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jueves, 15 de mayo de 2014

LA MANSIÓN (The nesting, 1981)



La fantasmal casa de putas


 Que películas como "Terror en Amityville" o "Al final de la escalera" asentaron en cierto modo las bases sobre casas encantadas y el cine de fantasmas invasores es un hecho indiscutible. Quizás a dia de hoy la gente solo tenga un vago recuerdo de ellas pero en su época gozaron de cierto éxito y repercusión y a raíz de ello surgieron títulos de serie B imitando el modelo y explotando (de ahí viene "exploit", la palabra que tanto uso) los clichés establecidos por estas películas. "La mansión", título del que os hablaré a continuación, viene a ser un refrito de algunas de estas propuestas de casonas viejas con espectros pululando por allí. A medio camino entre un "Al final de la escalera" chusco y totalmente Grindhouse, con ecos de EL MAS ALLÁ del glorioso Lucio Fulci y ramalazos varios de "El resplandor" en plan copia de videoclub de barrio.

Lauren Cochram (la desconocida actriz Robin Groves) es una novelista de éxito que escribe libros de misterio y terror. La mujer parece "el coño de la Bernarda" porque sufre de todo un poco: neurótica, paranoíca, agorafóbica y además tiene dificultadas para mantener relaciones sexuales y afectuosas con los hombres. Buscando un poco de paz y relajación para superar sus traumas, decide dejar Nueva York y mudarse a un pequeño pueblo rural para escribir su nueva novela. Al llegar encuentra una enorme mansión gótica que es idéntica a una que inventó y describió en su último libro, así que intrigada por esta extraña curiosidad decide alquilar la casa. Al poco de instalarse la pobre Lauren comenzará a sufrir alucinaciones, pesadillas y fenómenos paranormales que se suceden a su alrededor; atormentándola y poniendo su cordura entre la espada y la pared. Y es que resulta que la mansión fue antaño un puticlub en el que hubo una masacre de pilinguis, asi que las prostitutas se le aparecerán dándola buenos sustos. Mientras lucha por no perder definitivamente la cabeza investiga los hechos ocurridos en la casa para darle un sentido a todo lo que le está pasando. Como podréis comprobar el argumento de "La mansión" no es especialmente novedoso, ni si quiera para la época en la que se estrenó sino que nos suena a otras muchas películas de su misma quinta. Sin embargo el director Armand Weston (quien se prodigó principalmente en el cine porno) consigue darle un toque personal y sello propio a esta polvorienta y olvidada película de terror que prácticamente rescato del limbo de los VHS perdidos. Sin embargo, la película hace gala de una notable atmósfera muy bien conseguida y avanza durante más de hora y media entre escenas de alto suspense filmadas con pulso de hierro por el desconocido Weston. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una película barata, rodada con pocos medios y que imagino que pasó sin pena ni gloria por las carteleras en el año 81 (si es que no se estrenó directamente el mercado videodoméstico, que lo desconozco). Y a pesar de sus limitaciones y de su condición de exploit de serie B "La mansión" logra ser un producto bastante digno y muy a tener en cuenta por los fans de este tipo de cine con casas encantadas. A pesar de que tiene un inicio un tanto lento, ya que hasta pasada su primera media hora no ocurre nada verdaderamente emocionante, la película se las ingenia para no resultar pesada ni tediosa. Se sigue con mucha facilidad, tiene un ritmo bastante ameno y la historia a pesar de resultar tópica y previsible me despertó interés y me entretuvo durante todo el metraje. Quizás se deba porque la pinta a truño que tenía me hizo verla sin esperar nada de ella y me sorprendió muy gratamente, puede que lo más aconsejable sea verla sin prejuicios y sobre todo sin grandes expectativas. No obstante he de decir que aquellos amantes del cine de terror clásico y los que sean verdaderos nostálgicos ochenteros disfrutarán mucho con ella. Uno piensa en lo que se rueda hoy en día, en lo triste que son la mayoría de producciones de terror actuales y resulta inevitable no echar de menos estas viejas películas de terror rodadas con cinco euros pero en las que ponían verdadera pasión.

