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lunes, 22 de julio de 2013

CUT AND RUN (Inferno in diretta, 1985)


 

Aventuras mortales en la salvaje jungla colombiana

 

Corría el año 1980 cuando el italiano Ruggero Deodato escandalizó al mundo entero con su película "Holocausto caníbal", todo un hito del cine censurado y prohibido en la historia del Séptimo Arte y uno de los títulos más polémicos que se hayan rodado nunca. Tras este éxito rotundo de Deodato muchos avispados directores se apresuraron a rodar violentas películas de aventuras con turistas blancos perdidos en la selva y siendo merendados por tribus indígenas. Aquel subgénero se puso muy de moda y sobre todo los italianos ofrecieron varios ejemplos de cine de canibalismo en la salvaje jungla. Hoy toca hablar de una película influenciada por ese estilo y dirigida nuevamente por Deodato, ofreciendo una interesante producción más cercana al género de aventuras que al terror pero con una fuerte carga de violencia y suspense. "Cut and run" es un thriller de gran estética ochentera que entremezcla jungla e indígenas con una trama de narcotráfico en un entretenido y explosivo cóctel italoamericano del que os voy a contar muchas cosas en esta reseña.

El argumento narra como una ambiciosa reportera (Lisa Blount, actriz común en el fantástico de los 80) y un compañero periodista investigan una serie de sangrientas muertes que parecen ser ajustes de cuentas relacionados con temas de droga. Estos asesinatos de traficantes les proporcionan una pista que les conduce hasta una aldea de la selva colombiana en la que un ex militar ha formado una violenta secta que les llevará a vivir una serie de emocionantes y peligrosas aventuras en la jungla."Cut and run" es un divertimento puramente ochentero con gran influencia del cine de caníbales pero alejado de esta temática (Hay indígenas, hay violencia amazónica pero no hay canibalismo) y con un tremendo ramalazo del subgénero exploit: sexo, violencia, acción, suspense y sangre combinados en una cóctelera con estética serie B.

La película es una joya de la época, el típico título que todo coleccionista del género de horror/aventuras quiere tener en su videoteca particular; sobre todo si uno es fan del cine de los 80. A nivel técnico la peli cumple de sobra: una B.S.O.  correcta, no destacable, pero si adecuada para el tipo de cine que es. La fotografía genial, muy buenos planos de la selva y una escenografía buenísima que te ayudan a ambientarte y a "entrar" de lleno en la película gracias a sus impresionantes escenarios naturales. Las interpretaciones varian de las medianamente decentes a las pésimas y bochornosas porque hay de todo. Entre los actores protagonistas nos encontramos con Willie Aames, Karen Black, Michael Berryman o Richard Lynch entre otros; todas caras conocidas en la década y en el cine de terror o de serie B. Un acierto tremendo de esta película que me gustaría destacar es la historia: te atrapa. LITERALMENTE.
O al menos eso sucedió conmigo, vi esta peli con ciertas reservas y sin saber muy bien que esperar y lo que recibí a cambio fue un verdadero espectáculo de entretenimiento. Porque no, en esta película no hay grandes actuaciones ni una dirección soberbia o unos diálogos brillantes. Esto es cine exploit de calidad; no tanto por sus grandes medios como por sus buenas intenciones o la soltura de Deodato para manejar el presupuesto y hacer que la historia funcione. Porque la película realmente no da tregua al espectador y continuamente están sucediendo cosas, entrelazándose historias secundarias que el director termina uniendo a lo largo del metraje dando sentido a todo y ofreciéndonos una película que es pura diversión. No puedo decir que estemos ante una verdadera película de terror porque eso sería mentir por mi parte, lo que sí se trata es de una película de horror. Porque horroriza averiguar de lo que son capaces algunos seres humanos o la violencia con la actúan, pareciendo despojados de todo tipo de sentimientos o empatía. "Cut and run" mezcla "Holocausto caníbal" con las pelis de "Indiana Jones" y los thrillers de narcotráfico con violentas venganzas y ajustes de cuentas. Es una combinación de todo esto, pasado por el personal filtro del autor italiano, quien filma una película realmente interesante. Cierto es que el tema de la secta queda algo desaprovechado y Deodato, de haber sabido jugar mejor sus cartas podría haberle sacado más jugo a la historia; realizando una película redonda. Pero en general estamos ante un film bien valorado, del que pueden decirse muchas cosas positivas. A mi personalmente me encanta todo lo que acontece en la jungla desde que llegan los protagonistas hasta su intenso final. Verdaderamente la tensión, el miedo y la sensación de peligro que produce la aldea indigena traspasa la pantalla y contagia al espectador. Deodato aprovecha muy bien la atmósfera amazónica y demuestra que es un maestro a la hora de convertir el escenario en un protagonista más, tan importante en la historia como los personajes de carne y hueso.

