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jueves, 15 de mayo de 2014

ANGUSTIA (Anguish, 1987)




Buen ejemplo de terror cañí

 

Bigas Luna es sinónimo de cine erótico y de películas típicamente "ibéricas" con machotes de pelo en pecho más calientes que el palo de un churrero y mujeronas voluptuosas desnudándose ahora sí, ahora también. Pero en 1987 el director decidió hacer una incursión totalmente inapropiada en él, experimentando como realizador en el género de terror con una coproducción entre España-EE.UU, rodada en inglés con reparto mixto (actores americanos y españoles bilingües). El resultado es "Angustia", un notable thriller psicológico cargado de suspense y que con el paso de los años ha alcanzado la categoría "de culto" y ha servido de inspiración para futuras películas (MUCHÍSIMO le debe "Scream 2" a este título y los que hayan visto ambas sabrán el motivo). 

La película es un perfecto ejemplo de cine dentro de cine, en el que lo vemos nosotros y lo que ven los protagonistas llega a complementarse de tal forma que incluso se vuelve confuso lo "real" con lo ficticio. La historia nos narra como dos amigas adolescentes están viendo una perturbadora película de terror en el cine. Esta película en cuestión está protagonizada por un asesino en serie solitario e infantil dominado por su posesiva y retorcida madre; quien usa sus poderes telepáticos para incitarle a matar. A su vez, una de la chicas, muy impresionada por las imágenes tan sugestivas y angustiosas de la película, se da cuenta de que uno de los espectadores del cine parece extraño y estar tramando algo malo. Es entonces cuando ambas películas (la que vemos nosotros y la que ven ellas) se mimetizan y comienzan sucederse una serie de terroríficos hechos que ocurren a la vez dentro y fuera de la pantalla.

"Angustia" podría definirse casi como un experimento cinematográfico, que visto hoy en día no sorprenderá demasiado a los nuevos espectadores pero que a mediados de los 80 imagino que provocó mucha curiosidad debido a lo extraña que resulta y a su originalidad. La película se aleja bastante de los cánones y clichés habituales del terror de la época, apostando por un producto más innovador y moderno. No se puede negar que "Angustia" fue una pionera (O al menos una de ellas) en hacer del metacine su punto fuerte. Bigas Luna realiza una más que correcta dirección, muy americanizada o en su defecto muy internacional; brindándonos una gran atmósfera llena de tensión y con una notable puesta en escena. Sin embargo la película va de más a menos, en vez de al contrario que es como debería haber sido. Tiene una media hora inicial súper potente, casi hipnótica, muy interesante y que engancha fuertemente al espectador. Sin embargo, podría decirse que el segundo acto se hace algo más aburrido y quizás sea lo intensa que se pone la película que hace que resulte un poco densa. Durante ese segundo acto asistimos a una especie de "hipnosis" colectiva provocada por el personaje de la madre del asesino (Una inmensa Zelda Rubinstein) y nosotros como espectadores podemos llegar a sentirnos incómodos por el enfoque tan perturbador que le da el director a la escena. Son varios minutos que tal y como reza el título de la propia película resultan bastante angustiosos. Es una escena que a pesar de conseguir el efecto que busca se hace algo repetitiva y la película decae un poco en cuanto a ritmo, volviéndose algo monótona. Sin embargo los últimos veinte minutos remonta cual ave fénix resurgido de sus cenizas y ofrece una parte final cargada de suspense, desgraciadamente mucho más real de lo que nos gustaría (Hay que ver la peli para entender esto) y en la que nuevamente Bigas Luna consigue provocarnos una gran "Angustia" mientras sufrimos por el destino de los personajes. No podría decirse que sea una película de terror al uso, no me lo pareció en absoluto. Más bien la definiría como un pseudo-slasher con altas dosis de terror psicológico en la que las emociones y la sugestión al espectador son fundamentales y elementos con los que juega el director. Y la verdad es que a Bigas Luna la jugada le sale redonda, sin la necesidad de apoyarse en grandes asesinatos (A pesar de que hay unos cuantos y concretamente uno de ellos deja huella), ni en grandes escenas de acción, ni en el susto fácil... Sino en la atmósfera y en el suspense bien trabajado, ese que consigue ponernos de los nervios y que estemos con el corazón en un puño. Lástima que no consiga mantener la atención toda la película y que haya una parte que se haga más pesada y densa, a pesar de que a rasgos generales "Angustia" es bastante entretenida. Y no es este el tipo de cine que yo suelo ver o que suele gustarme, soy mucho más básico (Un asesino, un grupo de adolescentes cachondo y una final girl corriendo aterrada por el bosque me hacen INMENSAMENTE feliz) sin embargo de vez en cuando agradezco ver propuestas diferentes y algo más atípicas; que se alejen del terror común. Y esta película consigue interesar de verdad gracias a una buena historia y a un guión inteligente y tramposo.

