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jueves, 15 de mayo de 2014

LA MANSIÓN (The nesting, 1981)



La fantasmal casa de putas


 Que películas como "Terror en Amityville" o "Al final de la escalera" asentaron en cierto modo las bases sobre casas encantadas y el cine de fantasmas invasores es un hecho indiscutible. Quizás a dia de hoy la gente solo tenga un vago recuerdo de ellas pero en su época gozaron de cierto éxito y repercusión y a raíz de ello surgieron títulos de serie B imitando el modelo y explotando (de ahí viene "exploit", la palabra que tanto uso) los clichés establecidos por estas películas. "La mansión", título del que os hablaré a continuación, viene a ser un refrito de algunas de estas propuestas de casonas viejas con espectros pululando por allí. A medio camino entre un "Al final de la escalera" chusco y totalmente Grindhouse, con ecos de EL MAS ALLÁ del glorioso Lucio Fulci y ramalazos varios de "El resplandor" en plan copia de videoclub de barrio.

Lauren Cochram (la desconocida actriz Robin Groves) es una novelista de éxito que escribe libros de misterio y terror. La mujer parece "el coño de la Bernarda" porque sufre de todo un poco: neurótica, paranoíca, agorafóbica y además tiene dificultadas para mantener relaciones sexuales y afectuosas con los hombres. Buscando un poco de paz y relajación para superar sus traumas, decide dejar Nueva York y mudarse a un pequeño pueblo rural para escribir su nueva novela. Al llegar encuentra una enorme mansión gótica que es idéntica a una que inventó y describió en su último libro, así que intrigada por esta extraña curiosidad decide alquilar la casa. Al poco de instalarse la pobre Lauren comenzará a sufrir alucinaciones, pesadillas y fenómenos paranormales que se suceden a su alrededor; atormentándola y poniendo su cordura entre la espada y la pared. Y es que resulta que la mansión fue antaño un puticlub en el que hubo una masacre de pilinguis, asi que las prostitutas se le aparecerán dándola buenos sustos. Mientras lucha por no perder definitivamente la cabeza investiga los hechos ocurridos en la casa para darle un sentido a todo lo que le está pasando. Como podréis comprobar el argumento de "La mansión" no es especialmente novedoso, ni si quiera para la época en la que se estrenó sino que nos suena a otras muchas películas de su misma quinta. Sin embargo el director Armand Weston (quien se prodigó principalmente en el cine porno) consigue darle un toque personal y sello propio a esta polvorienta y olvidada película de terror que prácticamente rescato del limbo de los VHS perdidos. Sin embargo, la película hace gala de una notable atmósfera muy bien conseguida y avanza durante más de hora y media entre escenas de alto suspense filmadas con pulso de hierro por el desconocido Weston. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una película barata, rodada con pocos medios y que imagino que pasó sin pena ni gloria por las carteleras en el año 81 (si es que no se estrenó directamente el mercado videodoméstico, que lo desconozco). Y a pesar de sus limitaciones y de su condición de exploit de serie B "La mansión" logra ser un producto bastante digno y muy a tener en cuenta por los fans de este tipo de cine con casas encantadas. A pesar de que tiene un inicio un tanto lento, ya que hasta pasada su primera media hora no ocurre nada verdaderamente emocionante, la película se las ingenia para no resultar pesada ni tediosa. Se sigue con mucha facilidad, tiene un ritmo bastante ameno y la historia a pesar de resultar tópica y previsible me despertó interés y me entretuvo durante todo el metraje. Quizás se deba porque la pinta a truño que tenía me hizo verla sin esperar nada de ella y me sorprendió muy gratamente, puede que lo más aconsejable sea verla sin prejuicios y sobre todo sin grandes expectativas. No obstante he de decir que aquellos amantes del cine de terror clásico y los que sean verdaderos nostálgicos ochenteros disfrutarán mucho con ella. Uno piensa en lo que se rueda hoy en día, en lo triste que son la mayoría de producciones de terror actuales y resulta inevitable no echar de menos estas viejas películas de terror rodadas con cinco euros pero en las que ponían verdadera pasión.

Me gustaría destacar por encima de todo la capacidad del director para provocar tensión con algunas escenas y lo bien se que maneja en el terror y a la hora de crear suspense. Inolvidable el momento en el que la protagonista se queda atrapada en la cúpula de la mansión y su psicólogo acude a rescatarla: los que como yo tengan vértigo y miedo a las alturas se morderán las uñas de los nervios. Amén de otros momentos muy malrollistas que nos mantienen con la vista pegada a la pantalla, aunque destaco esa escena porque me pareció estar muy bien filmada y logró angustiarme de verdad. ¿Que defectos se le pueden achacar a "La mansión"? Pues los habituales en este tipo de cine: actuaciones de patio de colegio a cargo de intérpretes inexpertos, algunos diálogos de coña, siuaciones y reacciones pasadas de moda, unos efectos especiales cutrones y ese tufillo a película independiente y técnicamente muy limitada. Sin embargo, como amante del cine retro y estas joyas vintages, admiro mucho su estética Grindhouse, su fotografía "vieja" y polvorienta y por supuesto su chirriante B.S.O. a base de piano y sintetizadores. También me gustaría destacar la actuación de la protagonista, Robin Groves, actriz de corta trayectoria que a pesar de no hacer un papelón cumple sobradamente como "scream queen" y mujer aterrorizada. Y es que ni si quiera ahora tenemos Reinas del Grito como las de antes, cuando parecía que les iban a dar ataques de pánico y chillaban como desquiciadas... ¿Necesitáis más motivos para verla? Sencillamente tened esto en cuenta: fantasmas, casas poseídas, exploit ochentera, serie B, terror psicológico. Una joyita a reivindicar, todo un placer culpable que compensa sus carencias y defectos a base de una gran atmósfera de suspense y mucha diversión chabacana y nostálgica.