No hay mucho más que pueda decir sobre la película sin destriparla por completo, así que será mejor que aquellos que aun no la habéis visto le deis una oportunidad y le echéis un vistazo. Yo desde que la vi la tengo entre mis pelis de aventuras favoritas, porque realmente se me hizo muy entretenida y distraída. Evidentemente esto no es cine de primer nivel así que no esperéis un gran despliegue de medios. Estamos ante una producción de serie B que ofrece violaciones y salvajes muertes, escenas de acción emocionantes, suspense, tensión y aventuras. Ni más ni menos, cine ochentero del que ya no se hace pero que dos décadas después sigue siendo inolvidable y totalmente reivindicable.


NOTA: 7/10




(Con esta cara siempre hago "del feo")









jueves, 4 de julio de 2013

CALLES SALVAJES (Savage streets, 1984)

 

 

Linda Blair jugando a ser Charles Bronson

Hoy aparcamos el terror a un lado para hablar de una joya ochentera del cine de venganzas y ajustes de cuentas. Un título mítico del subgénero exploitation (Quienes no sepáis lo que es esto podéis averiguarlo aquí http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_explotaci%C3%B3n), muchísimo más Grindhouse que el proyecto que hicieron Tarantino y Robert Rodríguez hace unos años con ese nombre. Hoy vengo hablaros de "Calles salvajes", una de esas pelis típicamente ochenteras destinadas a las estanterías de videoclubs en la era VHS, cuando el cine era muy rentable y la gente se gastaba los cuartos cada fin de semana en alquilarse dos o tres vídeos que fueran diversión pura y dura más allá de su calidad cinematográfica. Porque admitamoslo, "Calles salvajes" es una mala película y nadie puede negar lo evidente pero es tan jodidamente entretenida y pasada de rosca que merece la pena echarle un par de vistazos de vez en cuando.

La trama nos situa a mediados de los 80 (¡Gloriosa década!) en un instituto donde un grupo de jovencitas rebeldes y muy chonis lideran la escuela con sus gamberradas. La cabecilla del grupo es la sinpar Linda Blair, AKA "La niña del Exorcista" que ya ha crecido y es una actriz tan pésima como pechugona. El tema está en que Linda y las canis poligoneras de sus amigas tienen un altercado con un grupo de macarras barriobajeros, un grupo masculino con el que se enfrentan y a los que dejan en ridículo. Así que estos tipos deciden darles una lección y van hasta el instituto donde estudian las chicas y violan en grupo a la hermana pequeña de Linda, una adolescente sordomuda interpretada por una primeriza Linnea Quigley haciendo un rol muy diferente a los que la dieron popularidad. A raíz de esto surge entre las bandas una auténtica guerra de canis que llevará a Linda a organizar una sangrienta venganza y a tomarse la justicia por su cuenta, decidida a ponerles los puntos sobre la íes a los tipos que arruinaron la vida de su hermana y asesinaron a su mejor amiga. ¿Os suena el argumento? Segurísimo que si porque Hollywood ha usado esta misma excusa o alguna similar para construir el 90% de la carrera de Charles Bronson o para rodar otras películas sobre venganzas (Kill: Bill, La extraña que hay en ti y un largo etcétera).