Hay que destacar en el apartado artístico a Michael Lerner interpretando al psicópata tontorrón y enfermizo dominado por su madre; soberbio en su personaje. La enana Chiqui de Gran Hermano actriz Zelda Rubinstein (conocida sobretodo por la trilogía "Poltergeist") es la que más méritos se lleva interpretando a una madre súper chunga, loquísima, retorcida y que da muy mal rollo. Y también quiero mencionar a la desconocida y casi inexperta actriz Talia Paul que logra transmitir toda la dulzura y pánico que sufre su personaje, haciendo que sintamos lástima y preocupación por ella. Definitivamente "Angustia" es una película a tener en cuenta, que al menos se merece un par de visionados y que reafirma que en España cuando queremos también sabemos hacer muy buen cine de género.


NOTA: 7/10


(Chiqui en "Supervivientes" maquinando maldades)



(Estos dos están peor que Norman Bates y su madre)




miércoles, 14 de mayo de 2014

YO SOY LA JUSTICIA 2 (Death Wish 2, 1982)



 

Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad...

 

Presentar a Charles Bronson me parece una pérdida de tiempo, es un actor de sobra conocido y sobre todo muy admirado por los ochenteros nostálgicos que al igual que yo supuran amor por las pelis de esta década. El Sr. Bronson entonces estaba en pleno auge y protagonizó numerosos thrillers de venganzas y ajustes de cuentas en los que repartía estopa entre traficantes, violadoras y calaña similar. Y precisamente de eso va "Yo soy la justicia 2", secuela de un título de 1974 llamado "El justiciero nocturno" y que es prácticamente más de lo mismo; ya que comparten protagonista principal y una trama casi calcada solo que cambiando Nueva York por la ciudad de Los Angeles. Dirigia por Michael Winner (realizador de la espeluznante LA CENTINELA), la película nos narra como el arquitecto Paul Kersey (Bronson, of course) rehace su vida en L.A. tras los altercados de Nueva York en los que su mujer fue asesinada por unos quinquis a los que él despachó posteriormente. Ahora sale con una atractiva locutora de radio y tiene a su hija internada en un psiquiátrico superando la traumática experiencia de la primera película. Un día, paseando con su hija y su novia tiene un encontronazo con unos traficantes de poca monta a los que se enfrenta. Estos tipos, gentuza de la peor calaña, deciden darle una lección presentándose en su casa para darle un susto. Tras violar y asesinar a la asistenta, los quinquis secuestran a la hija de Paul, quien accidentalmente muere durante el rapto. Así que él, ni corto ni perezoso, decide coge su pistola e impartir la justicia del "ojo por ojo y diente por diente" cargándose a los delicuentes y vengándose por haberle arruinado la vida.

"Yo soy la justicia 2" es una película sin trampa ni cartón, cuyo principal virtud quizás sea tambien su mayor defecto: lo tópica que resulta y la ausencia de sorpresas. La película se desarrolla en todo momento tal y como esperamos y tiene una trama en absoluto original y en la que se adivina siempre lo que va a ocurrir. Pero es tambien eso uno de sus puntos fuertes, lo honesta que resulta con los espectadores. Odio las películas pretenciosas y engañosas, me revientan muchisimo. Y afortunadamente esta no lo es, sino que da justo lo que promete y lo que el público espera ver por lo que también se agradece su previsibilidad. He de decir que a nivel personal me encanta este tipo de cine, con sus horteradas, sus excesos, su rollo vintage y esa estética de película Grindhouse barata donde todo se ve gratuito (desde los desnudos hasta la violencia). "Yo soy la justicia 2" no es una buena película desde un punto de vista objetivamente crítico: tiene actores bastante malos, diálogos estúpidos, situaciones de coña, una dirección pasada de moda... Vista hoy en día a más de uno puede darle risa de forma involuntaria. Pero si uno raspa sobre la superficie encontrará un producto la mar de disfrutable enfocado a un público "poco exigente" y que huye de otras producciones destinadas a gilipollas gafapastas eruditos. "Yo soy la justicia 2" es una película de entretenimiento, un producto de serie B con una fortísima estética ochentera que emocionará a los fans del cine retro. Me gustó mucho la imagen tan sórdida, sucia y vulgar que da la película sobre la soleada ciudad de Los Angeles; totalmente alejada de esa idea glamourosa que tenemos todos de Hollywood. Aquí L.A. aparece retratada como un sitio bastante peligroso, con altísimo índice de criminalidad y en el que la peor calaña campa a sus anchas. Haremos junto al protagonista un viaje a los bajos fondos de Los Angeles y le acompañaremos en su justa venganza personal contra los tipejos que han violado y matado a su hija. Y mira que no quiero hacer apología de nada pero... ¡Que coño! Olé los huevos de Paul Kersey, al fin y al cabo la justicia es una puta mierda y en este mundo casi parece que salen mejor parados los criminales que las víctimas. Porque un tipo limpie las calles de basura y escoria humana no pasa nada, con unos cuantos justicieros nocturnos cargándose delincuentes tendríamos un mundo mejor. Ya está dicho, que a gusto me he quedado.