NOTA: 7/10


(La mansión que da nombre al título)

 (Momento gore gratuito)







miércoles, 26 de marzo de 2014

APOCALIPSIS CANIBAL (Virus, 1980)



Frikada gore bizarramente divertida

 

El "cineasta" italiano Bruno Mattei (AKA Vincent Dawn) fue uno de los más activos realizadores de la década de los 80.  En aquella época en Italia se volvieron especialistas en copiar lo que se hacía en USA, eran algo así como la productora ASYLUM solo que en ochenteros y aún más divertidos y caraduras. O quizás es la propia nostalgia la que me hace verlo así ¿Quien sabe?. El caso es que en el país trasalpino se especializaron en hacer numerosas producciones de serie B de muy bajo coste llenas de acción y gore y, a ser posible, que se parecieran a alguna película comercialmente mas famosa. En 1978 George Romero estrenó "Zombi: el amanecer de los muertos vivientes" y visto el éxito los italianos se pusieron manos a la obra deprisa y corriendo. Primero fue mi querido Lucio Fulci con la notable "Nueva York bajo el terror de los zombis" en 1979, una peli para mi mejor que la de Romero. Y en 1980 fue el gamberro de Bruno Mattei quien con cuatro duros y en co-producción con España rodó la chusca "Apocalipsis caníbal". ¡Y OJO al dato! No contenta con verse influida por las películas de zombies más recientes también se subió al carro del canibalismo. Que Deodato y Lenzi tenían recientitas y calientes en el horno sus "Holocausto caníbal" y "Comidos vivos" respectivamente así que había que meter también un poco de ese rollo y combinar ambos géneros para atraer aun a más gente al cine. Así que ¿Cual es el resultado de esta "Apocalipsis caníbal" que es hoy protagonista del blog? Pues una extraña mezcla de cine de zombies/infectados con película de aventuras selvática con nativos africanos de por medio. ¡Casi ná! Y todo ello rodado sin salir de España, concretamente en algún descampado de Badalona y alrededores haciendo pasar a la Comunidad Autónoma de Cataluña por... ¡Papúa Nueva Guinea! jajajajajajaja.

La historia narra como una fuga radioactiva en una central nuclear convierte a los trabajadores en infectados caníbales. Este hecho dará lugar a que los muertos resuciten por culpa del virus químico y empiece a propagarse la plaga de muertos vivientes. Un comando formado por cuatro aguerridos solados investigan estos hechos cuando se cruzan con una guapa periodista francesa y con su cámara; quienes han estado a punto de morir devorados por los zombies. El grupo deberá unir fuerzas para sobrevivir en medio del caos y tratar de escapar del país. Mientras tanto visitarán una aldea de índigenas en lo profundo de la selva en la que se están celebrando unos rituales fúnebres que acabarán como el rosario de la aurora. Y huirán de aqui para allá, a lo loco, tratando de resolver la situación y viviendo peligrosas aventuras.

"Apocalipsis canibal" es un verdadero despiporre de principio a fin. Se trata de una de esas viejas películas que rezuman nostalgia, encanto y se ganan un hueco en los corazoncitos de todos esos devoradores de cine ochentero de serie B.  Es un título que incluso visto en DVD apeasta a película VHS o Vídeo Beta y que nos hace rememorar esa gloriosa época en la que había un videoclub en la esquina de cada barrio. Al igual que muchas producciones de la época tiene una flojísima estructura técnica, un guión que es un verdadero disparate y las actuaciones más bochornosas que uno pueda imaginar. Pero incluso con todos esos defectos resulta una divertida y amena propuesta que ningún fanático de la caspa y la sal gorda añeja debe perderse. ¿Que no hay presupuesto para irse a África a rodar en exteriores? No hay problema, se insertan unas cuantas escenas de documentales (monos saltando por los árboles, nativos remando en canoa por un rio, etc) y el resto se rueda en algún parque natural o campo del extraradio de una ciudad  catalana.¿Que la protagonista es una actriz pésima y anti natural? Pues nada, que haga un par de topless gratutitos y salga vestida de "Reina de Africa" con un tanga y pinturas tribales en las tetas, así distrae un poco a la gente. Y todo en ese rollo, para que os hagáis una idea. Mismamente la B.S.O. está compuesta de una mezcla de las mejores composiciones del grupo Goblin para otras películas, algo que me imagino llevó a Mattei a los tribunales por plagio y caradura. Queda claro que la peli contó con un presupuesto muy pequeñito y que se trata de una producción de bajo coste que se rodó a base de copiar, plagiar e invertir algunos euros en sangre falsa y maquillaje cutresalchichero que les da a los zombies un aspecto que parece que se les han cagado en la cara. Porque otra cosa no será pero escenas de guarradas y toques gores hay de sobra para que los fanáticos de la acuarela roja y la casquería se lo pasen bomba con "Apocalipsis caníbal". ¡Incluso vemos a un cadáver destripado de cuyo interior sale un gato corriendo que se estaba comiendo las vísceras! WOW, pura imaginación y bizarradas de la época. La peli es muy chunga, muy cutre, tiene unos diálogos de coña y unas situaciones y reacciones de los personajes totalmente absuradas e iverosímiles. La B.S.O. es plagiada de otras pelis y la fotografía o la puesta en escena son totalmente del montón, a pesar de lo bien que han disimulado no estar en África. Los actores son francamente muy malos y Bruno Mattei un verdadero chapuza. ¡Y a pesar de todo la peli me ha gustado mucho! ¡¿Como es esto posible?! A veces pienso que tengo un criterio de puta pena y que nadie debería tomarse en serio mis recomendaciones cinéfilas. Pero no puedo suspender a una película que tanto me ha divertido y que me ha hecho pasar una entretenida hora y media en la que ha habido de todo: desastre nuclear, cine de terror gore, aventuras por la selva, acción y tiroteos, canibalismo... ¡Joder la película es puro espectáculo! Sucede con ella lo mismo que con La invasión de los zombies atómicos de Umberto Lenzi, uno no puede más que sentir cierta vergüenza ajena viéndola. Pero al igual que pasaba con aquella la falta de complejos de la propuesta, su capacidad de entretener y su toque gamberro la hacen irresistible para cualquier coleccionista de cine ochentero.