Me gustaría destacar por encima de todo la capacidad del director para provocar tensión con algunas escenas y lo bien se que maneja en el terror y a la hora de crear suspense. Inolvidable el momento en el que la protagonista se queda atrapada en la cúpula de la mansión y su psicólogo acude a rescatarla: los que como yo tengan vértigo y miedo a las alturas se morderán las uñas de los nervios. Amén de otros momentos muy malrollistas que nos mantienen con la vista pegada a la pantalla, aunque destaco esa escena porque me pareció estar muy bien filmada y logró angustiarme de verdad. ¿Que defectos se le pueden achacar a "La mansión"? Pues los habituales en este tipo de cine: actuaciones de patio de colegio a cargo de intérpretes inexpertos, algunos diálogos de coña, siuaciones y reacciones pasadas de moda, unos efectos especiales cutrones y ese tufillo a película independiente y técnicamente muy limitada. Sin embargo, como amante del cine retro y estas joyas vintages, admiro mucho su estética Grindhouse, su fotografía "vieja" y polvorienta y por supuesto su chirriante B.S.O. a base de piano y sintetizadores. También me gustaría destacar la actuación de la protagonista, Robin Groves, actriz de corta trayectoria que a pesar de no hacer un papelón cumple sobradamente como "scream queen" y mujer aterrorizada. Y es que ni si quiera ahora tenemos Reinas del Grito como las de antes, cuando parecía que les iban a dar ataques de pánico y chillaban como desquiciadas... ¿Necesitáis más motivos para verla? Sencillamente tened esto en cuenta: fantasmas, casas poseídas, exploit ochentera, serie B, terror psicológico. Una joyita a reivindicar, todo un placer culpable que compensa sus carencias y defectos a base de una gran atmósfera de suspense y mucha diversión chabacana y nostálgica.


NOTA: 7/10


(La mansión que da nombre al título)

 (Momento gore gratuito)







lunes, 12 de mayo de 2014

LA CENTINELA (The sentinel, 1977)




Cuando se abran las puertas del infierno...

 

En 1977, tras el éxito que habían tenido películas como "La semilla del diablo (1968)" o "El exorcista (1973)", el subgénero satanista estaba en auge y surgieron algunas películas más enfocadas a este estilo en el que sectas y adoradores del diablo eran protagonistas de historias escalofriantes. Así pues el director Michael Winner decidió adaptar la novela de Jeffrey Konvitz "La centinela" llevándola a la gran pantalla con un lujoso reparto de estrellas y nuevas caras destinadas a triunfar. En la película desfilan un montón de actores de Hollywood y toda una cantera de promesas que acabaron triunfando en los años posteriores así que podemos descubrir a gente como Chris Sarandon, Cristopher Walken, Jeff Goldblum, Ava Gardner, Arthur Kennedy, John Carradine, Beverly D'Angelo, Burgess Meredith y un largo etcétera que hará las delicias de los amantes del cine clásico. Aunque el papel femenino principal está interpretado por la desconocida actriz filipina Christina Raines, quien asume con mucha carisma y naturalidad su rol de protagonista. 

"La centinela" nos cuenta la historia de Alison Parker (Raines), una guapa modelo de Nueva York que decide alquiler un apartamento en un viejo y señorial edificil de Brooklyn. Al poco de instalarse conoce a sus nuevos vecinos, todos ellos bastante extraños e incluso algo siniestros y raritos. También comenzará a sufrir perturbadoras visiones de su padre muerto (Y con quien ella mantenía una tensa relación), pesadillas y hechos aterradores comienzan a sucederse a su alrededor. Solo el sacerdote ciego que habita en la última planta del edificio parece tener respuestas a lo que le pasa a la pobre Alison, pero ante su negativa de colaborar la joven tendrá que contar con la ayuda de su novio (Chris Sarandon) para averiguar porqué todo se ha vuelto tan enrarecido y peligroso en su vida. 