En definitiva, "Yo soy la justicia 2" es un entretenido e intenso thriller de acción y venganzas: Bronson a pesar de sus limitaciones como actor y de su inexpresividad llena la pantalla con su sola presencia, hay bastantes desnudos gratuitos, tiroretos muy tensos y escenas de venganza emocionantes. Tiene un tufo Grindhouse que le hace ganar puntos, desprende la esencia de los clásicos del videoclub y quizás visionarla en formato VHS la haría aun más atractiva. Una película sencilla y directa, muy amena, con una B.S.O. ochentera 100%, unos malos malísimos que recibirán su justo merecido y todos los excesos propios del cine de serie B de esta época. No es una obra maestra ni de lejos, pero queda muy recomendada para fans de pelis como "Calles salvajes" y similares; incluyendo casi toda la filmografía del propio Charles Bronson.


NOTA: 7/10




(¡Chupa y mama, que se derrama!)

 (Bronson en su pleno esplendor)


(Quinquis ochenteros)



lunes, 12 de mayo de 2014

LA CENTINELA (The sentinel, 1977)




Cuando se abran las puertas del infierno...

 

En 1977, tras el éxito que habían tenido películas como "La semilla del diablo (1968)" o "El exorcista (1973)", el subgénero satanista estaba en auge y surgieron algunas películas más enfocadas a este estilo en el que sectas y adoradores del diablo eran protagonistas de historias escalofriantes. Así pues el director Michael Winner decidió adaptar la novela de Jeffrey Konvitz "La centinela" llevándola a la gran pantalla con un lujoso reparto de estrellas y nuevas caras destinadas a triunfar. En la película desfilan un montón de actores de Hollywood y toda una cantera de promesas que acabaron triunfando en los años posteriores así que podemos descubrir a gente como Chris Sarandon, Cristopher Walken, Jeff Goldblum, Ava Gardner, Arthur Kennedy, John Carradine, Beverly D'Angelo, Burgess Meredith y un largo etcétera que hará las delicias de los amantes del cine clásico. Aunque el papel femenino principal está interpretado por la desconocida actriz filipina Christina Raines, quien asume con mucha carisma y naturalidad su rol de protagonista. 

"La centinela" nos cuenta la historia de Alison Parker (Raines), una guapa modelo de Nueva York que decide alquiler un apartamento en un viejo y señorial edificil de Brooklyn. Al poco de instalarse conoce a sus nuevos vecinos, todos ellos bastante extraños e incluso algo siniestros y raritos. También comenzará a sufrir perturbadoras visiones de su padre muerto (Y con quien ella mantenía una tensa relación), pesadillas y hechos aterradores comienzan a sucederse a su alrededor. Solo el sacerdote ciego que habita en la última planta del edificio parece tener respuestas a lo que le pasa a la pobre Alison, pero ante su negativa de colaborar la joven tendrá que contar con la ayuda de su novio (Chris Sarandon) para averiguar porqué todo se ha vuelto tan enrarecido y peligroso en su vida. 