"Apocalipsis caníbal" es puro cine Grindhouse: descaro, sangre y violencia gratutita, maquillaje hecho con Plastidecor, actores de saldo, escenarios de producción amateur, diversión absurda, argumento cogido con pinzas, escenas WTF?! por doquier, etc... ¿Es una mala película? Si, francamente es muy mala. ¿Os la recomiendo? ¡SIN LUGAR A DUDAS! Soy tremendamente fan de las exploitations italianas, del cine de serie B y de cualquier divertimento que hayan parido los años 80 con la única intención de que los espectadores pasen un rato ameno de distracción. Evidentemente no puedo darle una alta puntuación porque sus limitaciones técnicas y artísticas son muchas y le hacen un flaco favor a la película. Pero consigue que uno desconecte, provoca carcajadas y brinda un festín de tripas y acción la mar de simpático. No es apta para paladares exquisitos, los más exigentes querrán vomitarla encima. Pero los amantes de las exploits, del Grindhouse y de la serie B italiana gozarán con ella igual que un niño en un parque de atracciones. "Apocalipsis caníbal" es entrañable, asquerosa y divertida; perfecta para ver con amigos y unas cervezas dándose uno un baño de nostalgia.

NOTA: 6/10


(En vez de los SWAT parecen butaneros)


(Si, también hay niños zombies)





(¿No sabes actuar? Bueno, pues enseña pechuga bonita)



lunes, 24 de marzo de 2014

MIL GRITOS TIENE LA NOCHE (Pieces, 1982)




El slasher favorito de Eli Roth

 

¡Que grande Juan Piquer Simón! Como se echa en falta el cine de este hombre: esa serie B de tercera categoría que imitaba las mejores producciones USA con todo el gamberrismo y el morro del mundo. Películas que desprendían diversión a raudales y que sabían como entretener y satisfacer a los devoradores de cine de videoclub. Que nostálgico me pone hablar de directores como Piquer Simón, por poner un ejemplo, gente que dedicó toda su carrera a brillar (o intentar brillar) en un género hostigado en nuestro país y que hizo cabriolas para poder sacar adelante sus producciones de terror barato. En 1982 y con "guión" de Joe D'Amato el valenciano se fue a hacer las Américas y se subió al carro del slasher que tan de moda estaba en aquella época. Bueno del slasher y del giallo italino, porque "Mil gritos tiene la noche" combina ambos géneros en una delirante y bizarra mezcolanza. Tan pasada de rosca es que el director de cine Eli Roth ha declarado en varias ocasiones su admiración por esta película, considerándola su slasher predilecto.

La película deja clara sus intenciones desde los primeros minutos. Gracias a un inicio potente y sanguinoliento el director logra captar nuestra atención nada más comenzar la película. Un niño más cachondo que el palo de un churrero hace un puzzle con una tía buena en la foto (CURIOSIDAD: la modelo fue Pilar Alcón) y cuando su madre le ve reacciona como una hiena con el virus de la rabia llamándole de todo como si fuera una tertuliana de Salvame Deluxe. El niño, ni corto ni perezoso se carga a la madre a hachazos y luego la decapita con un serrucho. Cuarenta años después y con otra identidad, el niño asesino es ahora un hombre pero también asesino. Evidentemente no voy a deciros su identidad a pesar de lo fácil que resulta adivinarla si uno tiene dos dedos de frente, pero a fin de cuentas ¡¿A quien coño le importa el final "sorpresa" en el que se averigua quien es el psicópata?! La película es tan sumamente demencial y gore que lo que menos le interesa al público es que el killer sea fulanito o menganito. Lo verdaderamente interesante es la carnicería que Piquer Simón se saca de la manga convirtiendo "Mil gritos tiene la noche" es un slasher alto en contenido gore y con escenas absolutamente divertidas y delirantes que nos llevan de un WHAT THE FUCK?! a otro.