Ya aviso por adelantado que esta es una de mis películas favoritas de la década de los 70 por lo inquietante que resulta la propuesta. Y no es por desmerecer a otros títulos similares y mucho más famosos como los que mencioné antes, pero bajo mi punto de vista "La centinela" le pega mil patadas a cualquiera de ellos.  Es una verdadera lástima que muy pocos la conozcan y que siempre que se habla de terror psicológico de los 70 y de pelis satanistas la gente se olvide de ella, porque verdaderamente es un clasicazo y un título de culto digno de cualquier buena colección que se precie. La historia, a parte de ser atrapante y muy interesante, se desarrolla con bastante soltura siendo "La centinela" una pelicula que logra entretener durante su hora y media. Michael Winner hace una más que correcta labor de realización ofreciéndonos un montaje dinámico y además logrando imprimirle a la pantalla una atmósfera malsana muy adecuada con el tono sobrenatural de la película. A ello hay que añadirle una buena fotografía y una B.S.O. de esas de la época con la clásica música chirriante que te avisa de que algo malo va a suceder. El conjunto es realmente bastante bueno, ya que se trata de una película de calidad tanto en aspectos artísticos (un repartazo en estado de gracia) como en medios técnicos. Se nota que tuvieron un holgado presupuesto y que lo aprovecharon sobre todo en la escenografia y en conseguir que la película desprenda todo el mal rollo que debe dar por la historia que están contando. Una de las más famosas anécdotas de este film es que en la parte final, cuando se abren las puertas del infierno y sale toda una horda de criaturas repulsivas que atacan a la protagonista, usaron a personas reales con deformidades. Lo que vemos en pantalla no son actores maquillados y caracterizados como monstruos, sino gente real sin trampa ni cartón. Una escena angustiosa, sórdida y grotesca; amén de lo inquietante que resulta saber que todos esos "monstruos" son personas de verdad con malformaciones físicas. Sin querer revelar mucho más sobre la trama, pues conviene ver la película libre de spoilers; haré mención especial al momento en el que la protagonista investiga de madrugada los ruidos que vienen del piso de arriba. LOS PELOS COMO ESCARPIAS. Y es que huyendo del susto fácil o del abuso del gore y la violencia explicita, "La centinela" se apoya básicamente en una buena historia de intriga y misterio y en el enfoque psicológico que Michael Winner le da a su película. A medio camino entre "La semilla del diablo" o "Todos los colores de la oscuridad" del italiano Sergio Martino, solo que para mi gusto más perturbadora, más escalofriante y con grandes escenas de suspense que aprovechan muy bien los recursos de la trama; poniéndonos verdaderamente en tensión. Una pedazo de joya del terror setentero, bien rodada, hecha con buenas calidades técnicas, una historia sólida y con una protagonista que encarna a la perfección el papel de mujer atormentada. Reivindico "La centinela" como la gran muestra de terror satanista que es, apta para amantes del cine de género clásico y toda una grata sorpresa para aquellos que le den una oportunidad.


NOTA: 9/10


(Si tus vecinos son raritos ¡Múdate!)









martes, 6 de mayo de 2014

VISIONES: 13 AÑOS DESPUÉS (Bad dreams, 1988)




Paz, amor... ¡Y suicidios en grupo!

 

Durante la década de los 70, especialmente en Estados Unidos, existieron múltiples de grupos y sectas hippies. Las había de todo tipo, con toda una gran variedad de creencias y cultos; algunas más inofensivas y otras de ellas bastante peligrosas y con tendencia a los suicidios en masa. Y es este el punto de partida de esta propuesta ochentera sobre la que voy a hablaros hoy: "Visiones, 13 años después". La película, dirigida por el irregular Andrew Fleming (realizador en los 90 de "Jóvenes y brujas"), comienza en 1975 relatándonos como un grupo que pertenece a una secta deciden quemarse vivos inducidos por su líder. Durante el incendio de la casa en la que conviven una niña adolescente consigue escapar de las llamas y queda en estado de coma durante trece años. Cuando despierta es una guapa veinteañera que está a finales de los 80 recluida en un hospital psiquiátrico. La chica tendrá que acudir a terapia con otro grupo de pacientes para asimilar su traumática experiencia y recomponer su vida. Sin embargo, comienza a sufrir unas fuertes alucinaciones en las que aparece el líder de la secta; quien vuelve en su busca por haber sido ella la única en escapar con vida. Y a su vez, mientras la pobre chica es atormentada por estas pesadillas (¿O no son pesadillas?), sus compañeros de terapia empiezan a morir aparentemente suicidándose de las formas más horribles. La chica, ayudada por un joven y apuesto psiquiatra tendrá que averiguar que ocurre realmente y si de verdad el líder de la secta ha vuelto desde El Más Allá para llevársela con él.