Ya aviso por adelantado que esta es una de mis películas favoritas de la década de los 70 por lo inquietante que resulta la propuesta. Y no es por desmerecer a otros títulos similares y mucho más famosos como los que mencioné antes, pero bajo mi punto de vista "La centinela" le pega mil patadas a cualquiera de ellos.  Es una verdadera lástima que muy pocos la conozcan y que siempre que se habla de terror psicológico de los 70 y de pelis satanistas la gente se olvide de ella, porque verdaderamente es un clasicazo y un título de culto digno de cualquier buena colección que se precie. La historia, a parte de ser atrapante y muy interesante, se desarrolla con bastante soltura siendo "La centinela" una pelicula que logra entretener durante su hora y media. Michael Winner hace una más que correcta labor de realización ofreciéndonos un montaje dinámico y además logrando imprimirle a la pantalla una atmósfera malsana muy adecuada con el tono sobrenatural de la película. A ello hay que añadirle una buena fotografía y una B.S.O. de esas de la época con la clásica música chirriante que te avisa de que algo malo va a suceder. El conjunto es realmente bastante bueno, ya que se trata de una película de calidad tanto en aspectos artísticos (un repartazo en estado de gracia) como en medios técnicos. Se nota que tuvieron un holgado presupuesto y que lo aprovecharon sobre todo en la escenografia y en conseguir que la película desprenda todo el mal rollo que debe dar por la historia que están contando. Una de las más famosas anécdotas de este film es que en la parte final, cuando se abren las puertas del infierno y sale toda una horda de criaturas repulsivas que atacan a la protagonista, usaron a personas reales con deformidades. Lo que vemos en pantalla no son actores maquillados y caracterizados como monstruos, sino gente real sin trampa ni cartón. Una escena angustiosa, sórdida y grotesca; amén de lo inquietante que resulta saber que todos esos "monstruos" son personas de verdad con malformaciones físicas. Sin querer revelar mucho más sobre la trama, pues conviene ver la película libre de spoilers; haré mención especial al momento en el que la protagonista investiga de madrugada los ruidos que vienen del piso de arriba. LOS PELOS COMO ESCARPIAS. Y es que huyendo del susto fácil o del abuso del gore y la violencia explicita, "La centinela" se apoya básicamente en una buena historia de intriga y misterio y en el enfoque psicológico que Michael Winner le da a su película. A medio camino entre "La semilla del diablo" o "Todos los colores de la oscuridad" del italiano Sergio Martino, solo que para mi gusto más perturbadora, más escalofriante y con grandes escenas de suspense que aprovechan muy bien los recursos de la trama; poniéndonos verdaderamente en tensión. Una pedazo de joya del terror setentero, bien rodada, hecha con buenas calidades técnicas, una historia sólida y con una protagonista que encarna a la perfección el papel de mujer atormentada. Reivindico "La centinela" como la gran muestra de terror satanista que es, apta para amantes del cine de género clásico y toda una grata sorpresa para aquellos que le den una oportunidad.


NOTA: 9/10


(Si tus vecinos son raritos ¡Múdate!)









B.S.O. DE TERROR VOL. V





¡Hola a todos amigos y lectores! Nueva entrega de este pequeño espacio musical, retro y terrorífico en el que repaso algunas de las grandes B.S.O. que nos ha brindado nuestro género cinematográfico favorito. Como siempre reitero que son elecciones personales, así que podéis estar de acuerdo o no pero procuro escoger aquellas B.S.O. que me gustan y que pienso que hicieron mucho beneficio al resultado final de la película a la que corresponden.


-EL EXORCISTA (1973)

B.S.O. de Mike Olfield: Película clásica y mítica sobre posesiones demoníacas que cuenta con una partitura totalmente reconocible y escuchada hasta la saciedad. Mike Olfield puso música a las imágenes con su "Tubular bells" dando muchísimo mal rollo y haciendo historia.





-SATANÁS, EL REFLEJO DEL MAL (1980)

B.S.O. de Tim Krog: A este tipo no le conozco de nada y me imagino que muchos de vosotros tampoco. Pero merece un puesto de honor por la B.S.O. de ese Grindhouse desacomplejado que es Satanás, el reflejo del mal. Melodías chirriantes, uso de sintetizadores y ritmos escalofriantes típicamente ochenteros.





-LA NIEBLA (1980)

B.S.O. de John Carpenter: El sello Carpenter es siempre sinónimo de calidad y en La niebla el director también ejerció de compositor logrando una de sus mejores partituras. Clásica, muy del gusto de la época y totalmente acorde con el espíritu y la atmósfera escalofriante y tenebrosa de la película. Una B.S.O. de altura e inolvidable para los fans del género de terror.


jueves, 8 de mayo de 2014

DEMENCIAL (Unhinged, 1982)




Aisladas por la tormenta

 

¿Recordáis cuando hace unos meses os hablé de las Video Nastys? Pues aunque en el repaso que hice en aquel artículo "Demencial" no estaba incluida, perfectamente podría haber aparecido entonces ya que es uno de los títulos que la Thatcher censuró en Gran Bretaña durante la década de los 80. Así que con estos datos que tenía en mi mano me imaginé que estaría ante una película perturbadora y sobre todo, con altas dosis de violencia explícita y mucho gore gratuito. Pero nada más lejos de la realidad, ya que si uno va buscando un peli potente en sangre se llevará una considerable decepción. Cierto es que existen dos versiones, una muy mutilada por la censura y otra "uncut" y sospecho que yo vi la que está recortada y suavizada ya que el nivel gore era medio-bajo. No obstante, a pesar de este detalle que me decepcionó un poco; logré disfrutar de la película. Aunque vaya por delante que ni de lejos es uno de mis slashers favoritos y le encontré varias pegas, pero iré por partes reseñando "Demencial".