Objetivamente he de decir que la película es mala. Mala como un dolor de testículos cuando te dan un hostiazo con un balón medicinal. Asi más o menos para que os hagáis una idea. Pero es también un placer culpable, una de esas malas películas que por alguna razón la ves y te encanta. La disfrutas, la gozas, te divierte, te entretiene y cuando acabas te quedas con una sonrisilla de tonto sabiendo que en el futuro la volverás a ver. Técnicamente es correcta, sin más. Se ve que no tenían un gran presupuesto pero la escenografía, la fotografía y la B.S.O. están bien; no da la impresión de baratija de mercadillo sino de producción de presupuesto mediano. El problema es el guión, que bien creo que lo escribieron sobre la marcha y fumándose unos canutos porque si no es inexplicable lo absurdo de algunos diálgos y esas situaciones cutresalchicheras en la que los personajes navegan entre lo bizarro y el bochorno. En el reparto podemos ver a un montón de jóvenes rostros desconocidos que se pasen por allí para después de decir alguna estúpida frase caer víctimas de la motosierra del maníaco que siembra el terror en un campus universitario. Y entre ellos algunas viejas glorias como Jack Taylor, Linda Day, Frank Braña o Cristopher George; todos ellos con más de una intervención en el terror de aquellas épocas y fácilmente reconocibles para los fans del género. Pero es que en "Mil gritos tiene la noche" ni los actores de más renombre se salvan, mítica es la escena de Linda Day SOBREACTUANDO tras encontrar el cadáver mutilado de una joven y gritando al aire "¡Bastardo! ¡Bastardoooo!" jajajaja ¡Impagable momento de cachondeo! Así como apariciones estelares del chino que hace kung fu de noche y sale de la nada para provocarnos un ataque de risa de esos que acaban en ataque de tos. O el jardinero gordito que parece primo hermano de Bud Spencer. O la joven que va patinando y se estrella contra un espejo. O el gordito amigo del joven protagonista con la careta de monstruo. O esos policias que no se enteran de nada y son el colmo de la torpeza. O la policía-tenista infiltrada en la universidad para descrubir al asesino y que no tiene ni idea de defensa personal y solo entorpece.Y así un largo etcétera de situaciones iverosímiles que elevan la película a la categoría de culto gracias a lo extraña que resulta en algunos momentos; porque uno nunca tiene claro hasta que punto se la estaban tomando en serio el director y los productores. ¿Es una comedia de terror involuntaria? ¿Esas dosis de caspa y frikismo están a propósito? "Mil gritos tiene la noche" es el despropósito más recomendable que uno haya visto en años. Porque a pesar de todos sus fallos, de un reparto de capa caída y de un guión que en verdad no existe; resulta una propuesta de lo más interesante. La película no logra aburrir ni un solo momento, su ritmo dinámico y las continuas apariciones del psicópata la salvan de la quema gracias a unas muertes bestiales y mucho más sangrientas que cualquier "Viernes 13". Veremos decapitaciones, cuchilladas, una chica partida en dos por una motosierra, miembros amputados... ¡Juan Piquer Simón no se corta un pelo a la hora de mostrar casquería y violencia explícita! Ni tampoco desnudos, ya que la peli es generosa es topless femeninos de actrices tan lamentables como hermosas e incluso se atreve con un desnudo frontal masculino. La película es una exploit pura y dura: copia lo mejor de los giallos y del slasher americano, mete varios desnudos completamente gratuitos, escenas muy burras, muertes sangrientas y numerosos toques de humor negro y situaciones que son pura comedia. Eso si, "Mil gritos tiene la noche" es ver para creer. Si aún no le habéis dado una oportunidad debéis hacerlo sin lugar a dudas e incluso me atrevo a asegurar que repetiréis la experiencia. Es divertida, cutre, pasadísima de rosca, delirante, súper entretenida, erótica, enfermiza y muy sangrienta. Un slasher de lo más completo, tremendamente efectivo, con aroma de cine Grindhouse y cercano a esas exploits italianas de principio de los 80. Cine de género que supura amor por el género, pero que no puede tomarse muy en serio. Lo mejor es entrar en su juego y dejarse llevar, no buscarle los tres pies al gato y aceptar que una mala película puede ser más divertida que una buena. Sentiréis vergüenza ajena en más de un momento, incluso os sentiréis culpables por estar disfrutando con ella. Pero también os invadirá la nostalgia y desearéis ver más producciones de este estilo. ¡Un clasicazo ochentero y una joyita de culto de la serie B!

Reseña dedicada a Ángel Sánchez Guillot, el sabe muy bien el motivo. ¡Gracias compañero!