"Visiones: 13 años después" es una de tantas producciones de terror de segundo nivel que poblaron las carteleras (Y sobre todo los videoclubs) durante la década de los 80. Una de esas producciones simpáticas y vistosas de las que ya solo unos pocos se acuerdan pero que merece la pena reivindicar. No es una película especialmente buena pero tampoco es un título que deba estar en el ostracismo cogiendo polvo ya que se trata de una distraída propuesta con algunos aciertos bastante destacables. Una de las cosas que más valoro cuando veo una película es su capacidad de entretenimiento. Para mi es básico y fundamental que una peli sea entretenida y en este caso "Visiones: 13 años después" cumple con su cometido sobradamente. Se me hizo interesante y muy amena desde el comienzo y a pesar de flaquear un poco en su última media hora puedo decir que me gustó bastante. La combinación de terror psicológico y misterio que hace el director favorecen al conjunto final de la película, la cual navega entre distintos subgéneros ofreciendo un poco de aqui y un poco de allá. Quizás la atmósfera del psiquiátrico no está todo lo bien aprovechada que debería, creo que podrían haber jugado muchísimo más con este escenario y con el hecho de que la protagonista esté internada en un centro mental. En ese aspecto la película cojea ya que no posee una atmósfera tan opresiva o malrollista como debería, algo que la habría beneficiado notablemente. Sin embargo las escenas oníricas y las "visiones" de la chica si están muy bien planteadas y consiguen meternos de lleno en sus alucinaciones, logrando el director imprimir su paranoia y que se refleje en pantalla con gran naturalidad. A esto ayuda la fragilidad y dulzura que transmite la protagonista, Jennifer Rubin, quien sin ser una gran actriz hace un más que correcto papel. Rubin venía de las pasarelas y esta era su segunda película, siendo la primera "Pesadilla en Elm Street 3: los guerreros del sueño"; curiosamente una película con la que "Visiones: 13 años después" tiene bastantes puntos en común. Para empezar porque las pesadillas son el eje principal del argumento. Seguidamente porque el lider de la secta que perturba a la protagonista murió quemado y al igual que Freddy Kruger se le aparece churrascadito. Además todo transcurre en un psiquiátrico con un grupo de personas con problemas en los papeles principales que van muriendo uno a uno, justo igual que en la tercera parte de "Pesadilla en Elm Street". Salvando las distancias y a pesar de que esta producción sale mal parada si nos ponemos a comparar; hay que admitir que siendo una pequeña película hecha en la última hornada del terror ochentero mantiene cierto nivel y sobre todo logra entretener y resultar interesante por si misma. Si hay algo que puede achacársele es su abrupta y desaprovechada resolución final. A pesar del tenso clímax en la azotea del hospital, todo termina como muy de repente; no logrando la efectividad que se podría haber conseguido. Sin embargo el conjunto es bastante positivo: las escenas de alucinaciones y los ataques de pánico que sufre Jennifer Rubin están filmados con buen pulso e incluso el director se permite derrochar algo de sangre en algunas de las muertes de los pacientes. "Visiones: 13 años después" es una película que no destaca por su originalidad pero la extraña combinación de slasher, intriga de sobremesa y thriller paranoide la hacen lo suficientemente distraída como para disfrutar con ella si uno se libera de prejuicios y altas expectativas.

En un papel secundario, interpretando al maquiavélico líder de la secta, se encuentra el actor Richard Lynch; un habitual de este género y que se desenvuelve a la perfección en el papel de villano. Una película con una correcta factura técnica, actores no especialmente grandiosos pero si solventes en sus personajes, un ritmo ameno y entretenido, algunas escenas de suspense y terror bien rodadas y ese toque ochentero que le da a la peli un sello nostálgico que hace que la veamos con mejores ojos.


NOTA: 7/10


(La preciosa Jennifer Rubin, a punto de alucinar)

(Richard Lynch sin maquillaje tambien acojona bastante)





lunes, 5 de mayo de 2014

SUEÑOS SINIESTROS (The sender, 1982)




Soñando despierto

 

No sabía absolutamente nada sobre esta película hasta que hace una semana la descubrí por casualidad y me lancé a darle una oportunidad, llevándome una grata sorpresa. No porque sea un film maestro o un título imprescindible, porque realmente no lo es. Sino porque esperaba poco o nada de ella y me ofreció más de lo que nunca hubiese creído que me daría, resultando una correcta película de terror psicológico. "Sueños siniestros", que así se llama esta producción, es una variante de la película "Carrie" (dirigida en 1976 por Brian De Palma) solo que cambiando a la chica con telequinesis por un chico telépata. 