La historia es, a priori, simple y llana: tres jóvenes amigas veinteañeras se disponen a pasar el fin de semana en un festival de música. Mientras atraviesan una zona boscosa y montañosa son sorprendidas por una fuerte tormenta y su coche se sale de la carretera. Al despertar descubren que están en una enorme y lujosa mansión en la que viven una anciana inválida y su agradable pero reservada hija solterona. Las dos mujeres acogen a las chicas y las invitan a pasar allí unos días hasta que terminen de recuperarse las leves heridas del accidente, ya que no disponen de teléfono para llamar a nadie y el pueblo más cercano está a pocos kilómetros atravesando el bosque. Las chicas aceptan, a pesar de lo extrañas que parecen sus anfitrionas pero cuando deciden al día siguiente ir en busca de un teléfono los asesinatos comiezan a sucederse. Ruidos extraños, alguien que las observa a través de agujeros de las paredes y... ¡Un misterio por resolver que esconden las dueñas de la casa!

"Demencial" es una película sencilla, barata, muy influenciada por la estética underground y de serie B que desprendían las peliculas de terror de mediados-finales de los 70 (Aunque se rodara en el 82 parece algo más antigua). Su punto flaco son los tiempos muertos y el exceso de diálogos y escenas de relleno que tiene, quizás por falta de imaginación del guionista o muy posiblemente por falta de presupuesto para contratar más actores e incluir un mayor número de asesinatos y escenas potentes de terror. Tiene un ritmo pausado, lento, muy del gusto de aquella época e imagino que insufrible para los más modernos y aquellos que estén acostumbrados a pelis rollo videoclip alucinógeno. Pero he de admitir que incluso para mi, que soy un nostálgico empedernido y un amante de lo viejo hubo ratos en los que la trama se me hizo algo pesada debido al ritmo tan irregular de "Demencial". Así que lo más impacientes ni os molestéis en darle una oportunidad porque no pasaréis de los primeros 35-40 minutos ya que la trama se desarrolla sin grandes efectos de pirotecnia y muy calmadamente. La película tiene dos grandes aciertos por los que merece la pena ser rescatada del olvido: uno de ellos es su atmósfera oscura, tremendamente inquietante y malrollista. El otro es su giro final, tan demencial como el título y sorprendente y perturbador. No se que tenían estas viejas películas pero muchas de ellas, hasta las peores y más cutres, poseían una atmósfera cojonuda y muy opresiva que realmente conseguía poner en tensión al personal. Y "Demencial" es el claro ejemplo de esto que digo: su fotografía (totalmente Grindhouse, añeja y retro) unida a una B.S.O. chirriante con melodías de piano que ponen los pelos de punta hacen que la película transmita la sensación de peligro, aislamiento y soledad en la que se ven envueltas las jóvenes chicas. Además, el hecho de usar casi como escenario único una enorme casona potencia ese aire claustrofóbico. No obstante se ve que es una película muy limitada, hecha con pocos medios, actores completamente desconocidos, sin presupuesto para mostrar nada espectacular ni meter efectos especiales... "Demencial" es un pseudo-slasher independiente de serie B que se apoya en el suspense y la intriga para captar la atención del espectador. Pero no deja de ser un proyecto de segunda que ni si quiera entretiene todo lo que debería. Tiene influencias y referencias de la majestuosa "Psicosis" (salvando mucho las distancias) y también de "Carrie"; con esa tensa relación entre madre dominante e hija sumisa. Y evidentemente aprovecha el tirón de los "Viernes 13" y similares, aunque con muchísima más modestia y dando protagonismo a la historia por encima de los asesinatos. Quizás con un par de crímenes más habría resultado una propuesta mejor, pero el nivel de violencia no es impresionable y las muertes son poquitas y algo ligeras. A medio camino entre el thriller de suspense, el slasher y las películas de misterio ambientadas en mansiones góticas con secretos; "Demencial" toca todos los palos sin terminar de encajar en ninguno aunque se reserva un par de ases en la manga.

En definitiva, un título típicamente ochentero, apto para coleccionistas, para amantes del cine retro y para aquellos que quieran disfrutar de una propuesta correcta pero que podria haber sido mucho mejor. Gran atmósfera, buen nivel de intriga y algunas escenas de terror bien resueltas (Amén de un final shockeante); pero muy floja en cuanto a gore y algo aburridilla en varios tramos por la parsimonia del director narrando la historia.