Una de las cosas que más me gustan de esta película y que quiero resaltar es su estética 100% ochentera: los diálogos, la actitud de los personajes, la música, los atuendos y el estilo de los protagonistas e incluso la forma de estar filmada son inconfundibles y no dejan lugar a duda."Calles salvajes" es un perfecto ejemplo de cine de los 80 y eso me hace amar esta peli por encima de todos sus defectos. Evidentemente puedo resaltar varios puntos negativos. Uno de ellos son las pobres interpretaciones del reparto, que hacen verdaderos homenajes a la anti naturalidad y la exageración un plano detrás de otro. Empezando por Linda Blair, cuya actuación es de Razzie. Además, tratándose de una producción de serie B en el apartado técnico se notan muchas carencias, como por ejemplo la falta de personalidad del director que brinda una gran cinta de entretenimiento pero cuya calidad es muy limitada y el sello propio inexistente. Y los diálogos de los protagonistas... ¡Son de traca! Hay frases estúpidas y conversaciones que nos harán sonrojarnos. Pero a pesar de todos estos defectos, totalmente perdonables teniendo en cuenta que esto es una barata peli de acción ochentera, la película tiene un encanto especial que engancha al espectador desde su inicio. Porque "Calles salvajes" no se anda por las ramas y desde el minuto 1 poner las cartas sobre la mesa para no engañar a nadie. Esto es un thriller de acción, suspense y violencia de serie B. No hay más. Es pura exploitation y como tal conlleva que repita unos patrones característicos de este subgénero: hay peleas callejeras, hay personajes de clase baja y verdaderos quinquis en los papeles principales, una cruda y brutal venganza por parte de la protagonista, bastantes desnudos femeninos totalmente gratuitos e innecesarios pero que aprovechan la mínima para poner al personal en tetas, hay música pop ultra mega ochentera, hay abundantes dosis de violencia (la escena de la violación a la chica sordomuda es muy triste y desagradable) y toda la extravagancia y horterismo típico de estas producciones.
La película tiene un excente ritmo, se deja ver con muchísima facilidad y su casi hora y media pasa volando gracias a la capacidad del director de contar la historia con soltura y emoción. Pero uno debe entrar en su juego y querer entrar en él, porque no todos aguantan una peli con Linda Blair en plan tia buenorra sexy y vengativa impartiendo la justicia a golpe de ballesta jajajaja

No obstante os animo a verla si aún no lo habéis hecho. Es puro cine de diversión típicamente ochentero, sin pretensiones de ningún tipo más que hacernos pasar un rato distraido. Si os gusta el cine de Bronson o las pelis de venganzas debéis darle una oportunidad porque estoy seguro que no os defraudará.

NOTA: 7/10



(Soy mega chunga tia ¿vale?)





(Escena innecesaria de las tetas de Linda)


(Bukkake)




jueves, 20 de junio de 2013

SLUMBER PARTY MASSACRE: La trilogia al desnudo






Con la moda del cine slasher iniciada primero por “Halloween” y asentada después por “Viernes 13” surgieron decenas de películas más o menos similares. Algunas realmente buenas, otras del montón y otras bastante flojas y cutres. La mayoría de ellas eran películas independientes que nunca conocieron una secuela pero hubo casos excepcionales como el que voy a contaros hoy.

“Slumber party massacre” es una trilogía de slasher pseudo erótico que se inició en 1982 y que finalizó en 1990 con una tercera parte que a pesar de ser ya noventera encaja perfectamente con el estilo y el espíritu de los 80. Además, que si se estrenó en 1990 es muy probable que se rodara en el 89 por lo que me referiré siempre a esta saga como una trilogía de terror 100% ochentera.
Todas las películas, las tres, son muy parecidas y tienen elementos comunes y característicos que las diferencian de otros títulos: todos los personajes principales están interpretados por chicas jóvenes, atractivas y con facilidad para quedarse en cueros. Además, el asesino (cada vez uno diferente) suele usar como arma principal un taladro y la acción transcurre durante una fiesta pijama femenina.