"Sueños siniestros" comienza con el intento de suicidio de un joven que intenta ahogarse en un lago delante de un montón de familias que están por allí de camping. Tras ser rescatado el chico es internado en un hospital psiquiátrico en el que trabaja la doctora Farmer, una psicóloga joven y guapa que desde el primer momento siente especial interés por el caso de este pobre desgraciado. El chavalito, que está siempre super deprimido y muy triste, sufre de amnesia y ni si quiera recuerda quien es o el motivo que le llevó a intentar quitarse la vida. A su vez, la doctora comienza a sufrir alucinaciones y pesadillas perturbadoras y pronto comprenderá que se trata del chico que posee poderes telepáticos y proyecta en ella sus pesadillas y sus sentimientos más negativos. Por el psiquiátrico aparece también la misteriosa y extraña madre del joven, una mujer que no sabe nunca uno de que pie cojea y si lo que quiere es ayudar o entorpecer.

Con esta interesante trama, original teniendo en cuenta la época y el tipo de cine de terror que se hacía aquel entonces, "Sueños siniestros" se desarrolla con bastante soltura. Hay dos aspectos que merecen la pena destacar notablemente en la película y son sin lugar a dudas su B.S.O. y su fotografía. Ambas juegan un papel decisivo y son fundamentales para que funcione el film, ya que sin ellas podría haber resultado un descafeinado melodrama pero la música y la estética/atmósfera de "Sueños siniestros" son tan buenas que hacen que tenga un aspecto final de lo más tenebroso e inquietante. La B.S.O. representa a la perfección el estado de ánimo de nuestro protagonista, reflejando su tristeza en cada nota. Es una música  oscura, escalofriante incluso y sobre todo transmite negatividad y pena. Y la atmósfera fría hace que el psiquiátrico resulte aun menos acogedor de lo que ya es de por sí; gracias a una fotografía que saca mucho provecho a los escenarios. En el apartado artístico hay que destacar a dos actores notables: el esloveno Zeljko Ivanek y la veterana Shirley Knight. El primero interpreta a "El remitente" (sender en español) y de verdad que a pesar de su juventud consigue que empaticemos con él y sintamos toda esa angustia y tristeza que desprende el personaje. ¿Quien es realmente? ¿Por qué tiene poderes? ¿Por qué quiso suicidarse? Poco a poco vamos descubriendo cosas de este interesante e intrigante personaje, un propotipo de protagonista poco habitual pero que personalmente me gustó mucho tanto el papel como el actor interpretándolo. Shirley Knight hace de su madre, una mujer tremendamente ambigua cuyas apariciones aunque no son muchas si son contundentes. Hasta bien entrada la película no sabremos que clase de intenciones tiene y la actriz hace un personaje bastante agradecido y que da muy mal rollo. Peor parada sale Kathryn Harrold que a pesar de asumir el protagonista femenino no está tan creíble ni termina de caer simpática. A la actriz le falta credibilidad, empatía y fuerza; haciendo un personaje que no me gustó demasiado aun siendo la "heroína" de la película.

"Sueños siniestros" destaca también por la seridad y sobriedad del conjunto, resultando una película que no da lugar a ningún momento de relax o que elimina cualquier connotación cómica. Sino que se trata de un thriller psicológico con altas dosis de suspense que mantiene ese toque oscuro y sombrío desde el principio hasta el final. El ambientar casi toda la trama en un psiquiátrico, con sus respectivos enfermos mentales y los poco ortodoxos métodos de algunos piscólogos ayuda a conseguir esa sensación tan deprimente e inquietante. Algo que como espectador agradezco ya que uno logra conectar con lo que ve en pantalla y esa sensación tan malrollista que imprime toda la película consigue incomodarnos y tenernos en vilo durante hora y media. No es un film redondo, pienso que la temática del telépata no está todo lo bien aprovechada que debería e incluso se echa en falta algo más de espectacularidad en ciertas escenas o un clímax más alocado. A veces uno tiene la impresión de que el director está demasiado contenido y la pobre actuación de la actriz principal perjudica algunos aspectos de la película. No es todo lo buena que podría haber sido y quizás un poco más de mala leche le habría sentado como un guante. Sin embargo se deja ver y resulta entretenida y además explota un tema que no ha sido demasiado visto en cine, dándole un enfoque muy tenebroso. Es curioso que esta película sea tan desconocida ya que es lo suficientemente interesante como para gustar a un amplio público ávido de terror ochentero. Sin ser una obra maestra ni nada que se le parezca, os animo a que le deis una oportunidad. Un título menor de comienzos de los 80, con una temática algo fantasiosa pero tratada con mucho realismo y seriedad; una película de gran atmósfera, con escenas oníricas que dan bastante mal rollo y un más que logrado toque de suspense y terror psicológico.