NOTA: 5/10





(Desnudos gratuitos)





miércoles, 7 de mayo de 2014

MAESTROS DEL TERROR: JOHN CARPENTER





John Howad Carpenter nació en Carthage (Nueva York, EE.UU.) el 16 de enero de 1948. A pesar de que no necesita presentación e imagino que todos los que aquí leéis habitualmente conocéis sobradamente la trayectoria de este prolífico director, haré un repaso a la filmografía del maestro John Carpenter.

Podríamos considerarle algo así como al "Juan Palomo del terror": Carpenter no solo dirige sino que habitualmente también escribe sus propios guiones y además compone la B.S.O. de sus películas. Comenzó en los 60 rodando cortos de bajísimo presupuesto, tal y como hacen muchos en sus inicios y fue en 1976 cuando rodó su primera gran película. "Asalto a la comisaría del distrito 13": un thriller  de suspense y acción que homenajeaba  al western "Río bravo". Dice Carpenter que el hecho de acabar siendo uno de los máximos exponentes del género de terror fue fruto de la casualidad, ya que él lo que quería era dirigir westerns; su género favorito. Pero al estar estas películas algo obsoletas y pasadas de moda en la época en la que él comenzó a hacer cine, se metió de lleno en el terror con tan buenos resultados que terminó siendo un referente y un director imprescindible de este género. En 1978 dirigió "Alguien me está espiando" y la que sería su película más famosa: "La noche de Halloween". Fue esta última la que le convirtió en el director de terror de moda gracias al arrollador éxito que cosechó con una barata película en la que un asesino enmascarado mata niñeras durante la noche de Halloween. En 1980 volvió a ponerse tras las cámaras para realizar "La niebla" en la que contó con actrices de la talla de Janet Leigh (asesinada en la célebre ducha de "Psicosis"), Jamie Lee Curtis (scream queen y protagonista de "La noche de Halloween") y con Adrianne Barbeau (su pareja sentimental en aquel momento y habitual rostro del cine de terror).



(Con 3 musas en un descanso de "La niebla")


En 1981 el director decide dar un giro a su carrera alejándose del terror más puro para aventurarse con un thriller futurista de acción y c/ficción post-apocalíptica. El experimento en cuestión fue "1997: Rescate en Nueva York", película que a pesar de no tener nada que ver con lo último que había hecho gozó de un notable éxito. Además fue su primer trabajo con el que posteriormente sería su actor fetiche, el rubiales Kurt Russell.  Un año después, en 1982 y nuevamente con Russell de protagonista, dirigió una de sus obras cumbre: "La cosa", remake de un clásico de los años 50 en que mezclaba la c/ficción alienígena con el terror más puro. Tras este nuevo acierto cinematográfico (no a nivel comercial ya que pasó por taquilla muy discretamente) dirigió en 1983 "Christine", basada en una novela de Stephen King y con un coche asesino como eje principal de la trama. Un título algo menor en su filmografía pero una pequeña joya de culto ochentera para nostálgicos a pesar de todo. Es en 1984 cuando Carpenter sorprende a propios y extraños al ponerse tras las cámaras para dirigir "Starman: el hombre de las estrellas", una película de corte romántico con toques de c/ficción que resultó ser bastante blandita y en la que Carpenter se alejaba por completo de sus fans más acérrimos. Nos vamos hasta 1986 para recibir su próximo proyecto: "Golpe en la pequeña China" (leer reseña AQUI), un divertimento alucinógeno que mezclaba diversos clichés y elementos del género fantástico. Protagonizada nuevamente por Kurt Russell, la película fue muy incomprendida en su momento y el público le dio la espalda. Sin embargo ha alcanzado el estatus de título de culto con el paso de los años resultando ser un título muy reivindicado por los fanáticos de los 80. En 1987 decide volver de lleno al terror con "El principe de las tinieblas", con la que sí logró convencer al público cosechando un correcto éxito taquillero gracias una perturbadora historia pseudo-satánica. Al año siguiente, en 1988, rueda su última película de género en esta grandiosa década que tan buen sabor de boca nos dejó a los amantes del género. Se trata de "Están vivos", una combinación de comedia de terror y peli de c/ficción con invasores alienigenas.