Para empezar vamos a ser francos: NO son buenas películas. Ahora bien, resultan la mar de entretenidas, vistosas y divertidas. Porque además de terror y desnudos tienen un toque ligeramente cómico y gamberro (Sobre todo la segunda, la más extravagante y rocambolesca de todas ellas). Hay que destacar un punto particular de “Slumber party massacre” y es que estas películas están vistas desde un punto de vista femenino y se ha hablado siempre de ellas como “terror feminista”. Todas están dirigidas por mujeres, con guiones escritos por mujeres y protagonizadas por mujeres. En las películas representan la imagen femenina a través de chicas guapas, con buen cuerpo, desinhibidas, algunas de ellas bastante lanzadas con los hombres, que son víctimas de un sádico asesino pero que también se enfrentan a él y resuelven la situación por si mismas. De hecho en la trilogía los personajes masculinos (los novios de las chicas) siempre mueren asesinados y son ellas mismas quienes deben salvarse solas. Estas pequeñas diferencias con otros slashers del momento y el hecho de ser películas de serie B, que tuvieron más éxito en el mercado doméstico que en las salas de cine hicieron de “Slumber party massacre” una trilogía muy específica que con el paso de los años ha ido ganándose el título de culto. Objetivamente son películas con buen potencial que podrían haber dado más de sí, pero hay que tener en cuenta que las limitaciones de presupuesto  hacen que en el apartado técnico ninguna destaque ni sobresalga. Además la mayoría de “actrices” que interpretaban los personajes protagonistas venían de las páginas de Playboy, de hacer películas baratas e independientes o directamente del género porno. Así que talento dramático tampoco es que vayamos a encontrar mucho. Sin embargo es una trilogía simpática, totalmente recomendable para los muy fans del subgénero slasher, para los amantes de la serie B y para coleccionistas ochenteros. Si crees que estás en alguno (o en todos) de estos grupos deberías darle una oportunidad porque seguramente pasarás una sesión bastante amena y distraída con estas películas. Hay bastantes muertes, mucho cachondeo, tías en lencería, algunos toques gore y todos los clichés típicos del cine slasher cumplidos a rajatabla.

THE SLUMBER PARTY MASSACRE (1982)




La más seria y convencional de todas. Cuenta con la scream queen Brinke Stevens en uno de sus primeros papeles y en comparación con “Viernes 13” puede resultar bastante floja pero a nivel general es un slasher decente y entretenido. Toda la parte final, los últimos 40 minutos aproximadamente están francamente bien y tienen todo lo que debe haber en un buen slasher: asesinatos por doquier y muchas tías gritando y peleando contra el killer.



THE SLUMBER PARTY MASSACRE 2 (1987)


La más divertida: ahora el asesino es un rockero que parece John Travolta en “Grease” y tiene una guitarra-taladro eléctrico (WTF?!!). A veces está muy pasada de rosca pero tiene algunos momentos gore muy buenos, hay varias muertes chulas y contó con dos scream queens que venían directas de morir a manos de Jason en la saga “Viernes 13”: Heidi Kozak y Juliette Cummins. 



THE SLUMBER PARTY MASSACRE 3 (1990)



Para mi gusto la más floja de las tres porque tarda un poco en animarse la cosa. El asesino es ahora un pijoteras rubio con pintas de afiliado a las Nuevas Generaciones del PP y que no recuerdo porquecoño mataba. La última media hora está emocionante pero tiene muertes menos potentes que las demás y le cuesta un poco arrancar. Un slasher del montón, que se desliga de la historia de las dos primeras películas y que viene a ser una secuela independiente, aunque respeta las características y clichés de las otras dos. Entretenida sin más, para ver y olvidar.


martes, 4 de junio de 2013

HUMANOIDES DEL ABISMO (Humanoids from the deep, 1980)

 

 

 

Los cachondos hombres peces


La película que hoy os cuento es uno de esos viejos clásicos de principios de los 80 ya olvidados pero de los que unos pocos frikis aún nos acordamos jajaja
Hoy no os vengo hablar de un slasher, sino de una genial peli de monstruos que es puro espectáculo y que tiene un extravagante argumento que hoy en día no funcionaría comercialmente pero que hace 30 años, en los gloriosos 80’s donde todo era posible, sirvió de excusa para hacer HUMANOIDES DEL ABISMO.