NOTA: 7/10





(¡¡¡Bastardooooooo!!!)





jueves, 13 de febrero de 2014

LA QUEMA (The burning, 1981)




No solo de "Viernes 13" vive el slasher



Que en 1980 "Viernes 13" asentó las bases del subgénero slasher es algo de sobra conocido por todos. La película fue un petardazo y junto a  "La noche de Halloween (1978)" dio lugar a una corriente cinematográfica a la que todo el mundo quería apuntarse para aprovechar el tirón comercial. A raíz del éxito de ambas películas surgieron, con mayor o menor fortuna, títulos que imitaban el modelo de de estos dos grandes clásicos creando su particular historia de asesino en serie que va aniquilando jovencitos de hormonas alborotadas. "La quema", película que comentaré a continuación, fue una de las primeras en subirse al carro y una de las que mejor adoptó la fórmula del slasher ochentero. Pero si por algo se hizo especialmente famosa fue por sus similitudes con la propia "Viernes 13", siendo esta un rip off o un verdadero exploit de la saga de Jason Voorhees. Incluso hay serias dudas sobre si en "Viernes 13 2ª parte" se vengaron copiando a la "La quema"  o si fue esta última quien espió el rodaje de la secuela. No necesitáis más que ver ambas para saber de que hablo, veréis paralelismos y escenas casi calcadas y como ambas son del mismo año no hay forma de saber quien copió a quien.

Pero leyendas urbanas sobre plagios a parte, voy a hablar sobre esta peli valorándola como buen fan del slasher ochentero que soy. "La quema" relata la historia de Cropsy, quien trabaja como conserje en un campamento de verano. El tipo es un borrachuzo antipático y cabrón que anda siempre fastidiando a los niños, quienes le odian y viven atemorizados con su presencia. Una noche, un grupo de adolescentes decide gastarle una broma pesada que acaba en tragedia cuando accidentalmente la cabaña de Cropsy se incendia y él queda envuelto por las llamas, lo que dará resultado a que sea ingresado durante años para recuperarse de las heridas. Cuando le dan el alta, Cropsy es un tipo deformado por las quemaduras que rezuma odio y ansias de venganza, así que ni corto ni perezoso vuelve hasta el campamento para sembrar el terror y dejar un buen reguero de cadáveres junto a sus enormes tijeras de podar. Allí, un grupo de monitores y de campistas adolescentes con ganas de marcha se verán las caras con este psicópata en una trama tan previsible como divertida.

Producida por la New Line Cinema, tras la que se encuentran los célebres hermanos Weinstein (Uno de ellos ejerció de guionista de la película), "La quema" es una pequeña joya objeto de culto de los fans del slasher ochentero. Está considerada por la mayoría el mejor exploit surgido a la sombra de "Viernes 13" y hay quienes piensan que se trata de un título superior. A mi particularmente me gustó bastante pero no creo que esté a la altura de la célebre y brutal "Viernes 13", aunque es una propuesta bastante similar bien hecha y que se merece mayor éxito del que tiene. Al fin y al cabo "La quema" sólo es conocida en pequeños circuitos de fanáticos del cine de género, pero no ha gozado nunca de la fama ni el prestigio de otros slashers ochenteros a pesar de que por derecho propio se lo ha ganado. La película, a niveles técnicos se ve algo inferior. Tiene una fotografía cercana al Grindhouse de los 70, algo que puede apreciarse sobre todo cuando Cropsy sale del hospital y le vemos en los bajos fondos de la ciudad; matando por primera vez a una desafortunada prostituta. Una escena que por su "suciedad" estética, su atmósfera y su fotografía de baja calidad y de aspecto televisivo me hizo recordar títulos como "Maniac" o "Basket case ¿Donde te escondes hermano?". Sin embargo esa estética de serie B le da un toque bizarro bastante simpático que va muy acorde con la película. Lo más destacable serían los efectos de maquillaje del gran Tom Savini, quien nos brinda un par de escenas desagradables y pseudogores bastante potentes. No es que "La quema" sea una película extremadamente violenta o de gore exagerado, pero si se reserva un buen puñado de crímenes y en algunos de ellos Savini se luce bastante con la casquería. Sirva de ejemplo la inolvidable y burrísima escena en la canoa, que es uno de los mejores mometos gores en la historia del slasher ochentero. La música es adecuada, no tiene una B.S.O. memorable pero funciona bien y ayuda a ambientarnos y a aumentar nuestra tensión gracias a esas clásicas melodías en las que asoman mis queridos sintetizadores. Y sobre el reparto no hay mucho que pueda decirse, actores corrientes tirando a flojos haciendo personajes muy estereotipados pero sin caer en el bochorno. Y hay que destacar la inquietante presencia del asesino Cropsy, al que casi no vemos pero siempre intuimos; un pequeño icono del cine de terror que con su cara desfigurada y sus tijeras consigue ponernos los pelos de punta. La diferencia con otros slashers es que aquí no hay final girl sino dos final boys y eso es lo que menos me gustó de la película. No se si esta decisión fue voluntaria para incluir alguna distinción con los otros títulos parecidos que salían en la época, pero a mi eso me decepcionó e hizo que no acabara de convencerme la película. Con el tema de los slashers soy tremendamente tradicional y por mis gustos y mis expectativas siempre prefiero ver a una heroína enfrentándose con el psicópata de turno. Que aquí fueran dos chicos es algo que me dejó un regusto amargo en el último tramo de la película. No obstante admito que el director consigue crear un buen clímax de tensión bastante bien resuelto. Pero sólo Jamiel Lee Curtis una final girl podría haber hecho que ese buen final fuera grandioso y dos chicos no tienen el mismo carisma, es una manía personal y una opinión. Exceptuando este "pero" y el que algunas muertes se sucedan demasiado deprisa, por lo demás me gustó bastante la peli. No me parece que esté a la altura de "Viernes 13", pero sí pienso que es una digna copia/homenaje con algunos elementos originales propios. A todo eso que añadirle varios desnudos gratuitos, un montón de clichés súper ochenteros, buenas escenas de suspense y tensión, muertes gráficas bien hechas y todo el encanto propio de las producciones de la época. "La quema" es mejorable y en algunos aspectos está algo desaprovehcada, pero no deja de ser una entrañable y barata película de terror hecha por y para fans. Si sois unos nostálgicos de este tipo de cine y aun no la habéis visto debéis darle una oportunidad, es un título disfrutable, simple y previsible; pero recomendable a pesar de todo.


