola buenos sustos. Mientras lucha por no perder definitivamente la cabeza investiga los hechos ocurridos en la casa para darle un sentido a todo lo que le está pasando. Como podréis comprobar el argumento de "La mansión" no es especialmente novedoso, ni si quiera para la época en la que se estrenó sino que nos suena a otras muchas películas de su misma quinta. Sin embargo el director Armand Weston (quien se prodigó principalmente en el cine porno) consigue darle un toque personal y sello propio a esta polvorienta y olvidada película de terror que prácticamente rescato del limbo de los VHS perdidos. Sin embargo, la película hace gala de una notable atmósfera muy bien conseguida y avanza durante más de hora y media entre escenas de alto suspense filmadas con pulso de hierro por el desconocido Weston. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una película barata, rodada con pocos medios y que imagino que pasó sin pena ni gloria por las carteleras en el año 81 (si es que no se estrenó directamente el mercado videodoméstico, que lo desconozco). Y a pesar de sus limitaciones y de su condición de exploit de serie B "La mansión" logra ser un producto bastante digno y muy a tener en cuenta por los fans de este tipo de cine con casas encantadas. A pesar de que tiene un inicio un tanto lento, ya que hasta pasada su primera media hora no ocurre nada verdaderamente emocionante, la película se las ingenia para no resultar pesada ni tediosa. Se sigue con mucha facilidad, tiene un ritmo bastante ameno y la historia a pesar de resultar tópica y previsible me despertó interés y me entretuvo durante todo el metraje. Quizás se deba porque la pinta a truño que tenía me hizo verla sin esperar nada de ella y me sorprendió muy gratamente, puede que lo más aconsejable sea verla sin prejuicios y sobre todo sin grandes expectativas. No obstante he de decir que aquellos amantes del cine de terror clásico y los que sean verdaderos nostálgicos ochenteros disfrutarán mucho con ella. Uno piensa en lo que se rueda hoy en día, en lo triste que son la mayoría de producciones de terror actuales y resulta inevitable no echar de menos estas viejas películas de terror rodadas con cinco euros pero en las que ponían verdadera pasión.

Me gustaría destacar por encima de todo la capacidad del director para provocar tensión con algunas escenas y lo bien se que maneja en el terror y a la hora de crear suspense. Inolvidable el momento en el que la protagonista se queda atrapada en la cúpula de la mansión y su psicólogo acude a rescatarla: los que como yo tengan vértigo y miedo a las alturas se morderán las uñas de los nervios. Amén de otros momentos muy malrollistas que nos mantienen con la vista pegada a la pantalla, aunque destaco esa escena porque me pareció estar muy bien filmada y logró angustiarme de verdad. ¿Que defectos se le pueden achacar a "La mansión"? Pues los habituales en este tipo de cine: actuaciones de patio de colegio a cargo de intérpretes inexpertos, algunos diálogos de coña, siuaciones y reacciones pasadas de moda, unos efectos especiales cutrones y ese tufillo a película independiente y técnicamente muy limitada. Sin embargo, como amante del cine retro y estas joyas vintages, admiro mucho su estética Grindhouse, su fotografía "vieja" y polvorienta y por supuesto su chirriante B.S.O. a base de piano y sintetizadores. También me gustaría destacar la actuación de la protagonista, Robin Groves, actriz de corta trayectoria que a pesar de no hacer un papelón cumple sobradamente como "scream queen" y mujer aterrorizada. Y es que ni si quiera ahora tenemos Reinas del Grito como las de antes, cuando parecía que les iban a dar ataques de pánico y chillaban como desquiciadas... ¿Necesitáis más motivos para verla? Sencillamente tened esto en cuenta: fantasmas, casas poseídas, exploit ochentera, serie B, terror psicológico. Una joyita a reivindicar, todo un placer culpable que compensa sus carencias y defectos a base de una gran atmósfera de suspense y mucha diversión chabacana y nostálgica.


NOTA: 7/10


(La mansión que da nombre al título)

 (Momento gore gratuito)