La historia nos lleva hasta una pequeña, idílica y tranquila ciudad costera de pescadores tan típicamente americana como la Whopper con queso. Un buen día comienzan a suceder cosas extrañas, como por ejemplo que los perros del pueblo aparecen muertos y descuartizados y a partir de este hecho los horrores van en aumento. Bañistas asesinados y chicas desaparecidas ¿Qué o quien está detrás de estos atroces actos? ¡Pues ni más ni menos que unos especimenes mutantes que vienen de debajo del mar!
Los bichos son unos hombres-peces que vienen a ser el resultado de unos salmones mutados genéticamente por error. Y no sólo son violentos y tienen un fuerte instinto asesino, sino que además son todos machos y para poder perpetuar su especie… ¡Se dedican a violar a las jovencitas del pueblo! Tal y como lo leéis, las capturan y se las llevan a sus guaridas para hacer con ellas muchas guarreridas españolas y dejarlas embarazadas. Es entonces cuando el grupo de humanos protagonistas, encabezados por el actor Doug McClure (rey indiscutible de la caspa, la serie B y las producciones fantásticas de segunda fila) deciden buscar una solución antes de que los humanoides se carguen a todos los hombres del pueblo para cepillarse a sus mujeres. Con este argumento tan rocambolesco que mezcla la película de “La mujer y el monstruo” con “Piraña” y “Tiburón” el incombustible Roger Corman y su productora de cine de terror barato nos brindaron esta magnífica película de terror. Porque si, a pesar del argumento Humanoides del abismo es una película que me encanta y me parece buena. Bastante más buena que toda la filmografía completa de Woody Allen, o al menos muchísimo más emocionante y entretenida.

La película ofrece exactamente todo lo que uno puede esperar de una historia así y más teniendo en cuenta que quien puso la pasta fue Roger Corman: hay desnudos varios de jovencitas de buen ver, acción y explosiones, sustos y sobresaltos, actores disfrazados de monstruos con un traje comprado en el Bazar Chino Nuevo Imperio y gore y muertes disparatadas. Es decir, estamos ante una película que es comercialmente muy buena pero técnicamente una patata. Las actuaciones varían de lo medianamente correcto a lo sobreactuado y bochornoso. No hay una B.S.O. destacable, ni unos planos o encuadres que dejen a un buen cinéfilo boquiabierto y la mayoría de los diálogos son de coña. Sin embargo como cine palomitero cuya intención principal es entretener al espectador la película cumple de sobra.

Tiene un par de altibajos en la narración pero por lo general se hace muy amena y distraída, hay algunas muertes bastantes chulas y sangrientas, vemos muchas apariciones de los monstruitos especimenes, vemos a chicas en apuros, hay suspense y tensión… ¡Y la parte final es sencillamente una pasada! Todo lo que acontece durante la feria del pueblo es puro delirio y diversión, algo así como la masacre final en el lago del remake de Piraña pero en versión ochentera y más cafre y pasada de rosca. Personalmente es una película que recomendaría sin dudar a aquellos que busquen un rato de diversión y que quieren verse un clásico no muy conocido pero que merezca la pena. Bajo mi punto de vista es una genial monster movie, una peli a la que aún no se le ha hecho justicia pero que cumple su cometido con creces. Es serie B ochentera, es cine de entretenimiento, para ver con amigos echándote unas risas y para disfrutar con nostalgia. Un título que en su día fue carne de videoclub y que como mejor debe verse es con una Coca-Cola gigante, un buen cuenco de palomitas y muchas ganas de pasar un divertido rato lleno de gore, erotismo, acción y comedia involuntaria.


NOTA: 8/10













sábado, 1 de junio de 2013

NOCHE INFERNAL (Hell Night, 1981)








La “niña del exorcista” emulando a Jamie Lee Curtis


Nuevamente os hablo de un slasher hecho a principios de los 80, cuando surgió el boom de éste tipo de películas y todo el mundo quiso subirse al carro y explotar el filón. Noche infernal no es uno de los mejores, sino que se encuentra en ese punto medio de slasher del montón sólo apto para coleccionistas y muy fans de Linda Blair (eternamente recordada por su papel de niña poseída en El exorcista).