NOTA: 7/10


(Un chico triste y con poderes psíquicos)


(tratamiento de choque)







miércoles, 23 de abril de 2014

LECTURAS DIABOLICAS (I Madman, 1989)


 

¡Cuidado que lo que lees podría matarte!


Hoy, día 23 de abril y Día del Libro en España, vengo a hablaros de una interesa y curiosa película de finales de los 80 que con el paso de los años ha acabado siendo un film de culto entre los aficcionados al terror. "Lecturas diabólicas", dirigida por el casposo Tibor Takacs, autor de numerosos films fantásticos de la serie B y que aquí filmó su mejor obra. La peli cuenta la historia de Virginia, una guapa y joven aspirante a actriz que es aficionada a unas novelas Pulp de terror sobre un misterioso asesino en serie. La chica devora la colección de libros sobre este maníaco de tal forma que empieza a tener una especie de sueños/alucinaciones/visiones en las que ella aparece reflejada como la obsesión del asesino. Además, varias personas comienzan a morir en una oleada de crímenes perpetradas por un maníaco igual que el que aparece descrito en los libros y la vida de Virginia correrá un grave peligro. ¿Ha traspasado las hojas de la novela o alguien se hace pasar por el asesino? ¡Que interesante! Si no habéis visto "Lecturas diabólicas" tendréis que hacerlo porque yo no os pienso destripar nada más jajajaja.

He de decir que vi esta peli recientemente y sin demasiadas expectativas, a pesar de estar bien valorada y de contar con una pequeña pero leal legión de fans. Sin embargo me sorprendió gratamente y es que, sin llegar a ser un peliculón o una joya imprescindible, si que me resultó un título de lo más interesante y entretenido. El director consigue captar nuestra atención desde los primeros minutos y la trama se va desarrollando de forma bastante resuelta, aumentando poco a poco el nivel de suspense y la intriga por la historia. "Lecturas diabólicas" es además un soplo de aire fresco por su originalidad y por ser una peli que no se me parece a ninguna otra; sino que está hecha con mucha personalidad. De hecho podría decir que se trata de un título inclasificable y difícil de definir. Tiene asesinatos y un criminal al más puro estilo slasher o incluso diría que en algunos aspectos es bastante cercana al giallo. Pero su corte fantástico se desliga por completo de los esquemas ya vistos, dándole un punto de distinción que funciona bien en pantalla y la hace especial. Cuando uno la ve tiene la impresión de estar viendo en imágenes reales un cómic de terror o incluso de estar leyendo una de las historias típicamente pulp que tanto le gustan a nuestra protagonista. La estética, la atmósfera, el estilo, la escenografía y la fotografía son modernas, coloristas y tienen un rollo que beneficia mucho al resultado final de la película. Realidad y ficción se intercalan continuamente, dándole al film un aspecto ambiguo en el que lo que va leyendo la protagonista y lo que va sucediendo en la "vida real" llegan a complementarse y mezclarse en perfecta armonía. Además la película funciona a varios niveles distintos: como thriller policíaco, como cine fantástico, como película de intriga, como slasher ochentero... Tiene ingredientes y referencias de varios subgéneros que combinados hacen que "Lecturas diabólicas" sea una propuesta que solo por su originalidad merece la pena ver. Quizás el guión es algo loco y a veces los personajes son un tanto estúpidos en sus reacciones. Quizás se note cierta falta de presupuesto en los efectos especiales o los actores sean bastante corrientuchos, pero no deja de ser una agradable y divertida película de serie B con un encanto y un espíritu absolutamente KITSCH que hoy en día se ve desfasado pero que en los 80 era gloria bendita.

Podría haber sido mejor, eso desde luego. Quizás en manos de otro director y con un enfoque más serio la peli habría salido redonda. Cierto toque ligeramente cómico y un enfoque algo adolescente perjudican ligeramente el conjunto de "Lecturas diabólicas". Pero no se puede negar que estamos ante una peli de lo más amena, disfrutable para los que amen el cine de terror ochentero y sobre todo para aquellos que busquen algo distinto pero que a la vez contiene clichés y homenajes típicos del género slasher. Incluso tenemos una escena que es toda una referencia a "La ventana indiscreta" de Alfred Hitchcock. Además hay sangre, no gore bestial, pero si algunos asesinatos con un considerable contenido violento.