NOTA: 7/10





(Un calvo ochentero jajajaja)


(¿Desnuda en un slasher? ¡Muerte segura!)



viernes, 31 de enero de 2014

EL MATADERO (Slaughterhouse, 1987)



La prima hermana ochentera de "La matanza de Texas"

 

El arte de copiar, homenajear y/o plagiar es algo tan antiguo que no habrá quien sepa de una fecha exacta. Cuando una película tiene éxito, funciona comercialmente y se convierte en una leyenda del cine  siempre hay listillos que deciden aprovecharse del tirón para sacar tajada. Y en los 80 esto ocurrió con muchísima frecuencia (Y si no que se lo digan a los italianos, que hicieron copias de prácticamente todas las pelis de terror de éxito rodadas en EE.UU.) a través de exploits de serie B que con el tiempo han acabado siendo joyas de culto. Este es el caso de "El matadero", un título que surgió a la sombra de "La matanza de Texas" (en un 75%) y de "Viernes 13" (en un 25%) pero que con los años se ha convertido por derecho propio en un entrañable y divertido slasher de segunda categoría bastante ameno.

"El matadero" nos narra la historia de dos paletos pueblerinos de la América profunda que viven en una destartalada y sucia granja anexa a un matadero que conoció tiempos mejores. El padre, ya anciano y su hijo, un tipo enorme y grotesco que se comporta como si fuera un cerdo de corral, son tentados por unos hombres de negocios que quieren comprar el terreno pero ellos se niegan a abandonar su hogar y organizan una sangría. Mientras tanto, un grupo de descerebrados adolescentes andan por el lugar organizando una fiesta y caerán en la picadora de estos dos granjeros psicópatas que querrán hacer hamburguesas con sus juveniles carnes. La peli desde que comienza deja muy clara sus intenciones cuando vemos a una joven pareja enrollarse de noche en el bosque y hacer el tonto en un viejo autobús abandonado. ¡Sorpresa! Los chicos son sorprendidos por el asesino y acaban encharcados en sangre jajaja. "El matadero" es clásica y tradicional hasta la médula. Nada de sorpresas ni distinciones con otros slashers de la época: aquí los asesinos son muy malos y sanguinarios y las víctimas potenciales adolescentes de hormonas alborotadas. De hecho tenemos a una final girl que es más sensata y lista que el resto de sus amigos y la pobre chilla un montón y lo pasa fatal en un clímax bastante emocionante y bien resuleto. "El matadero", si destaca por algo en particular, es por sus connotaciones cómicas y cierto ramalazo de humor negro un tanto pasado de rosca. No se hasta que punto voluntario o si es fruto de su propia cutrez, pero bien es cierto que la peli lo mismo te pega el típico susto de cine slasher que te hace soltar una carcajada. Hay algunas escenas un tanto deliantes protagonizas por Buddy el carnicero, esa especie de "Caracuero" de tercera categoría que gruñe como los cerdos y lleva un enorme cuchillo de estos de deshuesar. El tio resulta imponente y verdaderamente da miedo, tan gordo y tan alto, con esa cara de cateto desequilibrado con pintas de violar y descuartizar animadoras de instituto. Pero también brinda algunas escenas divertidas y hasta sonrojantes de lo mal actor que es y de lo chusca que resulta la película.

 No se trata de un producto imprescindible o inovildable, de hecho hay bastante gente nostálgica de los 80 que ni si quiera la conoce pues no tiene la fama que se merece. Pero "El matadero" tiene un noseque especial, un algo que la hace bastante molona y divertida. Y no se trata de su puesta en escena, de B.S.O., ni de su fotografía ni mucho menos de sus interpretaciones (La mayoría exageradas y todo un canto a la sobreactuación). Es especial gracias a ese espíritu ochentero que desprende, al toque bizarro y descarado de los exploits que copian títulos superiores. Es una película sin demasiadas pretensiones más allá de entretener y complacer a los fans del slasher tradicional, que homenajea a pelis famosas que salieron pocos años antes y viene a ser un refrito de grandes títulos de su mismo género. Pero todo de una forma mucho más modesta, sin espectacularidad de medios y con aire casi cercano al telefilme ochentero. Aún así resulta una peli curiosa de ver, totalmente recomendable para los amantes del exploit de pelis famosas y que seguramente será muy del gusto de los que como yo son auténticos coleccionistas de la caspa de los 80. "El matadero" no es cine de arte y ensayo, ni si quiera es de los mejores slashers que salieron en la época; es claramente un título inferior víctima de su nula originalidad y de bizarrismo característico en las pelis que acumulaban polvo en los videoclubs. Sin embargo, a rasgos generales, es visible y entretenida, tiene un par de momentos gore que animan el cotarro, hay toques de humor, algunos sustos, todos los clichés y tópicos del cine slasher y una parte final más que aceptable con la final girl tratando de sobrevivir a los granjeros matarifes. Si buscáis un slasher de calidad superior mirad otra opción para ver, pero si queréis pasar una hora y media visionando un pequeño título de culto que no se toma demasiado en serio a si mismo y que es la versión ochentera, cafre y pasada de rosca de "La matanza de Texas" entoces debes darle una oportunidad.