Al llegar a la década de los 90 la carrera del director comenzo a sufrir ciertos altibajos y a ser menos fructífera que en años pasados, ya que en 22 años solamente ha rodado siete películas y tres Tv Movies, acomodándose y retirándose poco a poco. Su primera incursión cinematográfica en los 90 fue con la irregular "Memorias de un hombre invisible" en 1992; una producción de la que en este blog ni merece la pena hablar. Al año siguiente, en 1993, participó en la película para televisión "Bolsa de cadáveres". Él y Tobe Hooper ("La matanza de Texas") se repartían los segmentos de esta antalogía de cortos de terror. En 1994 remontó a lo grande con la que es una de sus películas más curiosas, perturbadoras y una de las grandes favoritas de todos sus fans: "En la boca del miedo". Aprovechando su éxito y su buena racha, Carpenter dirigió en 1995 "El pueblo de los malditos". Se trata de un remake de una vieja película de 1960 sobre un grupo de peligrosos niños con el pelo rubio platino sembrando el terror en un pueblecito. No es de sus obras maestras pero sí una buena muestra de su talento y un pequeño clásico noventero. En 1996 se decidió a dirigir la secuela de una de sus grandes glorias ochenteras y realizó "2013: Rescate en L.A.", nuevamente protagonizada por Kurt Russell pero esta vez sin el respaldo que tuvo la primera película. Tan solo un par de años después, en 1998, volvió al terror con una interesante película de chupasangres con cierto aire de western llamada "Vampiros de John Carpenter". Gracias a su buen funcionamiento en taquilla, el director pasó al nuevo milenio saboreando el éxito y en 2001 volvió a dirigir decidiéndose por una de sus películas más polémicas: "Fantasmas de Marte". Amada por algunos, odiada por muchos; un título que no dejó indiferente a sus seguidores y es que la combinación de thriller futurista con toques de terror clásico fue algo difícil de digerir. No fue hasta cuatro años más tarde, en 2005, que el director volvió a ponerse tras las cámaras. Lo hizo para la serie de TV "Masters of horrors", dirigiendo una de las películas independientes que la conforman: "Cigarrette burns". Debido a la buena aceptación que tuvo este proyecto en 2006 repitió en la segunda temporada realizando "Pro-life". Tras estas experiencias tan positivas en la televisión, se decidió a hacer una película cinematográfica; la última hasta ahora en su filmografía. Fue en 2010 y el título en cuestión es "Encerrada", sobre fantasmas y psiquiátricos extraños; un proyecto que no tuvo el éxito ni la recepción esperada. Y quizás debido a que su carrera ha sufrido un considerable bajón tanto en crítica como en público, el director permanece desde entonces apartado de los platós de cine y sin proyectos a la vista. No obstante y a pesar de algunos descalabros, es innegable el talentazo del Señor Carpenter: un hombre que se hizo una carrera a su medida produciendo, escribiendo y componiendo la música de casi todas sus películas. Un auténtico Maestro del Terror que ha creado escuela, ha servido de inspiración a otros talentos más nuevos y que nos ha dejado, hasta la fecha; un buen puñado de títulos de género fantástico que son ya pieza de culto para los admiradores del cine de horror.





(Dirigiendo a Amber Heard en "Encerrada")


FRASES CÉLEBRES:

 Yo no quiero ser parte de la demografía. Quiero ser un individuo. Me pongo cada una de mis películas como una insignia de orgullo. Es por eso que aprecio todas mis malas críticas. Si los críticos empiezan a gustarle mis películas, entonces estoy en serios problemas.

 Nunca me metí en este negocio, en el cine, hacer películas de terror. Llegaron a mi puerta y me dieron encasillado. Que estaba bien, me gusta, pero me metí en este negocio para hacer los westerns. Y el tipo de western que solía ver, murió. Así que eso no funcionó.



martes, 6 de mayo de 2014

VISIONES: 13 AÑOS DESPUÉS (Bad dreams, 1988)




Paz, amor... ¡Y suicidios en grupo!

 

Durante la década de los 70, especialmente en Estados Unidos, existieron múltiples de grupos y sectas hippies. Las había de todo tipo, con toda una gran variedad de creencias y cultos; algunas más inofensivas y otras de ellas bastante peligrosas y con tendencia a los suicidios en masa. Y es este el punto de partida de esta propuesta ochentera sobre la que voy a hablaros hoy: "Visiones, 13 años después". La película, dirigida por el irregular Andrew Fleming (realizador en los 90 de "Jóvenes y brujas"), comienza en 1975 relatándonos como un grupo que pertenece a una secta deciden quemarse vivos inducidos por su líder. Durante el incendio de la casa en la que conviven una niña adolescente consigue escapar de las llamas y queda en estado de coma durante trece años. Cuando despierta es una guapa veinteañera que está a finales de los 80 recluida en un hospital psiquiátrico. La chica tendrá que acudir a terapia con otro grupo de pacientes para asimilar su traumática experiencia y recomponer su vida. Sin embargo, comienza a sufrir unas fuertes alucinaciones en las que aparece el líder de la secta; quien vuelve en su busca por haber sido ella la única en escapar con vida. Y a su vez, mientras la pobre chica es atormentada por estas pesadillas (¿O no son pesadillas?), sus compañeros de terapia empiezan a morir aparentemente suicidándose de las formas más horribles. La chica, ayudada por un joven y apuesto psiquiatra tendrá que averiguar que ocurre realmente y si de verdad el líder de la secta ha vuelto desde El Más Allá para llevársela con él.