La película nos narra como en una enorme mansión gótica doce años atrás el padre de familia asesinó brutalmente a su esposa e hijos, aunque cuenta la leyenda que uno de ellos sobrevivió y vive escondido en los pasadizos secretos de la casa. Es entonces cuando los cuatro aspirantes a miembro de una hermandad típicamente norteamericana (dos chicos y dos chicas) deben pasar una noche en la vieja mansión como prueba de iniciación para ingresar en la hermandad. Además, para darle más morbo al asunto todo se desarrolla durante la noche de Halloween y los chicos van disfrazados con traje de época. Y claro, el espectáculo está servido, porque evidentemente el hijo sobrevivió a la masacre familiar y es ahora un mastodonte 4x4 con un sobre desarrollado instinto homicida. 

La película podría dividirse claramente en dos partes. En la primera asistimos medio indiferentes a la fiesta de los chicos, a sus ligoteos, a su exploración de la vieja y tétrica casa en la que deben pasar la noche y hay muchos minutos de relleno con diálogos que no van a ninguna parte y que sólo sirven para evidenciar las mediocres actuaciones del reparto. Sin embargo, a mitad de metraje la cosa empieza a ponerse más interesante; justo cuando el maníaco hace acto de presencia y comienza la carnicería. La ambientación de la película ayuda a crear una sensación de claustrofobia y tensión, con esa gigantesca casa victoriana como escenario principal llena de habitaciones con telarañas y muebles cubiertos con sábanas blancas. Pero lamentablemente la historia no está todo lo bien aprovechada que debería y en cierto modo uno siempre está esperando a que pase algo más, a que el director pierda la olla y nos ofrezca slasher en vena. Y ese momento no termina de llegar. Porque si, esto es un slasher en toda regla surgido a la sombra de “Halloween” y “Viernes 13”, pero a diferencia de éstos dos clásicos “Noche infernal” no está a la altura y se queda en un título más de la época. He de decir a su favor que los últimos 20 minutos son bastante buenos y es durante ese ratito cuando se eleva el nivel de suspense y tensión, ofreciéndonos emocionantes escenas de terror que harán las delicias de los que amamos este cine. Sin embargo hay unos 35 o 40 minutos iniciales bastante aburridos que provocarán que los espectadores menos pacientes deseen apagar la TV y ver otra película. Por tanto, incluso recomendaría verla a partir de los tres cuartos de hora y así disfrutar directamente de la parte más divertida y aterradora de la peli; cuando empieza a morir gente y los protas se ven inmersos en una lucha por la supervivencia enfrentándose al psicópata.
En el rol femenino principal tenemos a una veinteañera Linda Blair, gorda como un tejón preñado un pelín rellenita y bastante pechugona haciendo el papel de heroína en un personaje que a Jamie Lee Curtis (bendita seas) le habría sentado como un guante. Linda está bien, a ratos sobre actuada y nada creíble (algo habitual en ella) pero su interpretación mejora bastante en las escenas de terror; donde parece desenvolverse con naturalidad y demuestra ser una digna reina del grito y final girl. El papel masculino principal fue interpretado por Peter Barton, conocido en el género por haber salido también en la saga “Viernes 13” y el resto de intérpretes son tan famosos como mi tía Cloti la del pueblo.

Resumiendo, un slasher del montón: con una primera parte algo lenta y tediosa y un desarrollo final bastante mejor (las escenas en los pasadizos y en el laberinto del jardín molan bastante), una ambientación lograda que a veces provoca bastante tensión en las escenas de horror, asesinatos lights y poco imaginativos (los crímenes de la peli son flojitos) y mucho encanto típicamente ochentero. Como dije al principio, película recomendable para muy fans del slasher clásico, para coleccionistas y para admiradores acérrimos de Linda Blair. Espero que en Hollywood se animen a hacerle un remake decente, porque la historia y la atmósfera gótica y barroca que desprende la mansión dan muchísimo juego para un slasher potente. Así que Rob Zombie, si me estás leyendo, haz el favor de animarte a hacer una versión personal de ésta película porque segurísimo que saldría un título tremendo del que ya soy fan imaginándolo en mi mente jajaja