Técnicamente la película es correcta, pero si se ve algo inferior a otros productos y no se puede negar su condición de producción barata de segunda categoría. Incluso tiene cierto tufillo televisivo, quizás potenciado en parte por la fotografía y estética que el director quiso imprimir a la película. Igualmente no se ve pobretona y cutre, sino que consiguieron que sus limitaciones quedaran medianamente disimuladas e incluso su calidad de serie B le da un toque especial. La actriz protagonista es la guapa y adorable Jenny Wright, quien también apareció en el film vampírico de culto "Los viajeros de la noche" y de la que hoy en día no se sabe nada porque vive retirada por completo del mundo del cine. Sin llegar a ser una gran intérprete y a pesar de su justo talento dramático, la actriz logra defender su papel de heroína y final girl conectando con el público y resultando toda una monería por la que nosotros como espectadores sufrimos.

En definitiva, un extraño y divertido slasher fuera de lo común, de corte fantástico y que hará las delicias de aquellos que como la protagonista son voraces lectores de novelas pulp. Una fotografía bien cuidada, una buena atmósfera de suspense y una historia amena sin más pretensión que la de distraer al público. Quizás le falte más seriedad, más sangre y haya algunos aspectos mejorables en el guión. Pero no se puede negar que uno pasa un buen rato con ella y dentro de su especie es un pequeño título de culto, que logra entretener y desprende una gran nostalgia. "Lecturas diabólicas" no es ni buena ni mala, simplemente una divertida y alocada propuesta para amantes del cine ochentero, para los devoradores de comics de terror antiguos y del cine de serie B.


NOTA: 7/10












miércoles, 12 de marzo de 2014

PESADILLA EN ELM STREET (Nightmare on Elm Street, 1984)



Si Nancy no se despierta gritando no despertará jamás... 

 

Tarea difícil la mía para el día de hoy. ¿Como comienza uno a hablar de "Pesadilla en Elm Street"? Estoy seguro que lo haga como lo haga nunca quedaré completamente satisfecho con la reseña de esta película y siempre sentiré que podría haber estado mucho mejor. La cuestión es que vosotros no os deis cuenta y disfrutéis leyendo estas líneas. Hablar de clásicos siempre es complicado, más aun cuando ese clásico es una de mis películas favoritas de todos los tiempos y la admiro y la respeto profundamente. Pero trataré de ser lo más objetivo posible, aunque no esperéis que me ensañe con ella porque una película que es sencillamente perfecta  apenas tiene un par de defectillos debe ser venerada por la humanidad al completo. 

Nos remontamos a 1984, cuando Wes Craven era una promesa del cine de terror gracias a títulos de serie B y rollo Grindhouse total como "La última casa a la izquierda" o "Las colinas tienen ojos". El director decidió dar un paso más y crear a su propio icono de terror. Mientras que en aquella época Michael Myers y Jason Voorhees eran ya de sobra conocidos por todos, Craven escribió un guión en el que dio vida a un psychokiller que a día de hoy es más famoso que cualquiera de los otros dos y que pertenece no solo a la galería de honor del género sino también es una imagen famosísima de la cultura popular. Había nacido Freddy Krueger.

La historia transcurre en un apacible y tranquilo pueblo típicamente norteamericano en el que un grupo de adolescentes comienzan a sufrir horribles pesadillas. En ellas se les aparece un hombre de rostro desfigurado, con jersey a rayas, sombrero y un guante con afilados cuchillos. Cuando una de las jóvenes muere brutalmente asesinada mientras dormía, su mejor amiga decide investigar el origen de esos sueños y la relación que existe entre el monstruo de sus pesadillas con los asesinatos. Pero debe mantenerse despierta y encontrar la forma de enfrentarse al asesino rápido, ya que si se queda dormida él podrá atraparla en su mundo onírico y ella morirá en la vida real. ¿Para que coño os cuento el argumento? ¡¡¡Si en verdad lo conocéis ya todos!!! jajajaja.