NOTA: 7/10


(Tiene pintas de no saber lo que es una ducha)








miércoles, 22 de enero de 2014

TERROR SIN LIMITE (Absurd, 1981)




La falsa secuela de "Gomia" es un divertimento salvaje

 

En 1981, tan solo un año después de la burra y cafre Gomia, terror en el mar Egeo, el italiano Joe D'Amato se puso tras las cámaras para rodar una nueva película de terror que a día de hoy muchos consideran una secuela de la primera; a pesar de que no lo es. Comparten director y protagonista (el altísimo y cachas George Eastman, aquí sin maquillaje deforme pero muy imponente en su papel) pero por lo demás son historias independientes que no tienen relación alguna. "Terror sin límite" es una bizarrada con la que te lo pasas pipa y desde aquí os la recomiendo por los diversos motivos que comentaré a continuación.

Primero decir que la película homenajea descaradamente (o incluso plagia en ciertos aspectos) a "La noche de Halloween" de John Carpenter. La historia narra como un tipo que ha sufrido un montón de experimentos ejerciendo de cobaya humana escapa de los laboratorios donde investigaban con él y organiza una sangría en una escalofriante noche de terror y muerte. Resulta que el asesino no es ni más ni menos que George Eastman que ya da miedo de por si por su estatura y complexión física; pero es que además es una máquina de matar indestructible ya que su piel y sus órganos se regeneran debido a los experimentos que lleva encima. Por otro lado tenemos a una dulce niñera de aspecto virginal (La nada virginal Annie Belle, mito erótico de la época y guarra actriz de turno en numerosas pelis calentorras) que cuida a un niño pequeño y a su hermana adolescente que está postrada en una cama por enfermedad. Y de remate hay un sacerdote al que ni la policía ni los científicos hacen caso cuando advierte del peligro y que deberá buscar por su cuenta al asesino para detenerle (rollo Doctor Loomis total). En medio de todo este embrollo "Terror sin límite" ofrece una considerable sangría, sustos, intriga y todos los clichés arquetípicos del cine slasher de los 80.

Al igual que sucedía en "Gomia, terror en el mar Egeo" la película peca de unas actuaciones bastante flojas y desacertadas (algo común en el terror italiano) y la dirección de D'Amato es un tanto irregular. Además, tiene un aire verdaderamente cafre e independiente; de película de bajo coste hecha con medios muy limitados y técnicamente se ve algo pobre. No hay espectacularidad de ningún tipo y se nota que tenían un presupuesto escaso pues a veces da la sensación incluso de película amateur. Sin embargo, ese aire casposo que rezuma aroma a videoclub ochentero le da un sabor especial a "Terror sin límite".

Incluso con sus defectos no deja de ser una peli que merece la pena al menos un par de visionados. Se trata de uno de esos placeres culpables que sólo los amantes del terror y la serie B somos capaces de disfrutar dejando los prejuicios a un lado. Porque es cierto que tiene una historia en absoluto original y que carece de toda sorpresa (tal y como dije antes en un exploit italiano de "Halloween") y que las actuaciones son de obra de teatro de fin de curso de colegio de primaria. Y luego están esos planos tan horteras y que han quedado ya obsoletos, con una dirección pasada de moda y que nada tiene que ver con lo que se hace hoy en día. Pero no deja de resultar un título bastante entretenido, que consigue distraer y divertir al espectador gracias a su condición de divertimento libre de pretensiones. "Terror sin límite" es una película para nostálgicos ochenteros, para amantes del gore artesanal (no es súper sangrienta pero el director se reserva un par de momentos bizarros con buena casquería) y para fans del cine fantástico de serie B italiano. 

El punto fuerte de la peli es su genial B.S.O. totalmente clásica, llena de melodías con sintetizadores y con esa musiquilla que te pone de los nervios en las escenas de tensión y juega un papel decisivo en la historia. Verdaderamente me encantó la B.S.O. y me recordó bastante a algunas de las que sonaban en pelis de Lucio Fulci de esa misma época, con ritmos que transmiten muy mal rollo y tienen ese tono musical 100% ochentero que hacen que la gente como yo disfrute como un enano. Además, D'Amato (que aquí se acredita con el seudónimo de Peter Newton) se permite el lujo de brindarnos algunas escenas de suspense muy bien resueltas que elevan el nivel de la película. "Terror sin límite" es un título un poco cutre pero no deja de ser recomendable, sobre todo para aquellos que disfrutan con los clásicos ya olvidados que durante años estuvieron cogiendo polvo en las estanterías de los videoclubs. Entretenida, con buenas dosis de sangre (esos efectos de maquillaje que parecen acuarela jajajaja) y violencia, algunas escenas de tensión y los tópicos más característicos del slasher de toda la vida. 