NOTA: 7/10










 (Linda haciendo la gata y huyendo del killer por los tejados)

(Mirad que tetas tan gordas tengo)

miércoles, 29 de mayo de 2013

EL ASESINO DE ROSEMARY (The prowler, 1981)





El perfecto ejemplo del slasher ochentero


¡Hola amigos! Estamos en 1981, en pleno nacimiento y auge del cine slasher y la siguiente crítica habla sobre uno de los más arquetípicos de la época. No es una película muy conocida excepto para los amantes de éste tipo de cine, pero THE PROWLER (usaré su título original, no me gusta el que le dieron en España) es uno de los films que asentaron las bases de lo que sería el cine slasher.

La película, vista a día de hoy, no ofrece nada nuevo ni sorprendente y para muchos será una más del montón. Sin embargo hay que remontarse a su época y valorarla como un producto que tiene ya 32 años (vamos, que es añeja como un buen whisky) y que ha aguantado con bastante decencia el paso del tiempo. 

Se trata de la clásica historia que comienza con un doble asesinato durante un baile de graduación que deja en shock a una pequeña ciudad costera. Muchos años después y con la identidad del asesino siendo aún un misterio, un grupo de chicas y sus novios deciden organizar un baile por todo lo alto donde estarán todos los jóvenes del pueblo dispuestos a beberse hasta el agua de los floreros y a ponerse tibios a porros y sexo. Sobra decir que después de los crímenes el baile quedó suspendido y esta es la primera vez en tres décadas que vuelve a celebrarse (éste argumento se usó de forma similar en “San Valentín sangriento”, la cual comentaré en pocas semanas). Y como no podía ser de otra manera, el misterioso psicópata, ataviado con un uniforme de soldado de guerra y todo un arsenal de armas blancas, reaparecerá para cepillarse a los alocados adolescentes en una noche de terror y sangre. 
La película tiene un CERO PATATERO en originalidad, porque no hay nada nuevo bajo el sol ni tampoco sorprende en ningún momento. Incluso los más avispados, si saben atar cabos a tiempo, pillarán la identidad del asesino a mitad de metraje. Sin embargo, de manera objetiva, debo admitir que es un buen slasher y que cumple con creces las expectativas que crea éste tipo de cine. Hay casi una decena de muertes, algunas de ellas con una carga de violencia y sangre superior a la media en éste tipo de películas. Además, los efectos de maquillaje de Tom Savini resultan muy efectivos y creíbles por lo que los crímenes están bien rodados y el toque gore es muy convincente. Hay desnudos, sustos y sobresaltos, una interesante investigación por parte de la prota y su novio policía, un asesino carismático que realmente impone y crea tensión y mal rollo, tenemos las típicas persecuciones que te ponen de los nervios y hacen que te comas las uñas, cadáveres por doquier y un final que está a la altura de las circunstancias y deja buen sabor de boca. Como no podía ser de otra manera la protagonista es una jovencita rubia, guapa y simpática que como es la menos puta y chocho loco más sensata de sus amigas pues llega al epílogo y se enfrenta al asesino en un clímax cargado de tensión.

En general es una película muy correcta, donde nada destaca de manera particular pero que resulta bastante entretenida y una agradable propuesta para los amantes del slasher ochentero. Tiene encanto y magia, ese toque a peli de miedo “de las de toda la vida” que la hace especial. Además podría decirse que está muy en la línea de “Viernes 13” y de las primeras secuelas de “Halloween” (concretamente de Halloween 2 y Halloween 4), por tanto si disfrutaste con esas películas sabrás apreciar THE PROWLER y pasarás un rato ameno con uno de los primeros slashers para adolescentes. No es el mejor, pero si uno de los mejores de su época y si te pilla el día con ganas de verte un clásico que cumpla todos los clichés de éste género de películas no lo dudes ¡THE PROWLER te está esperando!

NOTA: 8/10