Podría concluir ahora mismo con la crítica de "Pesadilla en Elm Street" diciendo que es absolutamente imprescindible y de visión obligatoria para cualquier fan del cine de terror pero me explayaré un poco más explicando mis motivos.  Primero decir que Wes Craven nunca ha estado tan lúcido en la dirección y creación de una película (Ni si quiera con la grandiosa "Scream"). Para mi este señor aquí demuestra un talentazo bárbaro que no le he visto ni antes ni después, esta es su obra magna en mi humilde opinión. "Pesadilla en Elm Street" destaca especialmente por su originalidad y porque en su época fue soplo de aire fresco al subgénero slasher. Hay que volver 30 años atrás en el tiempo, olvidaros de todas las imitaciones que han surgido posteriormente y de todo el cine de terror que hemos mamado en la última década. Para comprender la importancia de esta película uno debe situarse en aquel lejano 1984. En aquella época las salas de cine estaban saturadas de películas con asesinos misteriosos y enmascarados descuartizando adolescentes. Y en verdad esta peli es una más de esa categoría porque tenemos a un psicópata y a un grupo de jóvenes terneros pasando por el matadero. Pero Wes Craven, en un hábil giro, logró desmarcarse de lo ya visto añadiendo un toque diferente e innovador que no tenían las demás películas slashers. Y ese toque fue lo que engrandeció a "Pesadilla en Elm Street", el hecho de que el asesino sea una especie de demonio-fantasma vengativo que se adentra en los sueños para llevar a cabo sus crímenes; acorralando a las víctimas en sus propias pesadillas sin posibilidad de despertar vivos. La atmósfera onírica está muy bien trabajada, transmitiéndonos a todos la sensación de estar dentro de un sueño y pudiendo experimentar esa sensación angustiosa de querer despertar y no poder. Gran acierto de la película el lograr expresar ese ambiente tan característico del mundo de los sueños. Pero sobre todo gran acierto el contar con Robert Englund interpretando el personaje del asesino. La apariencia (estéticamente desagradable) y el carácter de Krueger son fundamentales para que funcione la película: su ironía, su carisma, su vulgaridad y esa mezcla de humor negro y sádico retorcido y sanguinario hacen de él un personaje inolvidable que no tiene comparación. Y la actuación de Englund, quien eternamente ha quedado relacionado con este papel, es soberbia ya que se mete dentro de sus zapatos y se hace con el personaje dominándolo y haciéndolo 100% suyo. Otro punto a favor es el reparto joven, con rostros desconocidos que defienden con gran frescura y naturalidad sus papeles. Como bien sabréis la mayoría, uno de los protagonistas es un jovencísimo e inexperto Johnny Depp (quien años después se convertiría en la gran estrella de cine que es ahora). Pero casi todo el peso recae en Heather Langekamp quien encarna a la perfección a la sufrida heroína haciendo que su Nancy Thompson sea junto a la Laurie Strode de Jamie Lee Curtis la final girl más querida del slasher ochentero. Y en el reparto de secundarios destaca el gran John Saxon, con sobrada experiencia en el cine y en el género de terror. Y a todo esto hay que añadirle una B.S.O. ya mítica y con unas melodías chirriantes y escalofriantes; como se hacían antes las buenas B.S.O. del cine de terror. Que mezclada con la buena atmósfera de suspense y terror que imprime Craven hace que "Pesadilla en Elm Street", a diferencia de sus posteriores secuelas, sea una película muy seria y oscura. Con escenas de asesinatos bastante impactantes y gores (la de la chica en su dormitorio es MITICA y brutal), considerables dosis de tensión, sobresaltos y sustos inesperados. Además la película tiene un ritmazo tremendo, con un montaje súper dinámico que la hace tremendamente entretenida y disfrutable. Realmente no se me ocurre algo malo que decir sobre "Pesadilla en Elm Street", no puedo ponerle pegas: es un slasher cojonudo, súper disfrutable, ochentero 100%, entrañable y una verdadera gozada para nostálgicos. Tiene altas dosis de sangre, suspense, actores competentes, escenas muy interesantes y bien hechas, todos los clichés clásicos del slasher tradicional pero con un enfoque distinto y original y además dio lugar al nacimiento de un icono del cine de terror. Para mi es una película redonda, cada vez que la veo reafirmo mi admiración por ella. Un título por el que no pasan los años y que tiene una merecidísima categoría de culto; una película de terror fundamental en cualquier videoteca. 


NOTA: 10/10




(¿Tenéis un tampax? A la cama le ha bajado el período)





(¡¡¡Johnny!!!)