NOTA: 7/10








(George Eastman, sobreactuando como siempre)







jueves, 16 de enero de 2014

INTRUSO EN LA NOCHE (Intruder, 1989)



Terror en el hipermercado, horror en el ultramarinos 


A finales de la década de los 80 el subgénero slasher estaba bastante desgastado. Tras la fuerte e intensa oleada que hubo durante la primera mitad, las pelis de asesinos en serie troceando adolescentes ya no eran la moda. Sin embargo, aún surgían pequeños títulos destinados a rellenar las estanterías de los videoclubs de la época y que tenían un mínimo de calidad e interés. "Intruso en la noche" es el perfecto ejemplo de slasher ochentero tardío pero destacable.

La historia de esta peli nos cuenta como un supermercado de pueblo está a punto de cerrar sus puertas para siempre. La noche antes los trabajadores doblan turno para dejarlo todo listo antes del cierre. Entre ellos se encuentra la joven y hermosa Jennifer, quien anda preocupada porque su ex novio acaba de salir de prisión. De repente los teléfonos dejan de funcionar y los empleados del súper desaperecen, muriendo brutalmente asesinados por un misterioso psicópata. ¿Se trata del conflictivo novio de Jennifer? ¿Es otra personal el peligroso criminal? La joven cajea de supermercado vivirá una escalofriante noche de pesadilla entre la sección de congelados y la fruteria jajajaja.

Y ahora en serio, voy a analizar la peli de lleno. "Intruso en la noche" es uno de mis slashers predilectos de los 80 y un título muy complicado de conseguir (incluso por esa vía ilicita que no debe mencionarse jajaja). Una verdadera lástima porque me encantaría tener el DVD original entre mi colección de tesoros ochenteros. "Intruso en la noche" es un slasher de serie B, un título que desprende un gran aroma a videoclub y que gozó de un éxito discreto en su época y con los años ha quedado para el recuerdo de unos pocos nostálgicos. Pero que no sea un clásico ni una obra de culto no implica que sea una mala película. Técnicamente es correcta y aunque no da la impresión de cutrez y caspa, es evidente que se trata de una peli modesta. Al fin y al cabo es casi teatral pues apenas hay escenarios más allá del supermercado donde transcurre toda la acción. Apadrinada por Sam Raimi, quien aparece haciendo un personaje secundario junto a su hermano Ted; "Intruso en la noche" es un slasher con el que los fans de "Viernes 13" y similares se lo van a pasar en grande. El gran inconveniente que puede echársele en cara a esta película es que tarda un pelín en arrancar y la primera media hora (Que son 30 minutos, no una eternidad infinita) peca de ser algo lenta y tediosa. Sin embargo, es una peli que va de menos a más y en cuanto el asesino hace acto de presencia la trama se pone más interesante hasta llegar hasta ese clímax absolutamente tenso, emocionante e imrpescindible en la historia de los slashers. La peli funciona como thriller de suspense e intriga pero su punto fuerte es el gore. Porque a diferencia de muchos títulos similares que a la hora de los asesinatos mostraban poquito, en "Intruso en la noche" apostaron por unos crímenes bastante explícitos y sanguinolientos. Hay muchas muertes y muy variadas, ya que el killer usa un montón de armas diferentes a la hora de cepillarse a sus incautas víctimas. Los fans del gore quedarán más que satisfechos porque aunque no es una peli extrema se encargaron de que hubiera un buen nivel de violencia y casquería. A eso hay que añadir unos veinte minutos finales con la guapa protagonista (La desconocida actriz Elizabeth Cox) encontrando los cadáveres de sus amigos, huyendo del psicópata, escondiéndose y luchando contra él en un acto final que es diversión pura y slasher 100%.

Es una verdadera lástima que muy pocos conozcan esta peli y que sea complicado hacerse con ella, porque realmente merece mucho la pena. No tiene la calidad ni el carisma o la importancia histórica de "Halloween", "Viernes 13" o "San Valentín sangriento" pero ocupa un puesto muy especial entre los slashers de la segunda hornada. Creo que no llegó a estrenarse comercialmente en cines, si acaso lo hizo fue con pocas copias y de manera limitada. Su punto fuerte fue el mercado videodoméstico de finales de los 80 y es justo ahí donde debe ser disfrutada. Un título menor, con una calidad cinematográfica alejada de los clasicazos del género slasher; muy rollo serie B, de peli de videoclub. "Intruso en la noche" no tiene una dirección asombrosa, ni un guión original (hay tópicos a pares), no tiene una B.S.O memorable ni una gran fotografía (en ese apartado se nota su condición de peli de bajo coste). Pero tiene el sabor del slasher puro y duro hecho para fans, es súper amena y divertida, con una hora final de lo más entretenida (Solo por la persecución y enfrentamiento entre la protagonista y el maníaco merece la pena). Hay buen gore, una atmósfera claustrofóbica y opresiva, violencia, una guapa final girl que corre y grita muchísimo, sustos y todos los clichés del cine de terror de los 80. Para nostálgicos y coleccionistas, un título súper imprescindible si te mola el slasher de toda la vida.


NOTA: 8/10