"Visiones: 13 años después" es una de tantas producciones de terror de segundo nivel que poblaron las carteleras (Y sobre todo los videoclubs) durante la década de los 80. Una de esas producciones simpáticas y vistosas de las que ya solo unos pocos se acuerdan pero que merece la pena reivindicar. No es una película especialmente buena pero tampoco es un título que deba estar en el ostracismo cogiendo polvo ya que se trata de una distraída propuesta con algunos aciertos bastante destacables. Una de las cosas que más valoro cuando veo una película es su capacidad de entretenimiento. Para mi es básico y fundamental que una peli sea entretenida y en este caso "Visiones: 13 años después" cumple con su cometido sobradamente. Se me hizo interesante y muy amena desde el comienzo y a pesar de flaquear un poco en su última media hora puedo decir que me gustó bastante. La combinación de terror psicológico y misterio que hace el director favorecen al conjunto final de la película, la cual navega entre distintos subgéneros ofreciendo un poco de aqui y un poco de allá. Quizás la atmósfera del psiquiátrico no está todo lo bien aprovechada que debería, creo que podrían haber jugado muchísimo más con este escenario y con el hecho de que la protagonista esté internada en un centro mental. En ese aspecto la película cojea ya que no posee una atmósfera tan opresiva o malrollista como debería, algo que la habría beneficiado notablemente. Sin embargo las escenas oníricas y las "visiones" de la chica si están muy bien planteadas y consiguen meternos de lleno en sus alucinaciones, logrando el director imprimir su paranoia y que se refleje en pantalla con gran naturalidad. A esto ayuda la fragilidad y dulzura que transmite la protagonista, Jennifer Rubin, quien sin ser una gran actriz hace un más que correcto papel. Rubin venía de las pasarelas y esta era su segunda película, siendo la primera "Pesadilla en Elm Street 3: los guerreros del sueño"; curiosamente una película con la que "Visiones: 13 años después" tiene bastantes puntos en común. Para empezar porque las pesadillas son el eje principal del argumento. Seguidamente porque el lider de la secta que perturba a la protagonista murió quemado y al igual que Freddy Kruger se le aparece churrascadito. Además todo transcurre en un psiquiátrico con un grupo de personas con problemas en los papeles principales que van muriendo uno a uno, justo igual que en la tercera parte de "Pesadilla en Elm Street". Salvando las distancias y a pesar de que esta producción sale mal parada si nos ponemos a comparar; hay que admitir que siendo una pequeña película hecha en la última hornada del terror ochentero mantiene cierto nivel y sobre todo logra entretener y resultar interesante por si misma. Si hay algo que puede achacársele es su abrupta y desaprovechada resolución final. A pesar del tenso clímax en la azotea del hospital, todo termina como muy de repente; no logrando la efectividad que se podría haber conseguido. Sin embargo el conjunto es bastante positivo: las escenas de alucinaciones y los ataques de pánico que sufre Jennifer Rubin están filmados con buen pulso e incluso el director se permite derrochar algo de sangre en algunas de las muertes de los pacientes. "Visiones: 13 años después" es una película que no destaca por su originalidad pero la extraña combinación de slasher, intriga de sobremesa y thriller paranoide la hacen lo suficientemente distraída como para disfrutar con ella si uno se libera de prejuicios y altas expectativas.

En un papel secundario, interpretando al maquiavélico líder de la secta, se encuentra el actor Richard Lynch; un habitual de este género y que se desenvuelve a la perfección en el papel de villano. Una película con una correcta factura técnica, actores no especialmente grandiosos pero si solventes en sus personajes, un ritmo ameno y entretenido, algunas escenas de suspense y terror bien rodadas y ese toque ochentero que le da a la peli un sello nostálgico que hace que la veamos con mejores ojos.


NOTA: 7/10


(La preciosa Jennifer Rubin, a punto de alucinar)

(Richard Lynch sin maquillaje tambien acojona bastante)